Competición

500 MILLAS DE INDIANÁPOLIS

Alonso se va a la repesca

Pigot se lleva la pole position mientras que Servià acabó en la plaza 19.

Fernando Alonso solo pudo marcar el 31º mejor tiempo
Fernando Alonso solo pudo marcar el 31º mejor tiempo.  | SPORT

Sport / Arnau Montserrat

Fernando Alonso deberá estar mañana en la sesión por no quedar eliminado de la carrera. Así de crue porque fue en el último suspiro con un salto monumental en la tabla de Hildebrand, así de real. Mclaren no tiene un monoplaza competitivo y Fernando Alonso solo pudo marcar el 31 mejor tiempo. Mañana tres de los seis pilotos que han quedado por detrás del puesto 30 quedarán eliminados. El asturiano podría ser uno de ellos. La triple corona se tambalea.

La sesión maratoniana arrancó con alguno de los mejores tiempos finales de la tabla de tiempo. Pigot fue el piloto más rápido tras la primera fase donde todos los pilotos tenían la pista para ellos solo para completar cuatro vueltas limpias y dejar una media que determinaba su posición en la tabla. Spencer marcó un extraordinario 230.083 millas/hora que solo pudo acercarse el vigente ganador de la prueba Will Power con un calcado 230.081 millas/hora.

Allí aparecieron los primeros problemas de Fernando Alonso que pinchó rueda en su intento de lograr un buen 'average'. El problema en su rueda trasera derecha le condenaron en su primer intento que lo dejaron penúltimo. Mejor suerte tuvo Oriol Servià que logró colocar el monoplaza en la decimoquinta plaza con un más que notable 227.991.

El caos arrancó con la segunda fase y el centro de atención no era otro que Fernando Alonso. El asturiano estuvo por momentos como último clasificado y solo salió del pozo en un intento mágico, el tercero, donde logró ponerse en la posición 30, justo en el corte de la repesca. Zak Brown soplaba. El asturiano les volvía a sacar de un apuro trágico. Poco duró allí. O'Ward se colaba en su plaza y mandaba de nuevo a Fernando y a Mclaren a lo más oscuro de la clasificación. restaba una hora pero las esperanzas eran mínimas. Rodaba en 227, necesitaba un plus que el coche no daba y sus manos ya no podían aportar.

Tiraron a por un cuarto intento pero tampoco funcionó. Los nervios eran latentes en el Speedway de Indianápolis. Alonso pasaba de sorprender en 2017 a poder protagonizar uno de las mayores decepciones de la mítica carrera. Y no precisamente por culpa del piloto. 

Alonso le sacó todo al coche y se colocó en la posición 29 a veinte minutos para el final. Volvía a saltar la sorpresa hasta Hildebrand decidió marcar el vigésimo mejor tiempo y el rídiculo se consagró. Mañana la jornada puede ser dramática.