Consejos

RECOMENDACIONES

¿Qué hago si mi coche se queda sin gasolina?

Quedarse sin gasolina en la carretera es una situación poco frecuente. Sin embargo, debes saber qué hacer en caso que te ocurra.

Indicador de combustible
Indicador de combustible | PXHERE
@Gemmagf_

Hoy en día, los conductores tenemos todas las facilidades a nuestro alcance para no encontrarnos con el problema de quedarnos sin gasolina en medio de la carretera. Los indicadores del nivel de combustible de los vehículos son muy fiables y nos avisan de que estamos agotando el depósito con tiempo suficiente para ponerle remedio. Además, quedarse sin gasolina o, incluso, circular con el depósito en reserva son hábitos que pueden llegar a estropear tu coche, pues se incrementan las posibilidades de que entren impurezas que acaben afectando a los sistemas de inyección del motor y al filtro del combustible.

Sin embargo, siempre nos podemos despistar y quedarnos tirados en medio de la carretera con el depósito vacío y sin saber qué hacer. Lo más importante es no entrar en estado de pánico, estar relajado y pensar qué vamos a hacer ante esta situación que se nos presenta.

Nuestra primera opción puede ser llamar al seguro. Esta opción es la más acertada, sobre todo si creemos que el hecho de habernos quedado sin gasolina puede deberse a un fallo mecánico –normalmente en el sistema de medición–. Aunque se deba a un despiste, también puedes llamar a tu seguro si la póliza cubre este tipo de necesidad. Ellos, seguramente, enviarán una grúa y te acercarán a una gasolinera cercana para que llenes el depósito normalmente.

Aunque tu coche vuelva a ponerse en movimiento como de costumbre, lo más recomendable es que lo lleves a un taller de confianza, pues a veces la falta de combustible puede producir daños en el estado del vehículo. Mejor prevenir que tener que arreglar daños mayores.

En caso que tu seguro no cubra el hecho de quedarse sin gasolina, tendrás que desplazarte tú mismo hasta la gasolinera más cercana para comprar combustible y volver hasta tu coche para llenarlo. Eso sí, siempre utilizando un recipiente homologado para transportar gasolina o diésel.