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ENTREVISTA

Sotelo: "El Silence es un escúter diseñado y fabricado 100% aquí"

Carlos Sotelo impulsa el reto de Silence, la firma de escúteres eléctricos catalana que presentará su primer modelo para el cliente privado a final de año

Carlos Sotelo, CEO de Silencie
Calos Sotelo en las instalaciones de Silence en Molins de Rei, Barcelona. | Motor Zeta
@sergimejias

Carlos Sotelo es el CEO de Silence, la firma catalana de escúteres eléctricos con sede en Molins de Rei (Barcelona). Con su experiencia y trayectoria germinó la semilla de un proyecto que se ha convertido en la referencia obligada del sector con escúteres eléctricos que se fabrican en el país.

- ¿Dónde nace la idea de Silence?

De Carlos Sotelo. Antes estuve en un proyecto australiano-alemán donde probé lo que era un escúter eléctrico en 2008. Me dije “esto es el futuro”. No polucionas y en la ciudad cada vez se nota más este detalle; no hace ruido y vas más relajado. Y otra cosa es que hasta que no lo pruebas no te das cuenta de la ausencia de las vibraciones, que es otro detalle de la adrenalina que dispara conducir una moto. En suma conduces mucho más tranquilo, disfrutas de otra manera de conducir.

- ¿Tiene más argumentos?

Creo que el escúter eléctrico ayudará a recuperar la buena imagen de la moto que se ha ido perdiendo con el paso de los años y será considerado como un bien para moverse por la ciudad gracias a su cuidado por el medioambiente.

- Volvamos a sus inicios ‘enchufables’.

Allí aprendí mucho hasta 2011, era el director para Europa. Me di cuenta de los inconvenientes que tiene el vehículo eléctrico, como las infraestructuras pues no hay enchufes para recargar las baterías y uno de los problemas más graves es el precio. Por los volúmenes que se fabrican son mucho más costosas de fabricar por las baterías que una moto tradicional. Fueron a fabricar a China y allí tienen una problemática de fabricación con mentalidad bajo coste y controlar la calidad es muy difícil. Fue entonces cuando vi que hay que montar un proyecto nacional, desde aquí y con algo nuevo para colocar una marca pionera, de aquí, en el mercado europeo mientras llegan los grandes. Y es lo que me impulsó a montar desde cero.

- No sería fácil.

Lo primero que se hizo fue un breafing de cómo tenía que ser un escúter eléctrico para uso privado y de ahí salió una patente de una batería extraíble. Y es lo que intentamos poner en marcha desde 2012, intentando sortear los problemas de infraestructura y de coste. ¿Cómo? Vendemos motos pero no baterías. Creo que el futuro es vender al mismo precio que un escúter de gasolina y vender las baterías aparte.

- Pero por ahora solo venden a flotas.

A finales de año ya podremos lanzar esta moto para particulares. Mientras, lo que hicimos fue la puesta en marcha de un modelo pata flotas porque los que no tenían estos problemas eran las empresas de servicios, municipales, que tienen más posibilidades de inversión y los vehículos duermen en sus garajes. Desarrollamos un vehículo para poder funcionar todo el día con una autonomía de 6 kw que te ofrece una autonomía teórica de 215 kilómetros, que reales son 120.

- ¿Cómo les ha ido?

En 2015 vendimos 25 motos, en 2016 otras 500 y el año pasado 950. Hemos producido 1050 en nuestras instalaciones de Molins de Rei (Barcelona). El 80% de las ventas han sido en España y ahora sí que estamos dotando a la compañía de un equipo para salir al extranjero. En Holanda ya hemos vendido, Inglaterra e Italia.

- ¿De dónde procede la tecnología de las baterías?

Es nuestra, en la fábrica tenemos una línea de montaje de bastidores, de motos, el tradicional de todos los fabricantes. La capacidad máxima es de 50 motos en un turno. Al final transversalmente hay otra línea en la que montamos nuestras propias baterías. Significa que compramos las células a la marca Samsumg, hacemos el proceso de soldadura y finalizamos el pack con nuestra propia electrónica, el BMS (Batery Management System) que controla toda la batería y sobretodo la protege.

- ¿Qué vida tienen?

Tenemos modelos en empresas de mensajería como ‘Ara vinc’ con más de 60.000 kilómetros con la misma batería. Es muy relevante porque hemos conseguido que la vida de la batería vaya paralela a la vida de la moto.

- Qué medidas se podrían tomar para superar estos dos obstáculos que mencionaba?

Pasarán años porque los estudios de uno de nuestros socios, Repsol, revela que a corto y medio plazo no habrán infraestructuras de carga en la ciudad; por eso desarrollamos la tecnología del trolley, de llevarnos la batería a casa para poderla cargar. Esta será una fórmula porque si tenemos una batería potente al usuario de la ciudad igual no hace falta sacar la batería en toda la semana. Si tiene 120 kilómetros reales de autonomía no tendrá esta necesidad. Además si por la noche te la subes a casa para cargar tendrá una función de seguridad pues sin batería no tendrá mucho sentido que te la roben.

- ¿Y el precio?

El tema del precio es difícil porque tiene que tener más capacidad financiera o algún socio que alquile las baterías, que es lo que estamos intentando desarrollar.

- Pero otras marcas ya importan escúteres eléctricos más económicos.

Sí pero nosotros vamos a otra línea de cliente. Las marchas chinas quieren todo el mercado del escúter y nosotros tenemos que ir a un segmento más Premium, con baterías de mayor capacidad. En este momento no me preocupa porque pienso que la llegada de más marcas nos beneficia; no sabes la ilusión que me haría que alguno de los grandes fabricantes empezara a comercializar algún escúter eléctrico porque posicionaría los precios y promocionaría más rápido el vehículo eléctrico.

- ¿Qué tipo de escúter nos ofrecerá Silence al usuario privado?

El S01 es un escúter que estará entre una Scoopy 125 y una 300, para que la gente me entienda, una moto que tendrá más aceleración que una 125, que estará limitada a 100 km/h de velocidad máxima para preservar la batería. No es un megaescúter, se trata de un modelo compacto dotado de la última tecnología en baterías y estará conectado de manera que el usuario en todo momento donde está el escúter o incluso dejárselo a distancia a un amigo a través de la app de Silence.

- ¿Y el diseño?

Es un diseño hecho en casa, una moto 100% diseñada aquí, incluso el motor, y recoge toda la experiencia que Silence tiene en el escúter de flota. La base es la mejor y tiene todos los argumentos para convencer al cliente final. Piensa que es una moto ideada hace cuatro años, llevamos tres en pruebas y hará que sea un producto muy maduro para cuando llegue al mercado a final de año.

- ¿Cabe la posibilidad de establecer una red de estaciones para cambiar la batería cuando sea necesario?

Es parte del proyecto, la segunda derivada una vez estén los vehículos de los particulares, tener baterías de alquiler y con Repsol estamos intentando poner en marcha un sistema de cesión de baterías y ver si en las estaciones de servicio somos capaces de entregar energía en forma de batería. Los tiempos cambian, Repsol se da cuenta, es una empresa muy grande y profesional y tiene muy caro que el tema de la energía pasa por aquí y que en las ciudades se tiene que dar un paso hacia las cero emisiones.