Consejos

CADENAS PARA LA NIEVE

Todos los secretos sobre las cadenas de coches y cómo ponerlas

Ante las nevadas hay que elegir el tipo de cadena que mejor se adapte a la situación de cada conductor.

Poner las cadenas, esa pesadilla del invierno.
Poner las cadenas, esa pesadilla del invierno. | MOTOR
@alexsoler66

Conducir en invierno es más complicado que en verano. Las bajas temperaturas y las horas de oscuridad dominan el ambiente y las carreteras tienden a congelarse. Hasta ahora, el clima lo ha puesto fácil en España a los conductores, con un anticiclón que entró en Navidad y se ha quedado hasta ahora. No obstante, la predicción es que se acerca el primer temporal de invierno del año, con un frente que se acerca por el Atlántico y llegará esta semana para dejarlo todo nevado, sobre todo en el norte del país.

Será entonces cuando los conductores deberán extremar las precauciones al volante y, en ausencia de neumáticos de invierno, apostar por las cadenas para poder circular por los zonas nevadas. Por situaciones como estas se deben conocer el tipo de cadenas que hay disponibles para que cualquier nevada no se traduzca en la obligación de tener que detener la marcha y esperar a que la carretera vuelva a estar en condiciones de circular.

Las cadenas de nieve se inventaron a principios del siglo XX para incrementar la tracción de las ruedas sobre asfalto nevado o embarrado. Con el paso de los años, las cadenas han evolucionado, aunque prácticamente siguen siendo iguales a las de hace más de un siglo. Aun así, existen nuevas variantes, más fáciles de poner, como las mixtas o las textiles. Aunque ponerlas es más fácil de lo que parece, muchos, sobre todo si se enfrentan a ellas por primera vez, no saben ni por dónde empezar.

Tipos de cadenas

Las cadenas clásicas son las cadenas típicas que todo el mundo conoce. Son las más baratas, pero también las más difíciles de poner y las que más trabajo llevan. Estas cadenas están compuestas de eslabones de acero que se entrelazan. Suele haber dos tipos, las transversales y las de rombos, las más comunes. Las cadenas clásicas incluyen uno o dos tensores manuales para mantener la cadena bien pegada al neumático, aunque también existen con tensores automáticos a costa de pagar un poco más. El precio de la pareja se sitúa entre los 20 y los 35 euros y, entre sus ventajas, destacan por ser duraderas y resistentes. Por contra, su punto débil es que son las más incómodas y ruidosas, que pueden desorientar el funcionamiento del control de estabilidad y tracción y que sus eslabones pueden rayar las llantas de los coches.

Las cadenas textiles son adecuadas para aquellos que deben hacer un uso muy ocasional de las mismas. En resumen, son fundas de lona que se colocan en el neumático y quedan fijadas por una goma elástica en la cara interior y radios de lona en la cara exterior. Son más caras que las clásicas y, aunque se pueden encontrar cadenas de tela por 30 euros, su precio puede ascender hasta los 70 o incluso más. Funcionan bastante bien sobre nieve y hielo, con poca diferencia sobre las de eslabones de acero, y se comportan mejor en situaciones de frenada. Son las más fáciles y rápidas de montar y desmontar y también son las más ligeras. Entre sus puntos fuertes destacan la ausencia de vibraciones y alteraciones del comportamiento del coche. Su desventaja más llamativa es que se desgastan rápido, por lo que son adecuadas para usos cortos y muy puntuales. Además, es imprescindible quitarlas en el mismo instante que el pavimento está límpio, pues se rompen con mucha facilidad.

