Mercado

SECTOR ESTRATÉGICO

Los ingresos de los fabricantes de automóviles en España crecieron un 3% en 2018

Las inversiones superaron los 3.000 millones de euros con un crecimeinto del 42%

Foto de archivo de la fábrica SEAT Martorell
Trabajadores en la línea de montaje de la fábrica de Seat en Martorell. | periodico

Xavier Pérez

El mercado del automóvil está atravesando actualmente un punto de inflexión. El nuevo umbral de emisiones de CO2 previsto para 2021, la electrificación, así como las dudas y la contención de los compradores (provocada por los mensajes confusos negativos a nivel político) está arrojando un panorama de descenso de un 5,7% en el primer semestre de este año. Estas dudas del mercado motivarán una pérdida de 45.000 matriculaciones. No obstante, el sector mantiene su músculo y, tras cerrar un 2018 con un crecimiento del 6,9%, los fabricantes confían en recuperar un poco el pulso antes de que acabe el año.

2018, pese a que desde septiembre las ventas de coches nuevos cayeron en barrena hasta final de año tras un primer semestre espléndido, fue un ejercicio positivo. No solo en el número de matriculaciones sino en el global del negocio del automóvil. Según el Informe Anual presentado por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), los fabricantes instalados en España registraron un incremento del volumen de sus ingresos del 3% respecto al ejercicio de 2017.

El mercado caerá en 2019

La cifra de 66.550 millones de euros supone una importante inyección de cara a igualar unas cuentas que en este 2019 podrían ser negativas (con un mercado que puede caer en torno a un 3%).  No obstante, pese a aumentar la facturación (con 104.000 millones de euros en ingresos acumulados), el resultado neto de las empresas se redujo un 50%. Según Anfac este descenso llega tras el incremento del volumen de inversiones de sus entidades asociadas, unos 3.000 millones de euros, un 3% más que en 2017.

Según Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de Anfac, es importante valorar que los fabricantes llevan más de cinco años realizando inversiones superiores a los 2.000 millones de euros, acumulando 13.000 millones de euros en los últimos seis años. "Esto pone de manifiesto el compromiso de los fabricantes con el país y con la tranformación hacia la nueva movilidad del futuro", señala Armero.

Un sector estratégico

En el informe elaborado por Anfac se refleja que el conjunto del sector sigue siendo clave en el PIB español, ya que supone un 8,6%, y representa un 9% del empleo (manteniendo la tendencia de 2017). La empresas españolas emplean a 93.500 personas y las plantas instaladas en nuestro país produjeron 2,81 millones de vehículos el pasado año. El saldo comercial de 2018 supuso 13.728 millones de euros, con unas exportaciones valoradas en 35.741 millones de eruros y unas importaciones que llegaron a los 22.012 millones de euros.

Los buenos número del sector también suponen un balón de oxígeno para el Gobierno, ya que gracias al automóvil se recaudaron 30.000 millones de euros en concepto de impuestos, un 6% más que el año anterior. Un 5,5% del incremento vino por los impuestos al carburante y un 8,7% llegó de los pagos de IVA. El impuesto de matriculación generó 456,35 millones de euros (un 33,6% más) y el de circulación supuso 2.905 millones de euros.

Las ayudas necesarias

Para intentar salvar de la mejor manera 2019 y tras el anunciado descenso de las ventas del 3% (la primera vez que los fabricantes reconocen esa posibilidad), los actores del sector quieren mandar un mensaje de tranquilidad que lleve a un mercado estable en 2020. Para ello, y ante el mensaje de apuesta de transición hacia la electrificación, desde Anfac piden "un plan único de incentivo para el vehículo de combustión y para el eléctrico".

Los planes establecidos como el Moves "no están funcionando tan bien como debieran" (ya que cada comunidad autónoma aplica el suyo) y ante el descenso previsto del mercado hay "que poner en marcha un plan de choque" que sirva para retirar de las carreteras a los vehículos más antiguos del parque móvil (cuya media de edad en España está en los 12,4 años y se prevee que en 2020 sea de 13 años). Y no solo por un tema medioambiental, sino también de seguridad. 

Los vehículos de más de 15 años "son los verdaderos responsables del deterioro del aire y del impacto sobre el cambio climático y la seguridad vial. Por eso pedimos una transición ordenada hacia la movilidad del futuro, basándonos en la neutralidad tecnológica y sin prohibir ninguna tecnología", argumentan desde Anfac.

Para trabajar en este sentido desde la asociación de fabricantes proponen "revertir el envejecimiento del parque rediseñando la fiscalidad del automóvil", que actualmente solo se basa en criterios medioambientales. La reducción del IVA en la compra del coche eléctrico y de combustibles alternativos también podría ser una buena medida.