Dani Rodríguez
Un acróbata para Flick
A Dani Rodríguez (19 años, Astigarraga) le bastaron tres ratitos esta temporada para recordar que es un futbolista de impacto inmediato: tres goles y una asistencia en 106 minutos y sobre todo la sensación de que no hay delantero más desequilibrante en el Barça Atlètic.Tras tres meses lesionado, revolucionó el filial con jugadas de otro nivel y captó la atención de Flick.
Segundos después de marcar ante el Arenteiro, el pasado 1 de diciembre, Dani Rodríguez dio un salto mortal en el aire. Hacía tres meses que una lesión en los isquiotibiales de la pierna derecha le impedía jugar, pero no dudó en celebrar su regreso con un 360º en el aire marca de la casa. Tampoco en besar su tatuaje en la muñeca derecha, un gesto que siempre dedica a su familia, a la que señala con el dedo índice de la otra mano.
Los dos gestos resaltan dos factores claves en la figura de Rodríguez: el atrevimiento y el vínculo familiar que tanto se arraiga cuando uno se marcha de su tierra.
El extremo vasco empezó formándose en la Real Sociedad y el día que el Barça lo fue a ver salió al campo bajo una lluvia torrencial que no le impidió cautivar a Jordi Roura en 2020. Los intentos de la Real de esconder al jugador (ese día fue suplente) no impidieron su fichaje.
Desde que llegó a La Masia ha vivido una metamorfosis que empezó tratando de entender el fútbol del Barça como un interior hasta convertirse en un extremo salvaje. Óscar López, que lo tuvo dos años de juvenil, recuerda a SPORT cómo encontró un futbolista con un potencial enorme pero con algunos aspectos por pulir.
"Conocí un chico tímido, pero técnicamente se le veía con unas condiciones muy buenas. Tácticamente era más indisciplinado que ahora", empieza diciendo el exjugador y exentrenador azulgrana.
"Al principio, trabajamos mucho con él el posicionamiento como interior, sobre todo cómo perfilarse y conocer las alturas, cómo era jugar en el cuadrado o en la base. Pero después nos dimos cuenta de que tenia este uno contra uno enérgico, potente... sobre todo ese cambio de ritmo tan explosivo. Pensamos: vamos a probarlo como extremo y él se sintió cómodo".
Un episodio para madurar
El extécnico azulgrana rememora también algún episodio que ayudó al futbolista a madurar. En concreto, un día en el que le costó aceptar el cambio. "Recuerdo un partido que a la media parte, o en el minuto 60, lo cambié y, claro, no le gustó. Al día siguiente le expliqué que un entrenador no saca a un futbolista del campo si cree que marcará goles o será clave. Así que le dije que tenía que pensar en lo que había hecho mal: al día siguiente vino a hablar conmigo y acertó en todo lo que había hecho mal".
López coincide con el diagnóstico de Albert Sánchez, técnico filial, que subrayó tras el empate ante el Celta Fortuna, que tiene margen de mejora en la toma de decisiones y el trabajo defensivo.
En su vuelta a los terrenos de juego, jugó como extremo derecho, a pesar de ser zurdo cerrado y jugar su mejor fútbol la temporada pasada en la Youth League en la banda izquierda, donde marcó cuatro goles y tres asistencias. En las últimas semanas, y tras superar una nueva lesión muscular, ha tenido minutos en esta banda con el filial de Milà.
También con la selección sub'19, con la que se proclamó campeona de Europa este verano, siendo uno de los extremos más desequilibrantes del campeonato.
Esta temporada, en sus tres primeras apariciones fulgurantes con el filial, volvió a demostrar que es un extremo muy agresivo. Un delantero de poca envergadura, pero que tiene un primer paso rapidísimo y lleva el balón tan pegado al pie que resulta muy complicado frenarlo en esos primeros metros.
Dani Rodríguez es sobre todo un futbolista que pasa de 0 a 100 en cuestión de segundos pero también un jugador con pausa para el último tercio de la jugada, aspecto fundamental para llegar a la élite. "Por descontado que lo veo listo para el primer equipo. Es un jugador muy directo y vertical", subraya Óscar López.
"Un futbolista muy agresivo, uno de esos extremos pequeños, pero fuertes y agresivos que puede recordar a Ribery. Un jugador de estas características, que no sabes por dónde te puede salir y que necesita también libertad".
