CAPITANES EN GUERRA
EL PRECIO DE SER LEYENDA
El brazalete, símbolo de liderazgo, fidelidad y jerarquía, ha sido muchas veces maltratado tanto por los clubes o los futbolistas que deberían honrarlo
Este reportaje recopila algunas de las heridas más profundas entre clubes y sus capitanes: del silencio institucional al portazo, de la suplencia al exilio
Texto: Pau Bartolí - Edición: Miki Soria
El FC Barcelona y Marc-André ter Stegen atraviesan un momento más que turbulento en su relación. La directiva de la entidad azulgrana ya venía desencantada con el capitán culé después de algunos gestos durante la pasada temporada. Sin embargo, todo estalló con el fichaje de Joan Garcia, que desplazó al de Mönchengladbach.
Ter Stegen no solo se negó a abandonar la disciplina barcelonista, sino que desde entonces, la disputa entre la directiva y el jugador ha ido 'in crescendo' hasta que ha estallado definitivamente con la negativa del teutón a compartir el parte médico de su operación con LaLiga para que el club pueda usar parte de su sueldo para generar 'fair play' e inscribir a los nuevos fichajes. El club le ha abierto expediente y, mientras este se ejecuta, le ha retirado la capitanía. Palabras mayores.
Esta guerra entre club y capitán no es la primera que se produce en el FC Barcelona y tampoco en el fútbol español. A continuación, os recordamos los conflictos más sonados que se han producido entre los portadores del brazalete y sus respectivas directivas.
En el fútbol moderno, el capitán es leyenda… hasta que molesta
FC Barcelona
En los últimos tiempos, el Barça ha intentado decir adiós de la mejor forma de sus principales figuras. Puyol, Xavi, Iniesta, Busquets o Jordi Alba fueron despedidos por la afición culé con todos los honores. No obstante, el club azulgrana ha vivido episodios para olvidar con algunos de sus capitanes.
Especialmente uno muy doloroso: Leo Messi
Bernd Schuster
Para encontrar un enfrentamiento tan directo y abierto entre un capitán del FC Barcelona y la directiva hay que remontarse a los 80', cuando Schuster lucía el brazalete. Las diferencias del alemán con Josep Lluís Núñez comenzaron en 1985, cuando se suscitó un conflicto por el aumento de primas a los jugadores. Desde ese momento, el jugador denunció el maltrato recibido: "Para los directivos, hemos pasado a ser un trozo de basura”.
En enero de 1986, pidió salir del club y en febrero el técnico Terry Venables le despojó de la capitanía. El conflicto alcanzó su punto álgido en la final de la Copa de Europa ante el Steatua de Bucarest, cuando el alemán abandonó el estadio antes del final del partido. El Barça perdió y Núñez sentenció: “Schuster no volverá a jugar más en el Barça”.
"Para los directivos, hemos pasado a ser un trozo de basura”
El club le abrió un expediente disciplinario y le sancionó con un año sin jugar, aunque Schuster recurrió la medida judicialmente. Volvió a jugar brevemente en la 1987-88, pero al finalizar su contrato en 1988, fichó por el Real Madrid, cerrando así uno de los episodios más tensos de la historia azulgrana.
Luis Figo
Pese a que el portugués no llegó a ser primer capitán del Barcelona, sí que ejerció en ausencia de Guardiola durante sus últimos años en la entidad azulgrana. Corría el año 2000, cuando el agente del portugués, José Veiga, firmó un precontrato con Florentino Pérez en virtud del cual se acordaba que Figo ficharía por el Real Madrid si el ingeniero ganaba las elecciones. El segundo capitán culer aceptó pensando que Pérez no ganaría.
En medio de todo el escándalo, Figo llegó a asegurar públicamente que no se movería del club: “Me comprometo a seguir en el Barça”, dijo en declaraciones a Sport. Ahora bien, el desenlace no fue el deseado por el atacante portugués.
