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Los científicos lo confirman: un tiburón blanco aparece en aguas de Alicante

Vuelve a abrirse el debate sobre la presencia del tiburón blanco en aguas del Mediterráneo

El gran tiburón blanco pudo contribuir a la extinción del megalodón

El gran tiburón blanco pudo contribuir a la extinción del megalodón / Google

David Cruz

David Cruz

Un tiburón blanco vuelve a aparecer en aguas españolas, un hallazgo que ha provocado que se abra de nuevo el debate acerca de la presencia de este animal en aguas del Mediterráneo.

Investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), en colaboración con la Universidad de Cádiz, han confirmado directamente la presencia de un ejemplar joven de tiburón blanco (Carcharodon carcharias) en la zona económica exclusiva española frente a Alicante.

La captura incidental se produjo el 20 de abril de 2024, pero han sido necesarios más de dos años de análisis fotográficos, de vídeo y estudios genéricos para verificar la especie.

El ejemplar medía algo más de dos metros y pesaba 90 kilos, un detalle que indica que aún no había alcanzado la madurez, ya que estos animales pueden superar los seis metros de longitud en su etapa adulta.

Un hallazgo con implicaciones científicas

Que el tiburón fuera joven abre nuevas preguntas sobre la demografía de la especie en el Mediterráneo. Los investigadores se muestran prudentes sobre la posible existencia de zonas de cría en aguas españolas, aunque no descartan movimientos vinculados a la migración del atún rojo desde el Atlántico.

Los registros históricos muestran que su presencia en el Mediterráneo es muy poco frecuente, aunque documentada desde el siglo XIX. Entre 1986 y 2001 se registraron 62 ejemplares en aguas españolas, pero en los últimos años su presencia en Baleares ha caído más de un 70%.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza mantiene al tiburón blanco en la lsita roja por el descenso de su población a nivel global.

Eso sí, no representan una amenaza habitual para los bañistas. Por mucho que aparezcan en películas de terror, los tiburones no suelen ser agresivos y se suelen mantener alejados de las personas.