Fenómeno Olise

El 'loco' que nadie creyó, hoy es uno de los mejores extremos del mundo

Fenómeno Olise

El 'loco' que nadie creyó, hoy es uno de los mejores extremos del mundo

Texto: Àlex Calaff - Edición: Miki Soria

Cuando el Bayern Múnich fichó a Michael Olise por el valor de su cláusula, unos 60 millones de euros en total, muchos se llevaron las manos a la cabeza. No entendían por qué su equipo había pagado semejante cantidad por un jugador del Crystal Palace. Hoy, nadie se atreve siquiera a reconocer que cuestionó aquel traspaso.

Esta es la historia de uno de los futbolistas más especiales, en todos los sentidos de la palabra, del fútbol europeo. Bienvenidos a la historia de Michael Olise. Mejor conocido como “Mr. Nonchalant” (El señor despreocupado), para sus fieles seguidores.

Sobre el campo, llama la atención al instante: calidad técnica, uno contra uno, agilidad, fintas, visión de juego y esa zurda capaz de cambiar un partido en una sola acción. Pero Olise no solo destaca por lo que hace con el balón. También por cómo se comporta cuando no lo tiene.

Casi no celebra sus goles. Tiene rituales extraños antes de los partidos. No parece interesado en los focos, no quiere patrocinadores y, muchas veces, da la sensación de ser frío, distante e incluso borde. Sus declaraciones ante la prensa se miden con cuentagotas.

Detrás de esa cara imperturbable y de esa actitud despreocupada hay un origen vital muy variado y una convivencia intensa con el fracaso. Nacido en Londres, Olise es hijo de padre nigeriano y madre franco-argelina.

Desde muy pequeño creció entre varias culturas y, desde que empezó a despuntar en el fútbol, tuvo la posibilidad de representar a cuatro selecciones: Inglaterra, Nigeria, Argelia o Francia. Aunque no lo tuvo fácil.

Sobre el campo, llama la atención al instante: calidad técnica, uno contra uno, agilidad, fintas, visión de juego y esa zurda capaz de cambiar un partido en una sola acción. Pero Olise no solo destaca por lo que hace con el balón. También por cómo se comporta cuando no lo tiene.

Casi no celebra sus goles. Tiene rituales extraños antes de los partidos. No parece interesado en los focos, no quiere patrocinadores y, muchas veces, da la sensación de ser frío, distante e incluso borde. Sus declaraciones ante la prensa se miden con cuentagotas.

Detrás de esa cara imperturbable y de esa actitud despreocupada hay un origen vital muy variado y una convivencia intensa con el fracaso. Nacido en Londres, Olise es hijo de padre nigeriano y madre franco-argelina.

Desde muy pequeño creció entre varias culturas y, desde que empezó a despuntar en el fútbol, tuvo la posibilidad de representar a cuatro selecciones: Inglaterra, Nigeria, Argelia o Francia. Aunque no lo tuvo fácil.

"Algún día será de los mejores del mundo"

Vincent Kompany, entrenador del Bayern Múnich

¿Confianza en sí mismo o delirio de grandeza?

Siendo adolescente, pasó por el Arsenal, el Chelsea y el Manchester City, pero lo acabaron descartando. Estuvo seis meses sin club hasta que llegó al Reading, donde deslumbró a Inglaterra con solo 18 años. En aquel momento, lo tomaron por loco.

Cuando Olise llegó al Crystal Palace, a la Premier League, se viralizó una conversación que había tenido con una chica a través de Instagram. Imagínense hasta qué punto explotó la historia cuando acabó fichando por el Bayern.

Existe una historia que muy pocas personas conocen. Mientras jugaba en el Reading, en la Championship, Olise estaba hablando con una chica por Instagram. La chica le preguntó:
—¿Juegas en el Reading?
Y él respondió:
—No me quedaré allí mucho tiempo. El próximo verano me voy a la Premier League.
La chica insistió:
—¿Por qué te vas del Reading?
Y Olise añadió:
—Estoy persiguiendo grandes objetivos. No me verás jugando mucho tiempo en un pequeño equipo de la Championship.