Las cadenas mixtas mezclan lo mejor de cada una de las otros dos tipos, por lo que no es de extrañar que sean las más caras. La pareja se puede ir hasta los 90 euros o más. Como las de tela, las mixtas son bastante fáciles de poner. Constan de varios radios por la cara exterior y de una goma que fija la cadena a la rueda por la parte interior. Su particularidad es que están formadas por una red de tela con eslabones de acero y, gracias a esta característica, funcionan muy bien sobre nieve y hielo y son muy duraderas. Además, su uso pasa casi desapercibido al volante y apenas hay vibraciones. Su principal inconveniente es el comentado anteriormente, su precio

Antes de pasar a su colocación, es importante recordar que, en caso de vivir en una zona que sufra nevadas habituales, el conductor tiene la opción de decantarse por ruedas de invierno con identificación M+S, adecuadas para el uso en carreteras nevadas o heladas. Su funcionamiento es mejor que el uso de cadenas y se pueden utilizar también en pavimiento limpio, con lo que es la alternativa perfecta. Eso sí, también es la opción más cara.

En las ruedas motrices

Las cadenas deben colocarse en las ruedas motrices, es decir, las que transmiten toda la fuerza del motor al asfalto. En caso de un tracción delantera, en las de delante, y de un trasera, en las de detrás. En caso de tener un vehículo con tracción total, lo ideal sería colocarlas en las cuatro ruedas, aunque algunos coches 4x4 permiten su colocación solo en un eje. Para ello, lo mejor es consultar el manual del vehículo.

Antes de repasar cómo se instalan los distintos tipos de cadenas, cabe recordar que si no se usan debidamente en carretera nevada, el conductor está llevando a cabo una infracción castigada con una multa que puede ascender hasta los 200 euros. Además, no llevarlas en un riesgo para el conductor y sus pasajeros. También hay que recordar que, en caso de ponerlas, nunca se deberá circular a más de 50 km/h y que, cuando el asfalto esté limpio, hay que quitarlas lo más rápido posible para no dañar ni las cadenas ni el coche.

Cómo poner las clásicas...

En primer lugar, hay que estirarlas sobre el suelo para asegurarse de que la cadena está totlamente desenrollada y no hay ningún trozo atado a otro. Después hay que estirar el cable de acero de las cadenas por detrás del neumático, agacharse y engancharlas al cable. Hecho esto, bastará con ir estirando la cadena sobre el neumático, desplazar el coche unos centímetros hacia delante para terminar de cubrir la cadena y, después, enlazar todos los enganches de las cadenas con los tensores. 

Las cadenas clásicas pueden ser de tensor automático y de tensor manual. En el primer caso, una vez puestas, se puede proseguir la marcha sin más. En caso de no ser automático, habrá que recorrer unos pocos metros y bajarse de nuevo del coche para tensarlos otra vez para, después, poder continuar la marcha sin problemas. Hay que tener cuidado porque, además de ser las que tienen el montaje más complicado, hay que recordar que pueden rallar las llantas del coche.

...o las textiles

Son muy cómodas de poner, pero son más caras que las clásicas y, además, se deben quitar en cuanto no haya nieve pues se rompen con facilidad. Además, se deben lavar tras cada uso. Para ponerlas, hay que colocarlas sobre el neumático y, empezando por la parte superior de la goma, hay que ir enfundando la rueda acoplando el tejido a la rodadura. Tras colocarla, como siempre, habrá que avanzar unos centímetros el coche para que pise la funda y deje espacio libre para que el conductor termine la operación enfundando el trozo que quedaba. 

¿Y las mixtas?

Son las más caras, pero también las más eficaces, gracias a sus eslabones metálicos, y las más fáciles de poner. Para ponerlas, primero hay que estirarlas sobre el suelo para ver que no hay ningún nudo y que todo está correcto. Después, basta con agarrar el aro de nailon de detrás de las cadenas e irlo colocando por detrás de la rueda del coche, empezando desde arriba también. Acto seguido, cuando ya no se puede colocar más, hay que dejar avanzar el coche para que pise las cadenas y liberen el espacio necesario para terminar de colocarlas. Como siempre, no quedará perfectamente ajustada al momento pero, automáticamente, se ajustará sola al emprender la marcha.