OJ Simpson: la persecución policial más seguida de la historia

El 17 de junio de 1994, la policía de Los Ángeles persiguió el coche a OJ Simpson que mantuvo en vilo al país durante los 45 minutos que duró esa persecución hasta su detención

Fue uno de los acontecimientos más seguidos en la historia de la televisión. Se calcula que lo siguieron más de 100 millones de personas 

La persecución policial la ofreció en directo prácticamente todas las cadenas estatales de TV

La persecución policial la ofreció en directo prácticamente todas las cadenas estatales de TV / NBC

Ramon Palomar

Ramon Palomar

La tarde del 17 de junio de 1994 se vio alterada en Los Ángeles, ya de noche en la Costa Este, por uno de los acontecimientos más seguidos en la historia de la televisión: la persecución automovilística por parte de la policía de la ex estrella de la NFL y actor cinematográfico, OJ Simpson.

¿El motivo de la persecución? La fiscalía de Los Ángeles decidió detener a Simpson al considerarlo el principal sospechoso del asesinato de su ex esposa, Nicole Brown y Ronald Goldman, que aparecieron asesinados el 12 de junio en la residencia del barrio de Brentwood, en Los Ángeles, donde vivía la ex esposa de O.J. Simpson.

Cuatro días después de los asesinatos y tras haber interrogado al sospechoso exhaustivamente, la policía de Los Ángeles comunicó a los abogados de Simpson que iban a presentar cargos en contra de su cliente, acordando que este se entregara en la mañana del 17 de junio.

Simpson desaparece...y reaparece en un coche

Pero lo que sucedió es que Simpson desapareció y se había convertido en fugitivo, buscado por la policía que incluso realizó un llamamiento ciudadano para que diera pistas sobre el posible paradero de la ex estrella

Alrededor de las 18:45 horas del 17 de junio, tras recibir una denuncia de un ciudadano, la policía detectó al ex deportista en una camioneta Ford Bronco blanca mientras circulaba por la autopista interestatal 405 acompañado por su mejor amigo, Al Cowlings.

Cuando la policía se aproximó al vehículo, Cowlings, quien conducía, les dijo que Simpson se encontraba en la parte trasera del vehículo y que tenía una pistola apuntando a su cabeza.

Una larga persecución

Los agentes se alejaron y en ese momento se inició una persecución a baja velocidad que se prolongaría durante una hora y en la que una veintena de patrullas de la policía siguieron al Ford Bronco, mientras miles de curiosos congregados en los márgenes de la autopista observaban todo lo que estaba sucediendo.

OJ SImpson, durante el juicio en 1995 que le acabó considerando "no culpable"

OJ SImpson, durante el juicio en 1995 que le acabó considerando "no culpable" / NBC

Las principales cadenas de televisión interrumpieron sus programaciones para retransmitir las imágenes de la fuga que estaba siendo grabada desde varios helicópteros, alcanzándose una audiencia cercana a los 100 millones de telespectadores. Incluso el canal NBC interrumpió parcialmente la emisión del quinto partido de la final de la NBA que se estaba disputando ese día para informar de la huida de Simpson.

Todo terminó sobre las 8 de la tarde en la mansión del exdeportista, quien tras permanecer dentro del vehículo durante unos minutos mientras negociaba con la policía, acabó entregándose.

Interés mediático

El interés mediático por el caso Simpson continuó hasta el inicio del juicio en contra del exdeportista, que arrancó en enero de 1995 y duró nueve meses, siendo cubierto por más de 2.000 periodistas de todo el mundo. El 3 de octubre de 1995 fue declarado no culpable de ambos asesinatos.

El veredicto fue seguido en directo por televisión por más de la mitad de la población estadounidense, convirtiéndolo en uno de los eventos más vistos en la historia del país. Hubo muchas críticas sobre el procesamiento y la actuación policial, y muchos afirman que Simpson hubiese sido declarado culpable de no haber sido por los fallos e irregularidades durante el proceso.

El caso tuvo una alta repercusión en Estados Unidos y en los medios internacionales para ese año. Más tarde, en 1997, Simpson fue declarado culpable de las muertes por una corte civil que lo condenó a imdemnizar a las familias de los fallecidos, con 30 millones de dólares que nunca pagó.