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SALUD

Las bajas laborales se duplican en Catalunya en 10 años por el aumento de los casos de salud mental y el colapso de las listas de espera

El sistema experimenta problemas logísticos a causa de un incremento sin precedentes en el número de casos

Médico tramitando una baja laboral

Médico tramitando una baja laboral

Ramón Baylos

Ramón Baylos

Las listas de espera para los diagnósticos médicos necesarios de cara a solicitar una baja laboral están alcanzando picos máximos en estos momentos dentro de Catalunya. Tanto es así que se estarían generando problemas logísticos que impedirían dar un servicio adecuado a todo el mundo por parte de la Seguridad Social.

Para comprenderlo, solo hay que fijarse en los datos: según un estudio realizado por los compañeros de ElPeriodico, el número de bajas laborales ha aumentado de 1,3 millones hasta los 2,3 millones en un lapso de 7 años, y se prevé que la proyección a futuro no disminuya a corto plazo.

Una de las posibles razones de este incremento, según los expertos, tiene que ver con que los comités médicos de la Seguridad Social han empezado a reconocer problemas de salud mental como motivos esenciales para otorgar una baja laboral.

Algo que ha cambiado la manera en la que las entidades perciben estas últimas, dado que siempre ha habido muchas problemáticas relacionadas con trastornos de origen psicológico que han sido invisibilizadas desde siempre.

Esta situación ha hecho que Catalunya se haya convertido en la segunda Comunidad Autónoma con más bajas laborales de España y, en términos de duración, estas suelen abarcar una media de 30 días por cada caso.

¿Qué soluciones se plantean al respecto? El Govern de Catalunya se encuentra buscando maneras de agilizar los diagnósticos necesarios de cara a tramitar estas bajas, dado que ahí reside uno de los principales dilemas del sistema.

Y es que una de las razones por las que habría aumentado el número de bajas tendría que ver con un sistema sanitario que no da abasto a la hora de establecer informes y análisis suficientes como para que se establezca un flujo más estable de las mismas.

Esto haría, por tanto, que muchas personas que necesitan la baja laboral tarden más de la cuenta en recibirla, pero también se demoren muchos casos de aquellos que ya están listos para reincorporarse a su trabajo, generando un cuello de botella difícil de solucionar.