BULTACO

Bultaco se ve abocada a un concurso de acreedores

Bultaco busca un socio inversor y nuevas vías de financiación para seguir produciendo motos y bicis eléctricas

Butaco Albero bici eléctrica
| motor

Motor Zeta

Bultaco está en cortocircuito. El resurgir de la marca española dentro del escenario de la movilidad eléctrica está en entredicho. Después de presentar a bombo y platillo motos eléctricas como la Rapitán y de lanzar e-bikes como la Brinco y más recientemente la Albero, Bultaco anda en la cuerda floja con un pasivo acumulado de 11 millones de euros, siete de ellos con las entidades financieras. Con la actividad parada en sus instalaciones de Montmeló, Bultaco declarará consurso de acreedores mientras busca un nuevo socio inversor.

Era un secreto a voces que a Bultaco se le acababa la batería y solo hacía falta saber cuando se iba a deshinchar la burbuja en caso de no encontrar recursos financieros, como es la situación. Bultaco declarará concurso de acreedores al parar la producción y mientras encuentra un inversor. Ya se realizó un Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) en su fábrica, afectando a un total de 27 personas, principalmente operarios de fábrica, sobre una plantilla de 37 empleados.

Sigue la búsqueda del capital que permita reemprender la actividad de la fábrica para atender a los 700 pedidos que tenía pendientes pero la situación es realmente complicada. El año pasado vendió 1.251 vehículos incrementando un 22% las ventas respecto a 2016 y facturó 4,5 millones de euros pero no ha sido suficiente para enderezar su siatuación financiera. Además presentaron un proyecto de futuro que contempla el lanzamiento de tres nuevos modelos y una vuelta de tuerca más a su expansión internacional. Primero consiguió refinanciar la deuda con los bancos pero ahora necesita un nuevo empujón para seguir adelante con el sueño de la mobilidad eléctrica.