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La industria británica teme las consecuencias de un Brexit 'duro'

Se estima que la factura colectiva a pagar ascenderá a más de 5.600 millones de euros si no hay acuerdo.

La industria británica teme las consecuencias de un Brexit duro.
La industria británica teme las consecuencias de un Brexit duro. | JAGUAR LAND ROVER

Motor Zeta / Agencias

Esta misma semana, Motor Zeta adelantó algunas medidas que el Grupo BMW ha planteado en caso de que se produzca un Brexit duro a partir del próximo 29 de marzo, fecha en la que el 'divorcio' entre el Reino Unido y la Unión Europea (UE) debería hacerse efectivo. No obstante, la falta de acuerdo aún en torno a la relación comercial entre ambos lados hace que la industria del automóvil británica se tambalee. En el caso de BMW, por ejemplo, las medidas se encaran en asegurar una vía para que los componentes fabricados en Alemania puedan llegar a su planta de Oxford, donde el grupo fabrica los modelos de la marca Mini.

La Sociedad de Fabricantes y Comerciantes de Automóviles de Reino Unido (SMMT) estima que la factura colectiva que deberán pagar ambos bandos, tanto el Reino Unido como la Unión Europea, será de 5.633 millones de euros si no se logra llegar a un acuerdo que garantice un Brexit blando. Además, los consumidores también sufrirían los nuevos impuestos que se impondrían sobre los productos procedentes de Europa, en caso de los ciudadanos británicos, y del Reino Unido, en caso de los europeos.

La ausencia de acuerdo implicaría un sobrecoste dentro de la UE de más de 3.000 euros para los coches británicos y de más de 2.200 euros para los vehículos comerciales. Del mismo modo en el lado contrario, los vehículos europeos costarían más de 1.600 euros más para los británicos, 1.915 euros más en el caso de los vehículos comerciales. Como ha hecho BMW, la patronal británica ha presentado un plan de contingencia para mantener las cadenas de suministro de los proveedores del sector por si no se llega a un acuerdo.

El plan se centra especialmente en las empresas proveedoras pequeñas y medianas que podrían ver comprometidas sus cadenas de suministro debido a retrasos o falta de efectivo si el Brexit se produce sin acuerdos comerciales.

Menos inversiones

Ante la posibilidad de un Brexit sin acuerdo, la producción de vehículos en el Reino Unido cayó un 16,8% en septiembre en comparación con el mismo período del año anterior. Entre enero y septiembre, la producción ha caído un 6,6% con un total de 1,17 millones de vehículos. Asimismo, la inversión en el sector automovilístico británico cayó un 50% en el primer semestre del año, registrando 394 millones de euros, casi 340 millones menos que el mismo período del año anterior (734,3 millones).

Por todo esto, ACEA, la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles, ha pedido a las administraciones que negocien para evitar el peor de los escenarios posibles. Según ACEA, los 1.100 camiones que parten de la UE hacia el Reino Unido se verían sumidos en retrasos masivos, problemas logísticos, interrupciones etc., generando grandes costes y retrasos en las entregas de vehículos. De momento, la UE se ha mostrado favorable a permitir que los fabricantes británicos puedan obtener una licencia de homologación europea si la solicitan antes de que se produzca el Brexit. Del mismo modo, las empresas como Jaguar Land Rover piden garantías al gobierno para las compañías. De hecho, Ralf Spethestimó que el Brexit podía costarle a su marca unos 1.350 millones de euros.