MARRUECOS PREPARA SU REVANCHA MUNDIAL
MARRUECOS PREPARA UNA REVANCHA MUNDIAL
La Copa África 2025 prometía ser la fiesta de los Leones del Atlas. Con una generación histórica que ya había brillado en Qatar 2022 y en los torneos juveniles, Marruecos llegaba como gran favorita, con ganas de romper una sequía de 50 años en el máximo torneo continental. Pero los focos acabaron apuntando a la Senegal de Sadio Mané y a una final marcada por escenas bochornosas.
Escenas de tensión durante la final de la Copa África 2025 / Fuente: AP
Organización cuestionable, problemas con el protocolo y el reparto de entradas y, como algunos preveían, errores arbitrales que favorecieron al anfitrión. La derrota dolió especialmente por el cómo: un ‘Panenka’ fallido por Brahim que dio vida a Senegal, que minutos antes se había retirado del campo por sentirse perjudicada.
Brahim Díaz, completamente roto, recogiendo la Bota de Oro de la Copa África 2025 / Fuente: EFE
Aún así, el fútbol siempre da segundas oportunidades. Y Marruecos tiene motivos de sobra para esperarlas con ansia. El Mundial de 2026 está a la vuelta de la esquina y, después, coorganizarán el de 2030. E incluso pueden protagonizar dos sorpresas más. A estas claves se aferra Marruecos para hacer historia.
El expediente reciente marroquí es sensacional: semifinalistas en Qatar 2022 (la mejor actuación africana en la historia de los Mundiales), medallistas olímpicos en 2024 (un logro nunca antes alcanzado) y clasificados al Mundial 2026 con un pleno de victorias.
Los jugadores de Marruecos, con la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de París 2024 / Fuente: EFE
Por si fuera poco, la brillantez se extiende a las categorías inferiores, con títulos históricos como la Copa Africana Sub-17 y el Mundial Sub-20 (ambos ganados por primera vez en su historia) y, además, la Copa Árabe de 2025.
La única mancha, la Copa África.
PERO EL FÚTBOL SIEMPRE DA REVANCHAS...
EL FÚTBOL SIEMPRE DA REVANCHAS...
El Mundial de 2026 será histórico: el primero con 48 selecciones y un escenario repartido entre tres países. Para Marruecos, es una nueva gran oportunidad para consolidarse entre las potencias del fútbol mundial. La generación que deslumbró en Qatar 2022 llega ahora más madura y experimentada.
Walid Regragui, seleccionador de Marruecos / Fuente: EFE
Walid Regragui dispone de un grupo consolidado y con estrellas de primer nivel. La estructura está clara: defensa sólida, mediocampo trabajador y arriba dos perfiles de atacantes: extremos con uno contra uno y un rematador puro.
¿Qué lista puede hacer Regragui y qué estrellas tiene?
SEIS ESTRELLAS
PORTERO (Al-Hilal)
YASSINE BONO
Como ya demostró en el Mundial de 2022, Bono volvió a dejar claro durante la Copa África que es fundamental para Marruecos. Un seguro de vida bajo palos que parece estar diseñado para torneos como estos: su sangre fría decide eliminatorias en tandas de penaltis.
LATERAL (Paris Saint-Germain)
ACHRAF HAKIMI
El lateral del PSG es el mejor jugador de Marruecos y uno de los mejores del planeta en su posición. Elegido Balón de Oro de África en 2025, está más que acostumbrado a ser determinante en escenarios de élite. Un puñal por la banda cuando ataca, que se convierte en una roca cuando hay que defender.
CENTROCAMPISTA (Real Betis)
SOFYAN AMRABAT
Su mejor versión fue la exhibida en el Mundial 2022. Un perro de presa incansable, fuerte en los duelos, con una capacidad para abarcar campo impresionante y con suficiencia para jugar la pelota sin comprometer a su equipo. Si está enchufado, la intensidad en Marruecos está más que asegurada.
CENTROCAMPISTA (Girona)
AZZEDINE OUNAHI
Como Amrabat, su explosión fue en el Mundial de 2022. Enamoró a Luis Enrique por su talento, su creatividad y su trabajo. En el Girona ha recuperado su mejor versión, pero una lesión en la Copa África lo frenó en seco. Ingenio y magia.
ATACANTE (Real Madrid)
BRAHIM DÍAZ
El 'Panenka' de la final de la Copa África le acompañará toda la vida, pero también su excelente torneo: máximo goleador y único en la historia en marcar en cinco duelos seguidos de la competición . Desborde, uno contra uno, golpeo y último pase. El mago de Regragui.
