MEDIOAMBIENTE

Berlin prohibirá la circulación de los vehículos diésel más contaminantes

La restricción se aplicará a los modelos más viejos y en 11 calles de la capital para reducir la contaminación.

El tubo de escape de un automóvil.
El tubo de escape de un automóvil. | JOAN CORTADELLAS

Carles Planas Bou

Berlín será la segunda ciudad de Alemania que este año restringirá la circulación de vehículos diésel en sus calles después de que este martes el tribunal administrativo de la capital alemana haya considerado que es la única manera de reducir los niveles de contaminación. Como ya sucedió en Hamburgo, la prohibición será parcial, pues de momento el tribunal ha dictaminado que esa limitación solo afectará a los vehículos diésel más antiguos, los que van de la norma ‘Euro 1’ hasta la ‘Euro 5’, y que deberá empezar a aplicarse como muy tarde a mediados del 2019. Así pues los coches más modernos podrán seguir circulando sin problemas.

Además esa medida se aplicará únicamente en 11 transitadas calles de la ciudad-estado con altos niveles de emisiones de óxido de nitrógenoun componente químico con impacto en la salud humana. Entre ellas se incluye la Leipziger Strasse y la Friedrichstrasse, dos de las principales arterias de la capital. Aún así, eso podría cambiar, ya que la justicia ha obligado al Gobierno berlinés a ampliar sus planes sobre contaminación atmosférica para determinar si la prohibición debe ampliarse a otras 117 calles con un recorrido total de 15 kilómetros, algo que ya había anunciado.

"Es un buen día para el aire limpio", ha celebrado Jürgen Resch, director gerente de la organización medioambiental Deutsche Umwelthilfe. La demanda inicial del activismo ecologista pedía la prohibición total de la circulación de vehículos diésel en el centro de Berlín, algo que de momento no sucederá ya que la mayoría de tramos de la capital no incumplen la normativa de contaminación europea.

Revés ecologista

Con esta medida Berlín sigue los pasos de Stuttgart, Düsseldorf y, más recientemente, Hamburgo, la otra ciudad-estado del país, donde este mayo las autoridades medioambientales locales anunciaron la restricción de los vehículos diésel más contaminantes en tan solo dos tramos de una céntrica calle. Unos meses antes, el 27 de febrero, el Tribunal Superior sentó precedente al declarar legal que las ciudades alemanas puedan limitar la circulación de estos coches sin necesidad de una legislación federal, una importante victoria de los grupos ecologistas.

La decisión de la justicia berlinesa llega apenas una semana después de que el Gobierno de Gran Coalición que encabeza la cancillera, Angela Merkel, pactase con los gigantes de la industria automovilística suavizar los límites de emisiones contaminantes para facilitar así la circulación de coches que cumplen con las normas ‘Euro 4’ y ‘Euro 5’. Además el ejecutivo aprobó dar ayudas y descuentos a los propietarios de coches antiguos para que puedan intercambiarlos por otros menos contaminantes.

La restricción en Berlín torpedea ahora ese acuerdo del ejecutivo con las grandes empresas del motor y señala un camino, el de la restricción, que cada día estudian más ciudades alemanas.