Opinión

Se va una leyenda

El adiós de Alonso

Su marcha deja un hueco en la parrilla, pero también entre los que durante casi dos décadas hemos vibrado con sus gestas.

Fernando alonso
Fernando Alonso encara su último GP en la Fórmula 1. | AFP
@F1Viaplana

El GP de Abu Dhabi, que se celebra este fin de semana, será muy especial. La carrera del circuito de Yas Marina, que en dos ocasiones le negó el título mundial, será precisamente la que despedirá de la Fórmula 1 a Fernando Alonso, un piloto que durante dos décadas ha marcado nuestra agenda y que, frustrado por los repetidos fracasos de los últimos años, ha decidido cerrar su trayectoria deportiva en los grandes premios. Hoy, sin duda, le atrae más el WEC o la Indycar, donde puede luchar por ganar y, por lo tanto, se siente competitivo, se divierte más y está más motivado.

¿Un adiós definitivo a la F1 o es un punto y aparte? Esta es la pregunta del millón de dólares. Conociendo a Fernando yo no cerraría ninguna puerta, sobre todo porque reconoce que tiene una asignatura pendiente, pero una vez ha dado el paso, que ha sido muy difícil, estoy convencido que sólo regresará si le presentan un proyecto ambicioso, atractivo y que le ofrezca ciertas garantías de poder luchar por la victoria. Es decir, estoy convencido de que si ponen a su disposición un coche competitivo le volveremos a ver en la Fórmula 1. En caso contrario, etapa cerrada.

Tiempo tendremos para escribir y hablar sobre Fernando y lo que ha representado en nuestro deporte, ya que por sus gestas ha sido un deportista que no sólo ha traspasado fronteras sino también la barrera del automovilismo para convertirse en un fenómeno de masas en un país en el que se idolatra a los héroes. Hoy, sinceramente, con mi más sincera admiración, gratitud y respeto, sólo puedo decirles que le vamos a echar mucho de menos.

Ya se que no se va del todo, que le tendremos cerca compitiendo en las 24 Horas de Le Mans o en las 500 Millas de Indianápolis, que nos seguirá emocionando, unos criticándole y otros vibrando, pero después de tantos años siguiendo los grandes premios de Fórmula 1, narrando sus gestas, los momentos buenos, que los ha habido y muchos, y los malos, que también, nos faltará algo cuando el Mundial levante el telón en Australia el próximo mes de marzo. Alonso es único e irrepetible.

Por último, además de su talento como piloto, su capacidad incansable de análisis y trabajo, su pasión por todo tipo de deportes, destacaría de Fernando el entusiasmo que desprende por el automovilismo. Este año, sin ir más lejos, con 37 años, habrá competido cerca de 30 fines de semanas y siempre al más alto nivel, buscando la excelencia. Todo un ejemplo para futuras generaciones. Buena suerte!!!