ATACANTE (Real Betis)
EZ
ABDE
Si algo abunda en Marruecos es desparpajo, y en gran parte es gracias a jugadores como Abde. Un puñal por la banda que levanta a los presentes de sus butacas. Cada día más maduro y experimentado, se está convirtiendo poco a poco en un jugador más determinante.
SEIS ESTRELLAS
PORTERO (Al-Hilal)
YASSINE BONO
Como ya demostró en el Mundial de 2022, Bono volvió a dejar claro durante la Copa África que es fundamental para Marruecos. Un seguro de vida bajo palos que parece estar diseñado para torneos como estos: su sangre fría decide eliminatorias en tandas de penaltis.
LATERAL (Paris Saint-Germain)
ACHRAF HAKIMI
El lateral del PSG es el mejor jugador de Marruecos y uno de los mejores del planeta en su posición. Elegido Balón de Oro de África en 2025, está más que acostumbrado a ser determinante en escenarios de élite. Un puñal por la banda cuando ataca, que se convierte en una roca cuando hay que defender.
CENTROCAMPISTA (Real Betis)
SOFYAN AMRABAT
Su mejor versión fue la exhibida en el Mundial 2022. Un perro de presa incansable, fuerte en los duelos, con una capacidad para abarcar campo impresionante y con suficiencia para jugar la pelota sin comprometer a su equipo. Si está enchufado, la intensidad en Marruecos está más que asegurada.
CENTROCAMPISTA (Girona)
AZZEDINE OUNAHI
Como Amrabat, su explosión fue en el Mundial de 2022. Enamoró a Luis Enrique por su talento, su creatividad y su trabajo. En el Girona ha recuperado su mejor versión, pero una lesión en la Copa África lo frenó en seco. Ingenio y magia.
ATACANTE (Real Madrid)
BRAHIM
DÍAZ
El 'Panenka' de la final de la Copa África le acompañará toda la vida, pero también su excelente torneo: máximo goleador y único en la historia en marcar en cinco duelos seguidos de la competición . Desborde, uno contra uno, golpeo y último pase. El mago de Regragui.
ATACANTE (Real Betis)
EZ
ABDE
Si algo abunda en Marruecos es desparpajo, y en gran parte es gracias a jugadores como Abde. Un puñal por la banda que levanta a los presentes de sus butacas. Cada día más maduro y experimentado, se está convirtiendo poco a poco en un jugador más determinante.
Si el talento que atesora actualmente la selección marroquí absoluta no es suficiente para considerar a los Leones del Atlas como un combinado a tener muy en cuenta de cara al Mundial de 2026, conviene levantar la mirada un poco más allá: 2030. Marruecos será organizador junto a España y Portugal, y el contexto no puede ser más favorable para una generación que ya viene empujando con fuerza desde abajo.
TRES DIAMANTES
POR PULIR
OTHMANE
MAMMAA
Elegido mejor jugador del Mundial Sub-20, el futbolista del Watford es el mejor ejemplo de esa nueva generación que ya llama a la puerta. A sus 20 años (Alès, Francia, 2005), el extremo derecho marroquí destaca por su manejo de balón con ambas piernas, su potencia en carrera y una capacidad natural para encarar rivales y decidir cerca del área. Llegó a la Championship el pasado verano procedente del Montpellier por 1,3 millones de euros.
YASSIR
ZABIRI
Yassir Zabiri (Marrakech, Marruecos, 2005) es un delantero centro especial: zurdo, trabajador, clínico y con una calidad excepcional que le permite jugar también en las dos bandas. El Famalicao lo fichó el verano de 2024 por solo 600 mil euros y ya marca diferencias en la Primeira Liga. Desborde, descaro y muchos recursos técnicos que se tradujeron en cinco goles en seis partidos del Mundial Sub-20.
GESSIME
YASSINE
El talento más puro de Marruecos. El Estrasburgo lo fichó del Dunquerke en enero por siete millones y, por lo tanto, tiene las puertas del Chelsea abiertas (ambos equipos forman parte de BlueCo) si la rompe en el futuro. Gessime Yassine (Salon-de-Provence, Francia, 2005) es un extremo zurdo, 'pequeñito'tendencia a ir hacia adentro. Su creatividad es cada vez menos frecuente en el fútbol moderno.
