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Bentley presenta el nuevo Flying Spur, deportividad y lujo a partes iguales

Bentley revoluciona el Flying Spur en busca de altas prestaciones y lujo a partes iguales.

Nuevo Bentley Flying Spur.
Nuevo Bentley Flying Spur. | BENTLEY
@alexsoler66

Bentley encara un año de retos tras cerrar 2018 con unas pérdidas por valor de 288 millones y viendo como sus rivales, principalmente Rolls-Royce, alcanzaban cifras récord de ventas y crecimiento. Gracias al Continental GT, coche que se retrasó en su lanzamiento y lastró las cuentas de la firma británica el año pasado, el primer trimestre de este ejercicio retomaron la senda de los beneficios tras registrar 49 millones de euros de beneficio. Ahora, Bentley presenta una apuesta ambiciosa con la tercera generación del Flying Spur.

Tal y como afirma la marca, lo único que tiene en común con su predecesora esta generación es el nombre, ya que Bentley arriesga con un vehículo que busca definir un nuevo segmento al combinar prestaciones de superdeportivo y la clase y el lujo de las limusinas. Según la firma británica, "el nuevo Flying Spur empuja los límites de la tecnología y la artesanía".

La evolución de dos conceptos

El nuevo Bentley Flying Spur ha sido diseñado, desarrollado y es prdoucido en CreweInglaterra, y se presenta estéticamente como una evolución de las características clásicas de la marca. De este modo, destacan los grupos ópticos LED delanteros, formados como siempre por dos círculos, su enorme parrilla frontal y la figura 'Flaying B' adornando el capó, disponible por primera vez en el modelo. Llaman la atención en la trasera los nuevos faros en forma de 'B' y unas exclusivas llantas de 20 pulgadas que aportan deportividad y agresividad al conjunto.

Con una distancia entre ejes de 3,19 metros, el Flying Spur promete un interior realmente espacioso y lujoso, creado con los materiales más refinados y que se ofrecerá con varias opciones de personalización, como 15 colores distintos para sus asientos. En un interior de apariecnia clásica, la presencia del cuadro de instrumentos digital y de una pantalla de 12,3 pulgadas para la consola central, además de otra pantalla para los pasajeros traseros, darán el toque moderno y avanzado con el que Bentley quiere combinar la artesanía y la tradición británica con lo último en tecnología.

Mecánica y dinamismo

Con el apartado del lujo y la clase cubierto por su diseño, materiales y proceso de producción le toca al aparado de las prestaciones con el que Bentley quiere conseguir que rivalice con los mejores superdeportivos. Bajo el capó, un motor de gasolina W12 TSI de 6.0 litros y doble turbo se encargará de propulsar sus 2.437 kilos gracias a sus 635 CV de potencia y 900 Nm de par máximo. Con este propulsor, el Flying Spur alcanzará los 100 km/h en solo 3,8 segundos y tocará techo en los 333 km/h.

Según explica el fabricante, la decisión de optar por un W12 en vez de un V12 se ha tomado para mejorar la distribución de pesos y mejorar así su dinamismo, además de maximizar el espacio de la cabina. El motor se asociará a una caja de cambios automática de doble embrague ZF de ocho velocidades (la misma que la del Continental GT) que mandará toda su potencia a ambos ejes de forma variable.

Así, en los modos de conducción Confort y Bentley, el sistema de tracción mandará 480 Nm de los 900 totales al eje delantero para mejorar la comodiad y la tracción y en Sport limitará la potencia del eje delantero a 280 Nm para unas sensaciones más deportivas. Para mejorar la maniobrabilidad, el Flying Spur también contará con un sistema de cuatro ruedas directrices que variará su comportamiento según la velocidad.

Bentley aceptará pedidos del nuevo Flying Spur a partir de otoño de este año y las primeras entregas se producirán a principios del año que viene.