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COLECCIONISMO

Buenas noticias si conservas alguno de estos viejos cuchillos: pagan cientos de euros por ellos

Los juegos de cuchillos de mesa Solingen de los años 60 y 70 son un reclamo actual para los coleccionistas.

Cuchillo de carne Solingen

Cuchillo de carne Solingen

Álex Pareja

Álex Pareja

En infinidad de cocinas o trasteros sobrevive un viejo juego de cuchillos de mesa Solingen de los años 60-70, fabricados en Alemania con hojas de acero inoxidable y mangos de asta o baquelita, piezas que se han usado durante generaciones para cortar pan o carne y que hoy despiertan furor entre coleccionistas por su impecable artesanía.

El filo que da dinero

Producidos en masa para hogares europeos, estos juegos destacan por un sello "Solingen" grabado en la hoja y remaches triples visibles, solo apreciables al separar el mango y notar el ajuste perfecto sin holguras. No muestran errores a simple vista, pero su rareza surge de que pocos conjuntos completos (con 12-24 piezas, incluyendo afilador y bloque) sobrevivieron sin mellas ni oxidación.

De valor nulo como cubertería muy usada, un set original en buen estado supera los 400 euros en subastas, multiplicando su cotización si conserva el estuche de madera pulida y filos todavía en buen estado. Echa un buen vistazo no vayas a tener un tesoro por casa.

En plataformas especializadas de compraventa piden entre 350 y 600 euros por algunos de estos cuchillos. El auge de la cocina antigua y la estética industrial son clave para esta revalorización, donde la solidez alemana vence a todo lo demás.

Cuchillo Solingen

Cuchillo Solingen / Germany Solingen

Solingen, la capital mundial de la cuchillería desde el siglo XIV, producía estos sets en series masivas para la exportación europea, pero algunos ejemplares destacan por el sello "Solingen Stainless Germany" con estrella o águila grabada, remaches de tres o cuatro puntos visibles al separar el mango, y filos en V simétrico que mantienen corte tras décadas, solo apreciables probando en papel o tomate sin presión.

Existen otras marcas de cuchillos como Anton Wingen, Böker o Robert Klaas que también pueden ser muy atractivos para algunos coleccionistas, aunque por lo que hemos podido ver, estas series de Solingen son las más buscadas con diferencia.

Si guardas cuchillos antiguos, límpialos con aceite mineral evitando el lavavajillas, prueba el filo en un papel y comprueba algunos de los detalles con lupa; si crees que estás ante alguno de estos juegos de cuchillos Solingen de hace décadas, enhorabuena, porque tienen mucho valor en la actualidad.

Además, otros objetos como molinillos de café de hierro fundido, cucharas de plata de ley o tablas de cortar antiguas viven un auge similar, impulsados por la nostalgia culinaria. Ahora mismo, casi cualquier cosa que haya cumplido unas décadas y se conserve en buen estado puede ser atractivo para los coleccionistas.