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Hispano-Suiza renace, la cigüeña vuela de nuevo con el Carmen

Hispano-Suiza ultima los detalles para la presentación del Carmen, su nuevo coche, en el Salón de Ginebra.

Silueta del Hispano-Suiza Carmen.
Silueta del Hispano-Suiza Carmen. | HISPANO-SUIZA
@alexsoler66

Hispano-Suiza resucitará en el Salón de Ginebra con el Carmen, un nuevo superdeportivo eléctrico con el que vuelven a producir coches más de 80 años después. Esta histórica marca, nacida en 1904 en Barcelona, se dejó ver en la misma muestra suiza en el 2000 y en 2001 con dos prototipos desarrollados por Mazel. No obstante, esta vuelta no fue como los propietarios de la firma, la familia Suqué Mateu y el Grupo Peralada, deseaban. “Aprendimos que las cosas no solo se tienen que hacer por ilusión”, explica Miquel Suqué, actual presidente de Hispano-Suiza en una entrevista para Motor Zeta. “Firmamos un acuerdo de cesión de marca. Yo quería participar pero no pude”, añade. Ahora, 18 años después, Suqué sí está ilusionado con el Carmen, un proyecto que “no dejará indiferente a nadie”.

Esta vez, QEV Technologies, la empresa con la que se ha asociado Hispano-Suiza y que desarrollará el Carmen y su tren de rodaje, sí ha entendido lo que es la marca y ha trabajado estrechamente con la misma para el desarrollo del vehículo. De este modo, y como querían los propietarios de la marca, el Carmen se fabricará en Barcelona.

Hispano-Suiza Alfonso XIII. | ARCHIVO

Del CarmenSuqué ha revelado varios detalles, pero uno de los grandes alicientes será verlo en el próximo Salón de Ginebra. Según el presidente de la firma catalana, el vehículo “responde al espíritu de Hispano-Suiza”. En su época, esta compañía fue responsable de la creación de algunos de los coches más impresionantes del momento, con una combinación de lujo y deportividad que le ponía a la altura de firmas como Rolls-Royce o Bentley. Estéticamente tendrá muchos guiños al pasado de la marca, pero en esencia “será el Dubonnet Xenia actualizado”, admite Suqué.

El Dubonnet Xenia fue un modelo de Hispano-Suiza creado en 1938 por André Dubonnet, un ingeniero que inventó un nuevo sistema de suspensión independiente. El francés, entonces, compró una plataforma de la marca catalana para probar su nuevo invento y el resultado final fue un vehículo de morro alargado y trasero muy deportivo, una mezcla que, según Suqué, querían y han conseguido. “Será rompedor”, revela el presidente, que no deja de reiterar el buen espíritu que ha reinado durante su desarrollo entre sus socios e Hispano-Suiza. “Hemos discutido muchos aspectos y finalmente ha quedado una cosa muy bonita. Cumple el mix que a mí me gusta de Hispano: será algo elegante y superdeportivo”, explica.

1000 CV eléctricos

El Hispano-Suiza Carmen, llamado así en honor a la madre de Suqué, que fue también presidenta de la marca, se propulsará mediante cuatro motores eléctricos dispuestos uno en cada rueda que liberarán 1.000 CV de potencia y le conferirán tracción total. “Me parece increíble que cuatro pequeños motores  puedan generar tanta potencia”, comenta Suqué, admirador de los grandes motores V12 de combustión y su sonido. “Emitirá un sonido diferente, algo mecánico”, dice del Carmen. “Ese sonido [el de un V12] es incomparable, pero nos acostumbraremos al motor eléctrico”.

En cuanto a su carga tecnológica, Suqué no ha querido dejar de hablar del reto que ha supuesto encontrar los componentes ideales para el vehículo. “La gran diferencia entre 1904 y ahora es que antes lo tenías que hacer todo y ahora está todo inventado”, dice. “Ahora hay que encontrar el mejor proveedor para cada uno de los componentes y hacer una mezcla que funcione bien. No es fácil encontrar una centralita capaz de gestionar una potencia de 1.000 CV”, añade. Según el presidente de Hispano-Suiza, el 70% de los componentes del Carmen serán de empresas españolas.

En cuanto al precio, Hispano-Suiza venderá cada una de las 19 unidades que se fabricarán del Carmen, cinco al año, por un millón y medio de euros cada una. Como recuerda Suqué, no obstante, ese precio será para el modelo básico. “Los que quieran un tapizado más exclusivo o un sistema de sonido más avanzado deberán pagar más. La mecánica será la misma, pero se ofrecerá la opción de personalizar más el vehículo”.

Queda poco menos de un mes para el Salón de GinebraHispano-Suiza ya lo tiene todo listo. La cigüeña vuela de nuevo.