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Las claves de la estrategia eléctrica de Audi

Así se prepara Audi para los objetivos europeos de 2021 y para un futuro dominado por la electromovilidad.

Audi e-tron (derecha) y prototipos eléctricos de Audi, con el e-tron GT Concept y al lado, oculto, su versión de producción, que se presentará en 2020.
Audi e-tron (derecha) y prototipos eléctricos de Audi, con el e-tron GT Concept y al lado, oculto, su versión de producción, que se presentará en 2020. | AUDI
@alexsoler66

La mayoría de los fabricantes asument que la electrificación es el futuro, si no ya el presente, de la industria del automóvil. La emergencia climática lo exige y los objetivos ambientales de la Unión Europea, acompañados de sanciones relevantes si no se cumplen, también. Audi, del Grupo Volkswagen, ya inició su ofensiva eléctrica con el SUV e-tron, su primer vehículo propulsado únicamente con electricidad, pero ¿cuál es su estrategia a medio plazo para convertirse en una compañía de movilidad eléctrica?

El objetivo, según Bram Schot, presidente de Audi AG, es haber presentado 30 vehículos electrificados, 20 100% eléctricos, para el año 2025. Estos eléctricos, se basarán en cuatro plataformas distintas para llegar a todos los segmentos y se combinarán en su gama con versiones híbridas enchufables de sus modelos de combustión. Con todo, la inversión de la marca alemana ascenderá a 14.000 millones de euros hasta 2023, inversión que servirá para pagar las baterías, el desarrollo de vehículos y su producción y la formación del personal.

Cuatro plataformas eléctricas

Según explica la misma marca, Audi basará sus eléctricos en cuatro arquitecturas diferentes. El e-tron ha inaugurado la era enchufable en Ingolstadt con una versión adaptada de la plataforma modular longitudinal (MLB evo). Próximamente, en 2020, la firma de los cuatro aros lanzará el Audi e-tron GT Concept, que se basará sobre la arquitectura J1 que la marca, como adelantó este portal, desarrolló junto a Porsche para deportivos eléctricos.

Audi e-tron enchufado. | AUDI

Más adelante, en 2021, se presentará un SUV eléctrico basado en la plataforma MEB del Grupo Volkswagen (Volswagen I.D.3, Seat el-Born, Cupra Tavascan) que derivará del prototipo Q4 e-tron Concept desvelado en el pasado Salón de Ginebra. Por último, la arquitectura PPE del Grupo Volkswagen, para vehículos premium eléctricos, permitirá a la marca el desarrollo de vehículos eléctricos para varios de los segmentos que ocupa actualmente. La PPE, gracias a su flexibilidad, permite la introducción, según Audi, de "un gran número de elementos de alta tecnología".

La importancia de los híbridos enchufables (PHEV)

De cara a los objetivos europeos de 2021, una de las estrategias más efectivas será el lanzamiento de varias versiones PHEV que reduzcan la media de las emisiones de las ofertas de los fabricantes. Gracias a sus contenidas emisiones, una sola versión de este tipo puede contrarrestar varias de combustión bastante más contaminantes.

Audi, como todas las marcas, se enfrenta a multas importantes si la media de emisiones de COde su gama supera, en 2021, los 95 gramos por kilómetro. En ese sentido, impulsará una estrategia basada en las versiones PHEV para reducirlas. Antes de terminar 2019, la firma de Ingolstadt lanzará cuatro nuevas versiones de este tipo para el A7 Sportback, el A8, el Q5 y el Q7, dos berlinas de alta gama y dos SUV premium. En 2020, sin especificar el número, la marca prevé varios nuevos modelos PHEV.

Neutralidad de emisiones en 2050

Más allá de la transformación de su oferta en una gama fundamentalmente electrificada, Audi pretende alcanzar la neutralidad de emisiones de CO2 en 2050, pasando por la reducción del 30% en referencia al valor de 2015. Para conseguirlo emprenderá una profunda transformación de su actividad que incluirá también a los proveedores y que afectará a todas sus áreas, desde el desarrollo de vehículos a la logística pasando por la producción y el tratamiento de los materiales.

Operario tratando baterías. | AUDI

En este apartado, según admite la firma, las baterías jugarán un papel clave, como lo es su función en los coches eléctricos. En ese sentido, la marca se centrará en la reutilización y el reciclaje de las baterías tras su uso en vehículos. En caso de que tenca aún capacidad, pordrán reutilizarse para una aplicación estacionaria. En caso de que no se pueda reutilizar, se reciclará para recuperar materiales valiosos como el cobalto y el níquel y reutilizarlos en nuevas baterías.