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Pistorius, del oro paralímpico al escándalo judicial

Oscar Pistorius pasó de ser un ídolo generacional en la disciplina paralímpica a protagonizar una historia manchada en sangre

Oscar Pistorius sale de la cárcel mañana, casi once años después de matar a su novia

Oscar Pistorius sale de la cárcel mañana, casi once años después de matar a su novia / EFE

Nil Jaimejuan

Oscar Pistorius nació en Johannesburgo en 1986 y enfrentó un desafío enorme: una malformación genética obligó a amputarle ambas piernas antes del año de vida. Sin embargo, Pistorius no conocía límites. Con prótesis de fibra de carbono, aprendió a correr y, en poco tiempo, el mundo comenzó a conocerlo como el “Blade Runner”.

En 2004 debutó en los Juegos Paralímpicos de Atenas, donde rompió récords y se consolidó como un ícono de superación. Para 2012, Pistorius ya era leyenda: fue el primer atleta amputado en competir en unos Juegos Olímpicos, representando a Sudáfrica en Londres. Sus prótesis lo hicieron volar, y su historia inspiró a millones.

Pero en 2013, su vida dio un giro trágico. La madrugada del 14 de febrero, Pistorius disparó a su novia, la modelo Reeva Steenkamp. Alegó que la confundió con un intruso, una versión que muchos cuestionaron. El juicio fue tan mediático como su carrera, seguido por millones y destapó tensiones en la relación de la pareja. Finalmente, en 2015, Pistorius fue condenado a seis años de prisión; más tarde la pena se amplió a trece.

Hoy, el nombre de Oscar Pistorius evoca sentimientos encontrados. Algunos aún ven en él al héroe paralímpico que desafió todos los límites; otros solo recuerdan la tragedia que empañó su legado. Su historia es la de un hombre que tocó la gloria y, en un instante, cayó en desgracia.