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Rubí plantea la gratuidad del bus urbano para reducir el uso del coche privado

Es la primera ciudad catalana que estudia esta fórmula, que entraría en vigor después de las municipales. La medida pretende favorecer la sostenibilidad y los problemas de aparcamiento, lo peor valorado de la ciudad.

La alcaldesa de Rubí, Ana María Martínez (derecha), junto a la regidora María Mas (izquierda), ambas del PSC, durante la rueda de prensa.
La alcaldesa de Rubí, Ana María Martínez (derecha), junto a la regidora María Mas (izquierda), ambas del PSC, durante la rueda de prensa. | MANUEL ARENAS

Manuel Arenas

El Ayuntamiento de Rubí se ha marcado como objetivo que en la segunda mitad del año 2019, o a principios de 2020 como tarde, la ciudad del Vallès Occidental disponga de un sistema de bus urbano universal y gratuito para toda la ciudadanía. Así lo expuso el lunes la alcaldesa del municipio, Ana María Martínez, que en rueda de prensa afirmó que el consistorio "trabaja para cerrar las condiciones del pliego de cláusulas" del nuevo contrato del servicio de autobús.

El Gobierno municipal pretende solventar con la medida los problemas de aparcamiento, el aspecto peor valorado de Rubí

Martínez, que presumió de abanderar la primera propuesta en este sentido de toda Catalunya, esgrimió, en esencia, dos razones que han llevado al ejecutivo local a la puesta en marcha de la política, que se financiará con el incremento de ingresos que en el 2020 recibirá el municipio por haber superado los 75.000 habitantes. La primera, la sostenibilidad: "La mayor utilización del bus hará que el coche privado se use menos y tengamos espacios públicos libres de emisión de gases", sugirió Martínez.

La segunda, derivada de la primera, que la menor utilización del coche privado reduciría asimismo "los dolores de cabeza" -apuntó la alcaldesa- que da el aparcamiento en Rubí. De hecho, el aparcamiento fue el aspecto peor valorado por la ciudadanía de Rubí en la encuesta ciudadana municipal de mayo del 2017, con un 3,49 sobre 10. En el otro extremo, con un 6,39 sobre 10, se situó justamente el servicio de autobuses urbanos, por lo que el consistorio intenta ahora potenciar ese último aspecto con el propósito de atajar lo que peor valora el ciudadano.

Modelo insólito en Catalunya

La gratuidad del transporte público es un modelo insólito en Catalunya, por lo que Rubí se fija en el ejemplo de un municipio español que sí lo ha puesto en marcha, Azuqueca de Henares (Guadalajara). Aunque la alcaldesa de Rubí no se pronunció sobre este extremo, en dicha ciudad (de 34.700 habitantes, menos de la mitad que Rubí) el servicio gratuito de bus funciona mediante una tarjeta ciudadana que emite el propio

El ejemplo de Tallin revela que la gratuidad del bus sólo elevó un exiguo 1,2% el número de pasajeros

consistorio local, de manera que únicamente los titulares pueden ser beneficiarios.

En términos europeos, la ciudad de referencia en cuanto a gratuidad del transporte público es Tallin (Estonia). Según el digital 'Ecomovilidad.net', el transporte gratuito no hizo que la gente dejara sus coches para subirse al bus en la capital europea. De hecho, un estudio del Real Instituto de Tecnología de Suecia concluyó que la gratuidad del servicio contribuyó a elevar un exiguo 1,2% el número de viajeros.

En el mencionado portal lo explican así: "Este dato no debería sorprendernos. El factor precio no es determinante en la elección del automóvil como medio de transporte, teniendo mucho más peso razones como el tiempo de viaje, la comodidad del mismo o la disponibilidad del vehículo propio. La frase de 'con el precio del abono me muevo un mes en coche' es una falacia que sólo sirve para tranquilizar conciencias y reafirmar una decisión personal. Por este motivo, eliminar el coste del transporte público no modifica la elección modal del usuario. Resulta más efectivo penalizar el uso del coche que regalar el transporte público".

El ejemplo de Tallin: repercusión en los tributos

Desde 'Ecomovilidad.net' remarcan la importancia de las medidas disuasorias del tráfico si lo que se pretende es reducir el uso del coche privado. "Es probable que a corto plazo muchos conductores se pasen al

En 'Ecomovilidad.net' priorizan la efectividad de medidas disuasorias del tráfico a la gratuidad del transporte público

autobús porque es gratis; un cambio en la demanda que reducirá la congestión y la falta de aparcamiento. Surgirán entonces viajeros que, al tener menos atascos y más sitio para aparcar, decidirán asumir el gasto del automóvil a cambio viajar más rápido y de forma más cómoda. Llegaríamos a una nueva situación de equilibrio modal, donde muchos ciudadanos habrán cambiado de modo de transporte, pero el atasco seguiría ahí".

Por otra parte, conviene tener en cuenta la previsible bajada del confort del transporte público debido al incremento de usuarios. Sobre este extremo, Ana María Martínez no confirmó si en Rubí se añadirán nuevas líneas, pero sí advirtió que "en principio no habrá cambios" en las mismas. Ante la bajada del confort del transporte, "los viajeros no pueden reclamar nada puesto que carecen de la relación contractual del servicio: el billete", apuntan en 'Ecomovilidad.net'.

Volviendo al ejemplo de Tallin, si bien es cierto que la gratuidad del bus no ocasionó grandes cambios en la movilidad, sí auspició un efecto inesperado: el número de nuevos registros en el padrón municipal -requisito que se exigía- se disparó el año 2013, cuando entró en vigor la medida, ante la expectativa de los ciudadanos de poder ser beneficiarios de la tarifa gratuita de movilidad. Esto sumó a las arcas municipales 10 millones de euros en aportaciones tributarias, cercanos a los 12 millones de pérdidas por ingreso tarifario.

La medida jugará su papel en la campaña de las municipales

En cuanto al importe que el Ayuntamiento deberá invertir para sostener la gratuidad del servicio, la alcaldesa estimó que se tratará de unos "700 u 800.000 euros" -provenientes, como se ha dicho, del incremento

La medida jugará su papel en la campaña electoral de las municipales del 2019

de subvención por parte del Estado-, que se sumarían a la cantidad presupuestada actualmente para movilidad (608.500 euros en 2017, según datos del propio consistorio).

Dado que se prevé que la medida no esté lista hasta la segunda mitad del 2019 o principios del 2020, se estima que se pondrá en marcha una vez pasadas las elecciones municipales de junio del 2019 y, por lo tanto, jugará su papel en la campaña electoral.

"En especial, pensamos que la gratuidad del bus repercutirá favorablemente a dos colectivos: al de los estudiantes, que lo utilizan para ir a la universidad, y a la personas mayores, a quienes facilitará la movilidad por la ciudad, además de a aquellos que tienen problemas para acceder a los comercios locales", concluyó la alcaldesa.

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