"Está preparado para el primer equipo; es uno de esos extremos pequeños, pero agresivos y con desequilibrio que puede recordar a Ribery"
A nivel personal, López destaca que no es un chico muy extrovertido pero que, si está bien acompañado por técnicos y compañeros, explota su fútbol. "Es un chico bastante normal: es un jugador bastante introvertido que cuando coge confianza, desarrolla un criterio muy amplio de recursos. Encontré una muy buena conexión para sacar lo mejor de él”.
El pasado mes de agosto, y tras meses donde la Real Sociedad y el Athletic se volcaron para ficharlo, el Barça anunció su renovación hasta 2027. Una apuesta clara del club que sabe que Dani Rodríguez es un jugador distinto y que el desequilibrio y el gol, cuando sales a buscarlo en el mercado, vale muchísimo dinero.
"Lo que le hace especial es su velocidad y un arranque potente que le permite ganar tiempo para poder decidir bien"
Iban Cuadrado, extécnico de Dani Rodríguez
¿Cómo encajaría en los esquemas de Flick?
La espera
El impacto de Dani Rodríguez en sus primeros minutos con el Barça Atlètic esta temporada fue espectacular. El delantero vasco marcó tres goles y repartido una asistencia en los apenas 106 minutos después de perderse las 14 primeras jornadas del campeonato. En las últimas jornadas ha vuelto a tener protagonismo en una campaña marcada por las lesiones.
Si Hansi Flick le da continuidad, Dani Rodríguez aportará calidad y polivalencia al primer equipo blaugrana. Daniel Rodríguez Crespo fue la temporada pasada una de las grandes estrellas de la Youth League anotando cuatro goles y repartiendo tres asistencias. Su demarcación en los siete encuentros que disputó en la competición europea fue como extremo izquierdo nato.
Esta temporada, ya asentado en el Barça Atlètic, su dorsal con el filial ya era un aviso a navegantes. Dani escogió el número '7' y en sus apariciones en la pretemporada jugó como extremo derecho. Lo hizo en esa posición también en el tramo final del partido contra el Arenteiro, en la segunda mitad contra el Celta Fortuna y también, ya desde el inicio del segundo tiempo, ante Osasuna Promesas, dando una asistencia decisiva a Unai Hernández.
Lo más probable es que Hansi Flick espere a que Dani vaya ganando ritmo con el filial y se asiente como titular en el equipo de Albert Sánchez. En el momento en el que el alemán decida convocarlo, estas podrían ser sus opciones para entrar en la pizarra de los escogidos para el primer equipo.
Las tres opciones
Alternativa a Lamine
Da la sensación que la demarcación en la que Dani está más a gusto es jugando a pierna cambiada. Su encaje en el primer equipo como extremo derecho sería para poder dosificar a Lamine Yamal. El vasco comparte algunas cualidades del extremo de Rocafonda. La habilidad para desequilibrar y asistir con la zurda es comparable aunque ambos interpretan el rol de '7' de manera diferente. Ambos son muy encaradores pero mientras Dani es más definidor Lamine es más pasador y a la electricidad del vasco, el mataronense le pone más dosis de pausa y criterio combinativo.
Dani es más vertical y pierde más balones porque suele jugarse el mano a mano en más ocasiones. Ante la portería rival, Dani funciona muy por rachas algo habitual también en el caso de Lamine. Solo los jugadores del filial Dani Rodríguez o Toni Fernández disponen de cualidades suficientes como para replicar el rol de Lamine ejerciendo de '7'. Aunque Lamine llegó de prebenjamín y Dani de cadete, ambos jugadores entienden muy bien el idioma Barça y eso les hace ser delanteros muy incisivos y a la vez útiles para las necesidades colectivas.
Extremo izquierdo puro
Dani Rodríguez conoce a la perfección las obligaciones de jugar abierto en la banda izquierda. Dani no pierde efectividad en el regate y jugando a pierna natural prioriza el centro antes que el remate a portería. Partiendo desde la banda izquierda el vasco es capaz de interpretar el juego como un extremo tradicional que aporta amplitud y profundidad.
