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Así aprietan los supermercados a los productores: vender 100 kilos para ganar un euro

Los productores de legumbres, en contra de los supermercados

Las legumbres son alimento asequible e imprescindible en la dieta

Las legumbres son alimento asequible e imprescindible en la dieta / Freepik

David Cruz

David Cruz

La presión que ejercen las grandes cadenas de supermercados sobre los productores y envasadores vuelve a quedar en evidencia y da comienzo a un nuevo debate que no parece tener fin. En esta ocasión, todo ha comenzado con un reportaje emitido en 'Equipo de investigación' en la que una empresa envasadora de legumbres ha mostrado la realidad de un sector muy ahogado por unos márgenes de beneficio cada vez más reducidos.

"Nos dejan un céntimo de beneficio", denuncia públicamente Montserrat San, gerente de Legumbres Arconada, la empresa de León que ha abierto las puertas de sus instalaciones para criticar una situación insostenible para compañías como esta.

Legumbres Arconada produce alrededor de 400.000 kilos de garbanzos españoles al año, pero mantener la actividad resulta cada vez más complicado. Según explica San, el precio de compra del garbanzo ronda el euro y medio por kilo, mientras que el precio de venta se sitúa en torno a los dos euros.

Aunque a simple vista este margen parece razonable, la realidad es muy diferente cuando se suman los costes asociados al envasado y distribución.

"El kilo de plástico se ha triplicado y el transporte se ha encarecido 9 céntimos por kilo", explica la gerente. Tras asumir estos beneficios, el beneficio real se reduce a apenas cinco céntimos por kilo, una cifra que baja todavía más cuando hay que negociar con los supermercados.

Montserrat San denuncia que las grandes cadenas son las que terminan imponiendo condiciones: "cuanto más grande es el supermercado, más aprieta". En muchos casos, es la propia cadena la que establece el precio final y el productor solo tiene dos opciones: aceptar o retirarse. "A veces trabajamos con márgenes de un céntimo. Es decir, vendes 100 kilos y ganas un euro".

Se trata de un testimonio muy relevante que destaca una realidad: las empresas distribuidoras y envasadores de alimentos lo pasan tan mal como los propios productores. Y en muchos casos, son los supermercados los que tienen la clave para cambiar la situación.