Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

SOCIEDAD

Álvaro, bombero voluntario desde hace 23 años: "Dormimos poco, cobramos cero y cada vez somos menos"

"Hacemos guardias de 12 horas gratis y encontrar relevo es cada vez más difícil"

Dos bomberos forestales del servicio de Emergencias de la Generalitat, ayer, en Fanzara. INCENDIOS FORESTALES CV . BOMBEROS EN EL INCENDIO DE FANZARA

Dos bomberos forestales del servicio de Emergencias de la Generalitat, ayer, en Fanzara. INCENDIOS FORESTALES CV . BOMBEROS EN EL INCENDIO DE FANZARA / V.MESEGUER/D.A. CASTELLÓ/VALÈNCIA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
David Cruz

David Cruz

Ser bombero se suele asociar a un empleo estable y remunerado, pero existe otra realidad mucho menos conocida: la de los bomberos voluntarios. Personas que reciben la misma formación para intervenir en incendios, rescates o emergencias, pero que no cobran por ello y compaginan este servicio con su trabajo habitual.

Uno de los ejemplos es el del Real Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santander, donde la falta de relevo generacional comienza a ser una preocupación. Álvaro Gutiérrez, oficial jefe del cuerpo y voluntario desde hace 23 años, reconoce que la situación ha cambiado mucho desde que comenzó. "Cada año nos cuesta más encontrar voluntarios", explica durante una entrevista en el canal de YouTube 'Lou Protocol'.

La disminución de efectivos no responde a un único motivo. El tiempo que exige la formación, la dificultad para conciliar con otro empleo y la ausencia de remuneración hacen que muchas personas descarten dar el paso, pese a ser una labor esencial para apoyar los servicios de emergencias.

Un trabajo que exige la misma preparación que un bombero, aunque no tenga sueldo

Una de las ideas que más reivindican quienes forman parte de estos cuerpos es que el hecho de no cobrar no implica una menor preparación. Los bomberos voluntarios reciben formación continua en extinción de incendios, rescates, primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar o manejo de desfibriladores y participan en intervenciones reales durante todo el año.

Bomberos franceses lanzan agua para extinguir un incendio forestal cerca de Trevillach, en el sur de Francia, el 5 de julio de 2026.

Bomberos franceses lanzan agua para extinguir un incendio forestal cerca de Trevillach, en el sur de Francia, el 5 de julio de 2026. / Matthieu RONDEL / AFP

En Santander realizan entre 300 y 350 servicios anuales, muchos relacionados con aperturas de viviendas, rescates de personas mayores o labores preventivas en grandes eventos. Además, antes de cada guardia revisan vehículos, equipos y material para garantizar que todo está preparado ante cualquier aviso.

"La profesionalidad no te la marca un sueldo, te la marca una formación", resume Álvaro, que prefiere hablar de bomberos voluntarios y bomberos remunerados antes que de profesionales y no profesionales.

La conciliación es uno de los mayores obstáculos

La mayoría de estos voluntarios tienen un ejemplo fuera del parque de bomberos. Cuando termina su jornada laboral, comienza otra muy distinta: las guardias nocturnas, que en muchos casos se acercan a las 12 horas.

En el caso de Santander, los equipos suelen cubrir turnos desde la nueve de la noche hasta las nuve de la mañana, obligando a muchos integrantes a enlazar su trabajo habitual con las horas de guardia, reduciendo su tiempo de descanso y sacrificando parte de su vida personal y familiar.

Esto es lo que está provocando que cada vez haya menos personas dispuestas a incorporarse a este cuerpo de bomberos voluntarios fundamentales para el cuidado de nuestros bosques.