Si se le pide que replique el rol de Raphinha atacando los espacios, Dani puede sufrir más dificultades ya que se trata de un jugador más habituado a pedir el balón al pie y menos acostumbrado a atacar los espacios con desmarques a la espalda de los defensas. Con dos años en el Juvenil A trabajando a las órdenes de Óscar López, Dani Rodríguez ha mejorado mucho su interpretación de la posición de '11' típica del 4-3-3 del Barça. Dani está muy preparado para poder darle al equipo un nuevo registro con dos extremos bien abiertos a las bandas si así lo requiere Hansi Flick.
Vuelta a los orígenes
Jugar de mediapunta no sería nada nuevo para Dani Rodríguez. De hecho, esta es su posición natural y en la que destacó antes de jugar en el Barça. Con el cadete de la Real Sociedad, el de Astigarraga era un '10' muy creativo e imaginativo que desbordaba entre líneas. Al llegar al Barça se adaptó a ejercer como interior aunque se le veía incómodo con algunas funciones clásicas del '8' o '10' blaugrana. Dani rendía mejor cuando ejercía de interior/mediapunta con libertad para moverse entre líneas.
El rol que habitualmente ejerce Dani Olmo como '10' lo podría replicar Dani pero necesitaría un esfuerzo para volver a sus orígenes , ya que en las últimas dos temporadas se ha especializado como un extremo nato. De mediapunta, el vasco podría explotar su poderoso y colocado remate a portería así como su gran finura para asistir a los tres delanteros puros. En cualquier caso, la clase y desborde de Dani son una garantía de calidad juegue dónde juegue y lo más probable es que en los próximos partidos los técnicos opten porque sea el líder ofensivo del Barça Atlètic.
A partir de aquí, si Dani es capaz de seguir exhibiendo recitales, el primer equipo será su destino lógico para seguir desarrollándose como un futbolista de gran nivel.
Los secretos de su fichaje
Fue una exhibición mayúscula. Con el '11' en la espalda, Dani Rodríguez Crespo dejó impresionados a los espectadores que presenciaron el debut europeo del Juvenil A del Barça.
Desequilibrio, velocidad, potencia...muchos se preguntaban ¿quién es este diablo? SPORT ha podido hablar con su descubridor y con uno de los entrenadores que lo ha dirigido en el Barça. Roura recuerda muy bien la primera vez que vio jugar a Dani ya que "fue un día con un temporal de lluvia y viento tremendo y me llevé la sorpresa de que aquel día Dani no era titular. Alguien supo que yo iba a verlo y decidieron que jugara solo el último cuarto de hora".
Fueron poco más de quince minutos pero Roura ya quedó impresionado: "Vi a un jugador pequeño pero muy potente con mucha calidad en la zurda, aquel día ya me gustó su capacidad para desequilibrar".
Roura volvió más adelante a verlo 'in situ' y entonces "ya me convencí de que teníamos que ficharlo y empezamos a hablar con los padres para explicarles nuestro proyecto. No fue nada sencillo pero nos movimos muy bien para poder incorporarlo".
La familia se trasladó a Barcelona y Dani inició su etapa de jugador de La Masia con ganas de demostrar su enorme talento.
La radiografía de Iban Cuadrado
A partir de aquí, Dani Rodríguez se incorporó al Cadete A que dirigía Marc Serra. En el curso 2020/21 jugó de interior a pierna inversa y fue uno de los jugadores destacados del equipo. En la siguiente temporada, una lesión frenó su proyección y solo en el tramo final de la temporada pudo mostrar su potencial con continuidad.
Iban Cuadrado, el entrenador de aquel Juvenil B, no se sorprendió por la exhibición del extremo vasco en la Youth: "lo pude disfrutar poco tiempo pero el suficiente para comprobar que es un jugador muy desequilibrante. Tiene mucho talento y lo que le hace especial es su velocidad y el arranque potente que le permite ganar tiempo para decidir bien".
Cuadrado entiende que "Dani puede jugar de interior y extremo pero en la banda puede tener más libertad para driblar y que las pérdidas no penalicen. Si juega en el centro del campo le cuesta ser más posicional y necesita libertad para ejercer más de mediapunta que de interior clásico".
Cualidades para soñar
El ex técnico del Barça cree que es clave "la confianza que tiene, se le nota asentado y ha ganado jerarquía, me encanta cuando juega por la banda izquierda pero también cuando juega de extremo derecho".
Lo que más destaca Cuadrado del juego de Dani Rodríguez es "su potencia en los primeros metros, esto le permite ganar tiempo y ser muy desequilibrante, además su adaptación al modelo Barça es total".
