Opinión

MENTALIDAD DE CAMPEÓN

Alonso y su pasión por competir

La posibilidad de que Fernando corra el Dakar es real porque está abierto a descubrir nuevos mundos.

Fernando Alonso contempla varias posibilidades para seguir en el mundo del motor
Contempla varias posibilidades para seguir en el mundo del motor | EFE
@F1Viaplana

Fernando Alonso ha empezado una nueva vida con la llegada del Año Nuevo. Después de tener la cabeza centrada en la Fórmula Uno durante toda su carrera deportiva, pensando en cómo ser el más rápido a los mandos de un monoplaza, ahora ha abierto sus horizontes y, pese a que solo piensa en seguir compitiendo, ya que las carreras son su esencia, lo hace con otros objetivos.

No me extraña lo más mínimo su interés por el Dakar ni por los coches que se utilizan. Este interés no es nuevo, ya que ha mantenido largas charlas al respecto con Carlos Sainz los últimos años. De hecho, el asturiano siempre ha sido un apasionado por la gran mayoría de los deportes del motor, de dos y cuatro ruedas. Sus charlas con Marc Márquez sobre el funcionamiento de una MotoGP, que llegó a probar, eran interminables. Lo quería saber todo sobre la máquina, su comportamiento, las dificultades, el método de trabajo y, sobre todo, las sensaciones que desprendía.

Fernando ha empezado el año en Daytona haciendo lo que más le gusta, que es poner al límite un coche. Ya dije hace meses, a raíz del anuncio de su retirada de la F1, que no se iba a aburrir. Es, además de un apasionado del automovilismo y de los deportes en general, un culo inquieto, un hombre que busca continuamente desafíos y el proyecto Dakar puede acabar siendo uno de ellos.

Su amistad con Jesús Calleja le acerca el reto. Sin duda, una pieza angular. Sabe que meterse en el Dakar no es fácil, sobre todo si se quiere ser competitivo. Èl nunca hace las cosas a medias. Requiere un proceso de adaptación y muchos kilómetros sobre el terreno. El primer paso será probar el coche y, si todos los astros se alinean, el test tendrá lugar en abril, después del Rallye de Catar, con Nasser Al-Attiyah como anfitrión. Su relación con Toyota en el WEC, cuyo contrato podría renovar en breve, facilitará la operación.

De todas formas, no nos engañemos, una cosa es el interés por la prueba y tener la posibilidad de probar uno de sus coches de referencia, y otra bien distinta que esté en la línea de salida del Dakar 2020. De Alonso no puedes descartar nada, pero entre el WEC, Indianápolis y la F1 no parece que el Dakar vaya a ser un objetivo a corto plazo.

He incluido la F1 porque, para cerrar la teoría, les confieso que estoy convencido de que Fernando no ha cerrado en su cabeza la etapa, aunque el regreso sólo será viable si le ofrecen un coche ganador y, sobre el particular, tengo entendido que hoy ya ha hay mucha gente por la labor.