No tenía nada cerrado. Pero tuvo razón.

Olise | "It's a proud moment for me and my family"

En el verano de 2021 acabó en Selhurst Park por menos de 10 millones de euros y, en apenas tres temporadas, superó la propia dimensión del club. Olise ya era diferencial en el Palace, pero, al jugar en un equipo fuera del Big Six, su impacto pasaba más desapercibido. Aunque no en Inglaterra, donde varios grandes se pelearon por su traspaso en el verano de 2024.

Antes de firmar por el Bayern, venía de hacer 10 goles y seis asistencias en solo 19 partidos de Premier League, pese a jugar en un equipo con pocas opciones ofensivas y a estar golpeado por una lesión en el muslo durante once jornadas. Además, en la temporada 2022-23 acabó como el cuarto máximo asistente de la Premier, con 11 asistencias, solo por detrás de Kevin De Bruyne, Mohamed Salah y Leandro Trossard. Todos ellos, jugadores de equipos de la zona alta de la liga.

Aquello fue suficiente para el Bayern, que se lanzó a por él, pagó su cláusula y ganó la carrera por su fichaje. Especialmente Vincent Kompany, que sabía que acababa de firmar a un futbolista único: un jugador capaz de multiplicar sus cifras rodeado de estrellas y preparado para brillar en uno de los grandes escenarios de Europa.

Hoy, sin lugar a dudas, Michael Olise es uno de los extremos más especiales del fútbol europeo. En todos los sentidos de la palabra.

¿Confianza en sí mismo o delirio de grandeza?

Siendo adolescente, pasó por el Arsenal, el Chelsea y el Manchester City, pero lo acabaron descartando. Estuvo seis meses sin club hasta que llegó al Reading, donde deslumbró a Inglaterra con solo 18 años. En aquel momento, lo tomaron por loco.

Cuando Olise llegó al Crystal Palace, a la Premier League, se viralizó una conversación que había tenido con una chica a través de Instagram. Imagínense hasta qué punto explotó la historia cuando acabó fichando por el Bayern.

Existe una historia que muy pocas personas conocen. Mientras jugaba en el Reading, en la Championship, Olise estaba hablando con una chica por Instagram. La chica le preguntó:
—¿Juegas en el Reading?
Y él respondió:
—No me quedaré allí mucho tiempo. El próximo verano me voy a la Premier League.
La chica insistió:
—¿Por qué te vas del Reading?
Y Olise añadió:
—Estoy persiguiendo grandes objetivos. No me verás jugando mucho tiempo en un pequeño equipo de la Championship.

No tenía nada cerrado. Pero tuvo razón.

Olise | "It's a proud moment for me and my family"

En el verano de 2021 acabó en Selhurst Park por menos de 10 millones de euros y, en apenas tres temporadas, superó la propia dimensión del club. Olise ya era diferencial en el Palace, pero, al jugar en un equipo fuera del Big Six, su impacto pasaba más desapercibido. Aunque no en Inglaterra, donde varios grandes se pelearon por su traspaso en el verano de 2024.

Antes de firmar por el Bayern, venía de hacer 10 goles y seis asistencias en solo 19 partidos de Premier League, pese a jugar en un equipo con pocas opciones ofensivas y a estar golpeado por una lesión en el muslo durante once jornadas. Además, en la temporada 2022-23 acabó como el cuarto máximo asistente de la Premier, con 11 asistencias, solo por detrás de Kevin De Bruyne, Mohamed Salah y Leandro Trossard. Todos ellos, jugadores de equipos de la zona alta de la liga.

