Movilidad

La nueva red ortogonal de autobuses circula por debajo de la velocidad deseable

El Pla de Mobilitat Urbana Sostenible (PMUS) fijaba en 13 kms/h la velocidad recomendable para estos vehículos

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Un autobús de la línea H12, de la red ortogonal, en la Gran Via de Barcelona. | Archivo / Joan Puig

Luis Benavides

Los vehículos de la nueva red ortogonal de autobuses de Barcelona circulan por debajo de los 13 kms/h fijados por el Pla de Mobilitat Urbana Sostenible (PMUS) impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona en un 54,9% % de sus kilómetros recorridos. Este dato aparece en un estudio del Reial Automòbil Club de Catalunya (RACC), que ha pedido mejoras para aumentar “la competitividad” de esta alternativa al coche privado. “La gente busca rapidez y este es un punto mejorable”, ha asegurado el director del RACC, Josep Mateu, esta mañana durante la presentación del estudio, enmarcado en la Semana Europea de la Movilidad Sostenible

El informe, ‘Análisis de la competitividad de la nueva red ortogonal de Bus de Barcelona’, ha sido presentado “en clave positiva”, con el objetivo de detectar las claves para seguir mejorando la nueva red ortogonal, la que nombra las líneas con las letras H, V y D, según su trayectoria en el mapa de la ciudad asea horizontal (de Besòs a Llobregat o viceversa), diagonal, o vertical (de mar a montaña). “Para mejorar la calidad del aire, el transporte público es clave. Si no conseguimos que mejore y tenemos uno eficiente difícilmente conseguiremos los objetivos fijados”, ha subrayado Mateu.

El estudio se basa en el análisis de 13 de las 28 líneas ortogonales de altas prestaciones: H4, H6, H8, H12, H16, V3, V13, V21, V27, V31, D20, D40 y D50. Asimismo, también se han estudiado tres líneas convencionales L7, L33 y L39 con fines comparativos. En general, el grado de satisfacción de los viajeros con esta nueva red es elevado, con una puntuación de 8 sobre 10, según el estudio elaborado por el RACC. “El cambio ha sido positivo y ha supuesto una mejora para los usuarios, pero este informe analiza si estos cambios consiguen los objetivos fijados por el Ayuntamiento (en el PMUS)”, ha puntualizado el director de la Fundació Racc, Lluís Puerto, quien considera en líneas generales que “TMB deberá plantearse medidas urgentes para ser más competitivos”, más si cabe en un escenario como el planteado a partir del próximo 1 de enero del 2020, cuando unos 130.000 vehículos no podrán circular por ser demasiado contaminantes.

Actuaciones prioritarias en 5 líneas

Las líneas ortogonales que necesitan mejoras prioritarias, según el informe del RACC, son las líneas V27, D40, H6, H12 y H16. Los vehículos de estas líneas circulan a una velocidad más baja y a la vez tienen una demanda de usuarios elevada.

Los tramos con carril bus suelen ser más rápidos, sin bien los responsables del estudio desaconsejan crear más de manera indiscriminada. Actualmente la red cuenta con un 25% de carrriles bus, que les permite circular de forma segregada. La “pérdida de tiempo”está más relacionada, según el informe, con la falta de sincronización de los semáforos, los giros a la derecha que entorpecen la circulación de los buses y los vehículos privados que circulan o paran en estos carriles.

En este sentido, el informe del RACC recomienda auditar los puntos más conflictivos, ajustar el plan semafórico y extender la flota de autobuses biarticulados en la red si el radio de giro lo permiten. Asimismo, urgen a la ATM a poner en marcha la tarjeta T-Mobilitat, pues entienden que las tarjetas 'contactless' permitirán reducir "el tiempo de acceso a los vehículos y la información obtenida permitirá una mejor gestión de la oferta de transporte público".