Pruebas

JAGUAR F-TYPE COUPÉ

Prueba Jaguar F-Type Coupé, el felino más manso

Probamos el biplaza británico con 300 CV, una variante más accesible y equilibrada que sale desde 63.500 euros.

Prueba Jaguar F-Type Coupé, el felino más manso.

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Prueba Jaguar F-Type Coupé, el felino más manso

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@TelvaSV

La primavera la sangre altera y si le das la bienvenida desde un Jaguar F-Type Coupé lo harás con todos los sentidos bien despiertos. Vista, oído y tacto disfrutarán de su diseño, ronroneo y acabados, incluso en la versión más sorprendente en la historia de la firma británica, una que monta un bloque turbo 2.0 litros de tan “solo” 300 CV. Amantes de la marca y aficionados pusieron el grito en el cielo cuando Jaguar desveló, en abril de 2017, que su nuevo motor Ingenium de 4 cilindros era digno de un deportivo como el F-Type. Era como hablar del BMW Serie 2 Active Tourer, el primer tracción delantera de la firma bávara que acumuló críticas hasta de aquellos que no son capaces de detectar hacia que ruedas va la fuerza motriz. Un año después nos dispusimos a poner a prueba esta variante de supuesta “poca clase” que será capaz de sacar una sonrisa a cualquiera, tanto si está dentro como fuera del coche.

Estéticamente el Jaguar F-Type a penas ha cambiado desde su llegada en 2013 más allá de retoques en el paragolpes delantero, las entradas de aire, grupos ópticos LED y el spoiler trasero. Es en este último detalle donde el modelo de “acceso” se identifica rápidamente al lucir un solo escape alargado en el centro a diferencia de los dos circulares del F-Type S y los dos dobles del F-Type-R.  Unas tomas de aire estilo branquias y el alerón retráctil son otras características que tienen las unidades de prestaciones más deportivas.

El escape central y único caracteriza a la versión de 300 CV | Telva

Es decir, los cambios en el apartado de diseño respecto a la versión llamada F-Type Coupé de 381 caballos son mínimas tanto en la carrocería como en el interior. Eso sí, nuestra unidad contaba con el acabado R-Dynamic visible por las inserciones en la parrilla delantera y bajo el faro derecho posterior pero también por el prominente alerón.

En el interior del F-Type Coupé predomina la filosofía del menos es más, dejando que la sencillez hable por si sola de lo importante del vehículo: las sensaciones. La piel y los buenos acabados hacen que sentirse cómodo sea una obligación mientras que detalles casi imperceptibles, como el cordado en rojo y las inserción cromada de los asientos tipo baquet, aporta el toque racing y sofisticado. Estos asientos son de nueva factura, más ligeros y delgados están colocados en una posición muy baja, reduciendo el centro de gravedad al estilo más deportivo. Es espacio para guardar objetos no es su fuerte pero el maletero de la variante coupé tiene 310 litros de capacidad frente a los 196 del Convertible.

Los asientos tipo baquet son cómodos y ofrecen una buena sujeción | Telva

El sistema multimedia fue actualizado con la aparición de esta versión menos potente para que la conectividad formara parte de la experiencia F-Type. La pantalla táctil está colocada en una posición demasiado baja para mi gusto y al estar hundida en el tablero es complicado tocar accesos que queden en la parte inferior. En cuanto a sistemas de ayuda a la conducción, seguridad y soluciones de confort es necesario desembolsar una gran cantidad de dinero para estar a la última, un tópico también entre sus rivales. Con todo el equipamiento tecnológico y los acabados opcionales presentes en nuestra unidad su precio es de 80.549 euros.

¿MOTOR INSUFICIENTE?

Nuestra unidad monta un motor 2.0 Turbo de cuatro cilindros que ya se utilizaba en modelos Jaguar y Land Rover pero nuevo para el biplaza, acostumbrado a no bajar de los V6. Este bloque permite rebajarlo todo: El peso en 52 kilogramos, el consumo en un 16% y el precio hasta los 63.500 euros de serie.  Sus prestaciones no son de escándalo pero los 300 CV de potencia a 5.500 revoluciones junto a un par máximo de 400 Nm disponible desde las 1.500 rpm son suficientes para pasarlo bien en todos los entornos. Los interesados deberán irse olvidando de la tradición, justificada o no, del cambio manual para un deportivo ya que este bloque solo se puede combinar con el automático por convertidor de par ZF de 8 velocidades. Esta unión tiene como objetivo reducir consumos pero resulta desacertada a la hora de buscar un dinamismo más radical y una respuesta ágil a nuestro pie derecho, algo que no sucede con el motor. Descubre todos sus datos en nuestras fichas técnicas.

Además de minimizar la acción de los controles puedes activar un sonido más sport | Jaguar Convertible

Los perjuicios suelen ser negativos pero también traen sorpresas agradables de vez en cuando, con el empuje y la fuerza del 2.0 sucede exactamente eso. Que el par máximo se encuentre tan pronto permite disfrutar del F-Type en zonas reviradas pero también se muestra lleno en cuotas superiores, un equilibrio que permite tener entre manos a un lobo y un cordero a partes iguales. Con esta democratización prestacional también se ha conseguido acercar el biplaza al público mayoritario, civilizando su zaga trasera e impidiendo que se vuelva en contra del conductor. Tras la prueba, realizada principalmente por tramos de carretera convencional, el consumo supero los 11 litros a los cien kilómetros, un dato que podría disminuirse sin demasiado esfuerzo.