Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

DGT

Alejandro González, creador de las balizas V-16 de la DGT, se sincera: “Los triángulos no iluminan"

Solo son válidas las balizas que cuentan con geolocalización y están conectadas a la plataforma DGT 3.0.

Los triángulos de emergencia ya no se pueden utilizar para señalizar vehículos inmovilizados en la vía

Los triángulos de emergencia ya no se pueden utilizar para señalizar vehículos inmovilizados en la vía / SPORT.es

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

El 1 de enero, la DGT introdujo un cambio que ha generado mucha polémica. Todos los vehículos que circulen por las carreteras españolas deben incorporar de manera obligatoria una baliza V-16 conectada. Este dispositivo luminoso sustituía definitivamente a los tradicionales triángulos de emergencia y buscaba mejorar la seguridad de los conductores ante averías o accidentes.

Sin embargo, la medida, impulsada por la Dirección General de Tráfico (DGT), ha generado debate entre los automovilistas, principalmente sobre su funcionamiento, coste y tratamiento de los datos.

El funcionamiento de la baliza V-16 y su seguridad

El funcionamiento de la baliza V-16 es sencillo y seguro. Una vez colocada sobre el techo del vehículo, emite una luz intermitente amarilla visible a gran distancia. Además, el dispositivo transmite automáticamente la ubicación del coche a la DGT, lo que permite que la información llegue a los paneles de señalización y a los sistemas de navegación, alertando al resto de conductores.

Expertos en seguridad vial defienden esta innovación frente al uso de los triángulos. Alejandro González, responsable de marketing de Help Flash, señaló que los triángulos requieren que el conductor salga del vehículo y recorra la calzada, exponiéndose a riesgos. “Los triángulos no iluminan. Son reflectantes, pero hasta que los colocas pasan minutos y caminas 50 metros por la carretera, poniéndote en riesgo”, explicó. "De qué sirve gastarte un pastón en un coche súper seguro si cuando tienes una avería tienes que caminar por la calzada", afirma.

Una de las principales preocupaciones entre los usuarios es la geolocalización del vehículo. González aclaró que la DGT únicamente recibe la posición del coche, sin identificar al conductor ni acceder a datos personales. La baliza cumple una función preventiva y no activa automáticamente servicios de emergencia. Sin embargo, algunas empresas ofrecen aplicaciones complementarias que sí permiten solicitar ayuda en caso de accidente.

"La DGT solo recibe la posición del vehículo. No se comparten datos personales, no saben quién eres. Con apretar el botón no viene nadie a socorrerte”, aclaró

Precios altos

El precio de las balizas también ha sido motivo de debate. Los dispositivos homologados conectados se encuentran entre 30 y 50 euros, mientras que alternativas más económicas en internet podrían no cumplir con la normativa vigente. Esto significa que adquirir una baliza barata podría implicar riesgos legales y de seguridad. “Alguna que costase menos probablemente no fuese una baliza homologada”, afirma.

La DGT ha advertido que no habrá prórrogas para la obligatoriedad del dispositivo. Los conductores que no cuenten con la baliza o que no señalicen correctamente una avería podrían enfrentarse a sanciones que van desde 80 hasta 200 euros, según la infracción.

¿Precedente o un coste más?

A pesar de las críticas iniciales, muchos consideran que España está marcando un precedente en tecnología vial a nivel europeo. La baliza V-16 representa un paso hacia la conectividad y la prevención de accidentes, posicionando al país como pionero en la adopción de soluciones inteligentes de seguridad.

El mensaje de los expertos es claro: más allá de la obligación, la baliza V-16 es una inversión en seguridad. Facilita la señalización en carretera, protege a los conductores y contribuye a reducir riesgos. La recomendación es adoptarla por convicción, conscientes de que puede salvar vidas.