TRES DIAMANTES
POR PULIR
OTHMANE
MAMMAA
Elegido mejor jugador del Mundial Sub-20, el futbolista del Watford es el mejor ejemplo de esa nueva generación que ya llama a la puerta. A sus 20 años (Alès, Francia, 2005), el extremo derecho marroquí destaca por su manejo de balón con ambas piernas, su potencia en carrera y una capacidad natural para encarar rivales y decidir cerca del área. Llegó a la Championship el pasado verano procedente del Montpellier por 1,3 millones de euros.
YASSIR
ZABIRI
Yassir Zabiri (Marrakech, Marruecos, 2005) es un delantero centro especial: zurdo, trabajador, clínico y con una calidad excepcional que le permite jugar también en las dos bandas. El Famalicao lo fichó el verano de 2024 por solo 600 mil euros y ya marca diferencias en la Primeira Liga. Desborde, descaro y muchos recursos técnicos que se tradujeron en cinco goles en seis partidos del Mundial Sub-20.
GESSIME
YASSINE
El talento más puro de Marruecos. El Estrasburgo lo fichó del Dunquerke en enero por siete millones y, por lo tanto, tiene las puertas del Chelsea abiertas (ambos equipos forman parte de BlueCo) si la rompe en el futuro. Gessime Yassine (Salon-de-Provence, Francia, 2005) es un extremo zurdo, 'pequeñito'tendencia a ir hacia adentro. Su creatividad es cada vez menos frecuente en el fútbol moderno.
Con cuatro años por delante, el margen de crecimiento de estos futbolistas es enorme. Maduración física, salto competitivo, experiencia internacional y, sobre todo, tiempo. El tiempo justo para que lo que hoy son promesas mañana sean titulares en grandes ligas… y pasado mañana, líderes de una selección que soñará muy en grande en su propio Mundial.
PROYECTO DE ESTADO
Nada de lo que está ocurriendo es casualidad. Marruecos ha convertido el fútbol en un proyecto de Estado. La hoja de ruta ha sido muy clara, mirando directamente a 2030, pero sin olvidar el antes y el durante.
El país acaba de ser anfitrión de Copa África y será coorganizador del Mundial 2030 junto a España y Portugal. Incluso optan a acoger la final del mismo. Claramente, han conseguido contentar mucho a un Infantino que parece decidido a darles más es eventos internacionales. Sea como fuere, es un escaparate definitivo para consolidarse como potencia futbolística global.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, junto al Príncipe de Marruecos Moulay Rachid y el presidente de la CAF Patrice Mostepe, en la entrega de premios de la CAN 2025 / Fuente: Agencias
Marruecos quiere llegar rodado, probado y confirmado. No solo como un rival incómodo, sino como un aspirante al título, capaz de diferenciarse como la primera selección africana en besar la gloria mundial. Pero también a nivel infraestructural. Por eso se ha postulado para organizar el Mundial Universitario de la FISU de 2027 (o 2029) y el Mundial de Clubes de fútbol 2029, como banco de pruebas previo y un gran motivo para poner la ciudad a punto.
El mensaje es claro: Marruecos no solo quiere participar en el nuevo orden del fútbol mundial, quiere liderarlo desde África. Y si el talento responde, el escenario está preparado para que 2030 no sea solo una fiesta organizativa, sino también deportiva.
PROYECTO DE ESTADO
Nada de lo que está ocurriendo es casualidad. Marruecos ha convertido el fútbol en un proyecto de Estado. La hoja de ruta ha sido muy clara, mirando directamente a 2030, pero sin olvidar el antes y el durante.
El país acaba de ser anfitrión de Copa África y será coorganizador del Mundial 2030 junto a España y Portugal. Incluso optan a acoger la final del mismo. Claramente, han conseguido contentar mucho a un Infantino que parece decidido a darles más es eventos internacionales. Sea como fuere, es un escaparate definitivo para consolidarse como potencia futbolística global.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, junto al Príncipe de Marruecos Moulay Rachid y el presidente de la CAF Patrice Mostepe, en la entrega de premios de la CAN 2025 / Fuente: Agencias
Marruecos quiere llegar rodado, probado y confirmado. No solo como un rival incómodo, sino como un aspirante al título, capaz de diferenciarse como la primera selección africana en besar la gloria mundial. Pero también a nivel infraestructural. Por eso se ha postulado para organizar el Mundial Universitario de la FISU de 2027 (o 2029) y el Mundial de Clubes de fútbol 2029, como banco de pruebas previo y un gran motivo para poner la ciudad a punto.
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