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Amélie, artesana, se cierra las redes sociales ante la gran demanda en su negocio: "No podía trabajar”

En enero de 2026, un vídeo suyo sobre el valor de la artesanía se volvió viral, atrayendo a decenas de miles de seguidores y generando un "tsunami" de pedidos que la obligó a cerrar temporalmente sus redes sociales para poder gestionar el volumen de trabajo

Amélie Feret, joven artesana, residente cerca de Caen, vio cómo sus pedidos se disparaban tras publicar un vídeo en redes sociales

Amélie Feret, joven artesana, residente cerca de Caen, vio cómo sus pedidos se disparaban tras publicar un vídeo en redes sociales / SPORT.es

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

Si no puedes atender a más pedidos, es que tu negocio va sobre ruedas. Esto es lo que le sucedió a Amélie Feret, abogada y artesana, que a los 33 años fundó una empresa exitosa. Se trata de 'Reef Leather Goods', un taller de marroquinería artesanal en Colombelles (Caen, Francia) que abrió en 2022.

Tras un año intenso de formación y prácticas con distintos artesanos, su sueño empezó a tomar forma. Descubrió un oficio en el que cada día era distinto, con materiales, técnicas y texturas siempre nuevas. “En este campo es imposible aburrirse”, explica, destacando el placer que le produce crear piezas duraderas y robustas a partir del cuero, un material que la apasiona profundamente.

Amélie empezó a fabricar bolsos, carteras, cinturones y accesorios personalizados y un día decidió enseár toda sus manualidades en las redes sociales, según cuenta en Le Parisien. Esta fórmula, la llevó al éxito rápidamente. Su contenido se viralizó y automáticamente su página web empezó a recibir un 'tsunami' de pedidos imparable, que hasta ni ella podía atender.

El crecimiento fue lento pero constante. “Al principio vendía a conocidos y en mercados locales”, recuerda, subrayando lo especial que fue “la primera persona que me compró sin conocerme”. Eran contenidos sencillos, sin grandes pretensiones, que mostraban el proceso artesanal y la vida en el taller. Durante mucho tiempo, esas publicaciones tuvieron un alcance modesto, hasta que un vídeo lo cambió todo de manera inesperada.

Un video de cinco millones

El punto de inflexión llegó en octubre de 2025, cuando publicó un vídeo explicando por qué prefería seguir siendo independiente en lugar de trabajar para una gran firma de lujo que abría un taller cerca de su casa. “Quería explicar mi visión del oficio, el valor del trabajo a medida y de la independencia”, cuenta. Sin saber muy bien por qué, ese mensaje conectó con millones de personas y “se desató un verdadero tsunami”, cuenta.

En apenas cuatro o cinco días, el vídeo superó el millón de visualizaciones y acabó rozando los cinco millones. Las consecuencias fueron inmediatas. “El teléfono no paraba de sonar”, relata Amélie, quien recibió cientos de llamadas y mensajes solicitando información o encargos. “Intenté responder a todo, pero solo hacía eso y no podía trabajar. Se volvió inmanejable”, reconoce.

La artesana optó por desconectar de las redes sociales para centrarse en cumplir los encargos ya recibidos, de forma temporal.