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VOLKSWAGEN GOLF CHALLENGE

El éxito de un raid con carácter único

Es la séptima edición que se celebra este recorrido desde que se inauguró en el año 2012.

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Séptima edición de la Volkswagen Challenge.  | T.SOMOZA

Telva Somoza

Solidaridad, compañerismo, aventura y diversión. Con estos cuatro calificativos puede resumirse lo que ha sido, un año más, la Volkswagen Golf Challenge. Esta aventura se adentra en lo más profundo de Marruecos, con un recorrido diferente en cada edición que mezcla carreteras secundarias y pistas off road para hacer las delicias de los participantes. Muchos de los participantes repiten en esta aventura año tras año. 

Desde su primera edición en 2012, este raid no competitivo ha recorrido desde la costa Atlántida, hasta los desiertos del sur, las montañas del Rif en el norte, o gran parte de la majestuosa cordillera del Atlas, que divide el país en dos por su parte central. Para 2020 promete, de nuevo, una ruta inédita.

Más allá de este recorrido cambiante que siempre se entrega en forma de roadbook y tracks GPS a los participantes, lo que engancha de esta aventura es el ambiente único del evento. La solidaridad es uno de los pilares básicos. Cada coche los participantes deben aportar un mínimo de 15 kg de material solidario, aunque en muchos casos es más.

Su distribución, como promueven los organizadores, es muy horizontal y progresiva, pues tan sólo se da una orientación sobre donde repartir el material, pero cada coche puede parar donde le parezca para ir haciendo entrega de ropa de abrigo, material escolar o juguetes. De esta forma se consigue siempre hacer una acción lo más horizontal posible y sin ningún tipo de intermediarios, lo cuál resulta en una experiencia tan enriquecedora para quien la ejecuta como para quién la recibe.

Otro de los pilares básicos de la Volkswagen Golf Challenge es el compañerismo. Gracias a que su carácter no se define por ser competitivo, y pese a la gran dureza del recorrido, las averías se convierten en la mejor forma de hacer amigos. Cuando un coche se rompe, antes de que su ocupante pueda salir del mismo ya tiene otros participantes encima de su vehículo dispuestos a echar una mano para resolver el problema.

Con esta filosofía de colaboración absoluta, en los 7 años de historia de este raid ningún coche ha tenido que abandonar: todos han vuelto a Europa. Y esto tiene mérito, porque desde la 3ª edición se trata de un evento muy internacional al que acuden equipos de toda Europa. Algunos de ellos cubren hasta 3000 km sólo para llegar a Algeciras para tomar el ferry a Marruecos, más otros tantos que tienen que cubrir de vuelta a casa al término de la aventura.