Competición

LA CARRERA A LAS NUBES

Romain Dumas y Volkswagen, nuevos reyes del Pikes Peak

Con el vehículo eléctrico, el piloto francés pulverizó el récord absoluto que consiguió Loeb con Peugeot en 2013.

El Volkswagen I.D. R Pikes Peak y Dumas cruzan la meta, estableciendo un nuevo récord. | VOLKSWAGEN
@alexsoler66

Volkswagen preparó su participación en el Pikes Peak, 'la carrera a las nubes', cuidando todos y cada uno de los detalles, desde el coche y el piloto, hasta la estrategia comunicativa. Para la marca alemana, no era una prueba más, era una oportunidad para promocionar lo que está por venir, esa familia de eléctricos que se llamará I.D. y que llegará en 2020. Para ello, desde noviembre, Volkswagen ha ido desvelando detalles del coche poco a poco, para recordar a todo el mundo que iban a por el récord eléctrico con Romain Dumas, ahora ya cuatro veces vencedor de la prueba.

El tiempo a batir, según el objetivo de romper la mejor marca para coches eléctricos, era de 8:57.118. Sin embargo, la firma alemana y, sobre todo, Dumas no quitaban el ojo del récord absoluto, conseguido en 2013 cuando Sébastien Loeb superó las 156 curvas de la montaña en 8:13.878. Era un tiempo complicado pero, después de los entrenamientos, el gran premio parecía factible. Durante los entrenamientos por sectores, Dumas consiguió, sumados, un tiempo de siete minutos y 33 segundos, una marca muy por debajo del récord. Las redes sociales empezaban a vaticinar la gesta.

LA SUBIDA DEL ELÉCTRICO

Los argumentos del I.D. R Pikes Peak eran una potencia equivalente a 680 CV, una aceleración de 0 a 100 en solo 2,25 segundos, gracias a los 650 Nm de par disponibles desde 0, y una velocidad punta de 240 km/h. Todo este potencial envuelto en una silueta con un trabajo aerodinámico impecable y un piloto que se conoce el ascenso como la palma de su mano. El récord de Loeb ya no parecía imposible, pero el tiempo no acompañaba, ya que había amanecido muy encapotado y la previsión era de lluvia.

Finalmente, conforme su hora se acercaba, el día se iba abriendo y, finalmente, Dumas pudo acelerar sin temer por las condiciones meteorológicas. Era la primera vez desde 1987 que un Volkswagen se enfrentaba a la montaña más famosa de Estados Unidos, cuando Jochi Kleint intentó superarla con un Golf, aunque abandonaría por culpa de la suspensión. 

Los nervios y la expectación dominaban el ambiente y Dumas enfiló las primeras curvas a una velocidad increíble. No en vano, aunque nunca se han dado detalles de su carga aerodinámica, François-Xavier Demaison, director técnico de Volkswagen Motorsport, dijo que generaba más carga que su peso en seco, por lo que el piloto francés podía atacar carda giro a mucha velocidad. A partir de entonces, la subida se convirtió en una sucesión de curvas y acelerones sin fin hasta que, llegado a la meta, la bandera de cuadros ondeaba y los ojos de los espectadores miraban al marcador de tiempo sin poder creerse lo que veían: 7:57.148, una marca que rebajaba en un minuto el tiempo que venían a superar y más de 16 segundos el récord absoluto de la montaña. Romain Dumas era por fin el 'Rey del Pikes Peak' y Volkswagen, la marca que consiguió ganar a Loeb en el mundial de rallies, hacía historia superándolo de nuevo y consiguiendo la mejor marca. 

El tiempo de que registró Loeb en 2013 ya era, para muchos, algo casi imposible de superar. Ahora, Volkswagen no solo lo ha puesto más difícil, sino que ha rebajado mucho el tiempo, por lo que, según auguran los expertos, Dumas y la marca alemana podrán disfrutar de su trono durante muchos añps. "No podíamos decir cuando llegamos que veníamos a batir el tiempo de Peugeot. La magia de esta carrera es que nunca sabes que te deparará la montaña, pero hoy todo fue bien, Romain tomó también riesgos y el resultado es fantástico", declaró Sven Smeets, director de Volkswagen Motorsport, tras la subida.