Aquello fue suficiente para el Bayern, que se lanzó a por él, pagó su cláusula y ganó la carrera por su fichaje. Especialmente Vincent Kompany, que sabía que acababa de firmar a un futbolista único: un jugador capaz de multiplicar sus cifras rodeado de estrellas y preparado para brillar en uno de los grandes escenarios de Europa.

Hoy, sin lugar a dudas, Michael Olise es uno de los extremos más especiales del fútbol europeo. En todos los sentidos de la palabra.

Explosión en el Bayern

Elogios ha recibido muchos. No le hacen falta más. Ahora sí, en el Bayern, todos saben de lo que es capaz al lado de hombres como Kane, Luis Díaz, Musiala o Gnabry.

Simplemente, dos datos para los amantes de los números: en su primera campaña firmó 20 goles y 23 asistencias; este curso ya va por 21 dianas y 30 pases de gol. ¿Periodo de adaptación? ¿Qué es eso?

El 'boom también se ve en su valor de mercado: en 2019 valía 200 mil euros; hoy 140 'kilos'. Casi nada.

Un fichajazo que ahora tiene la opción de volver a coronar al Bayern en Europa, ganando una Champions que se resiste en tierras bávaras desde la temporada 2019-20, con Hansi Flick al mando del equipo y el COVID-19 castigando al mundo.

Kompany lo fichó sabiendo qué podía ofrecer y cómo podía sacarle todo el jugo. Y lo está logrando. Una de las claves, sin duda, ha sido la gestión personal.

Mr.Nonchalant

Como decíamos, Olise es un tipo singular. Un buen ejemplo es su relación, o más bien su no relación, con los patrocinadores de botas.

Desde sus inicios como profesional en el Reading, nunca ha estado ligado a una marca de botas. No quiere dinero; quiere libertad. Sabe que, asociado a una marca, sacaría un buen beneficio, pero él prefiere llevar la bota que le apetezca: Nike, Adidas, Under Armour… La que sea, pero con un requisito: exactamente del mismo color que la equipación.
Con los goles también muestra ese pasotismo. Puede marcar un auténtico golazo, digno de Puskas, y él simplemente se gira, como quien hace lo de cada día, sin esbozar ni una sonrisa. Una manera de “celebrar” sus goles que también ha generado debate en redes sociales.
La reciente celebración de la Bundesliga con el Bayern también despertó ruido en el mundo virtual. Fue el único que no apareció en la foto grupal y el único que no llevaba la camiseta conmemorativa.
De rituales, los justos, aunque también extraños. Llega al campo con su habitual ropa ancha, normalmente oscura y cómoda, arrastra los pies unos metros por el césped y se marcha al vestuario.

Mr.Nonchalant

Como decíamos, Olise es un tipo singular. Un buen ejemplo es su relación, o más bien su no relación, con los patrocinadores de botas.

Desde sus inicios como profesional en el Reading, nunca ha estado ligado a una marca de botas. No quiere dinero; quiere libertad. Sabe que, asociado a una marca, sacaría un buen beneficio, pero él prefiere llevar la bota que le apetezca: Nike, Adidas, Under Armour… La que sea, pero con un requisito: exactamente del mismo color que la equipación.
Con los goles también muestra ese pasotismo. Puede marcar un auténtico golazo, digno de Puskas, y él simplemente se gira, como quien hace lo de cada día, sin esbozar ni una sonrisa. Una manera de “celebrar” sus goles que también ha generado debate en redes sociales.
La reciente celebración de la Bundesliga con el Bayern también despertó ruido en el mundo virtual. Fue el único que no apareció en la foto grupal y el único que no llevaba la camiseta conmemorativa.
De rituales, los justos, aunque también extraños. Llega al campo con su habitual ropa ancha, normalmente oscura y cómoda, arrastra los pies unos metros por el césped y se marcha al vestuario.

Así es Olise: como las lentejas; o lo tomas, o lo dejas. El Bayern lo ha tomado, y vaya si le está yendo bien