"Figo me llamó la noche de las elecciones del Real Madrid y me dijo que tenía dos billetes: uno para volar a Barcelona y otro para ir a Madrid. Y añadió que de mí dependía que utilizara el de Barcelona. Debía hacer lo que él me dijera", relató Gaspart. El presidente azulgrana no accedió a las peticiones de Figo, y finalmente, Florentino llegó al poder y pagó la cláusula de rescisión del extremo luso.
Pep Guardiola
Aunque sí polémica, no fue tan problemática la salida de Pep Guardiola. Dentro de una de las crisis deportivas e institucionales más recientes del Barça, el protagonismo del de Santpedor en el equipo fue diluyéndose, sobre todo, después de una grave lesión.
Disgustado por el rumbo del proyecto deportivo y por el poco interés de la directiva de Joan Gaspart en renovarle, en abril de 2001, Guardiola anunció su decisión de dejar el FC Barcelona en una emotiva rueda de prensa en la que no participó ningún miembro de la directiva, lo que evidenció la frialdad de la relación.
Leo Messi
Ahora bien, si hay una gran mancha negra que costará de borrar en la historia reciente del FC Barcelona es la salida de Leo Messi. El inicio del enfrentamiento entre el astro argentino y la directiva azulgrana se remonta al verano de 2020. Por aquel entonces, después de la derrota por 2-8 ante el Bayern de Múnich, de las disputas con la directiva por el caso 'Barçagate' y en vistas al pobre proyecto deportivo de Josep Maria Bartomeu, Messi comunicó al Barça que deseaba abandonar el club a través de un burofax.
El club se negó a aceptar la marcha del '10' y el argentino acabó quedándose en Barcelona para evitar un enfrentamiento legal con el club. Sin embargo, todo ese lío acabaría con la dimisión del presidente.
Meses más tarde, en marzo de 2021, Laporta llegó a la presidencia con la promesa de conseguir la renovación de Leo Messi. El abogado catalán consiguió convencer al jugador, pero cuando estaba listo para regresar a Barcelona para firmar todo se vino abajo. Así finalizaba la etapa del argentino como jugador del Barça. Desde entonces, la relación entre Laporta y Messi se encuentra completamente rota.
Real Madrid
Desde su llegada al Real Madrid, Florentino Pérez ha tenido varias disputas con los capitanes del conjunto blanco y también leyendas del club. Ante estos conflictos, el presidente siempre ha cortado por lo sano, invitándoles a marchar.
Fernando Hierro
El mítico central del Real Madrid fue uno de los primeros escollos en la primera etapa de Florentino Pérez como presidente. Tras ganar LaLiga 2002-03, el club dejó pasar a un periodista al vestuario, algo que no sentó bien al entonces capitán. Como reacción, los jugadores solo dieron una vuelta al campo.
En la cena posterior el conflicto estalló hasta el punto de que la plantilla amenazó con no ir a las celebraciones institucionales. Implacable, Florentino decidió echar a Hierro del Real Madrid..
Raúl González
Tras 16 años en el Real Madrid, el adiós de Raúl fue más que frío. A diferencia de otras grandes figuras, el madrileño no tuvo una despedida a la altura de su legado. Tan solo 3.500 aficionados acudieron al Bernabéu, pues el club blanco no avisó con tiempo.
"Las dos grandes estafas del Real Madrid son primero Raúl y segundo Casillas"
Todo ello tuvo que ver con el distanciamiento con el presidente. Aunque el enfrentamiento no fue público, el choque se evidenció con los famosos audios filtrados de Florentino, en los que criticaba la figura del '7': "Las dos grandes estafas del Real Madrid son primero Raúl y segundo Casillas. Raúl es malo, se cree que el Madrid es suyo y utiliza todo lo que ha desarrollado para su propio beneficio. Es el culpable de que el Madrid vaya mal. Es un tío negativo, está destrozando al Madrid", dijo en 2006.
Iker Casillas
Parecida fue la situación de uno de los mejores porteros de la historia del club blanco. Tras los desencuentros con Mourinho que le llevaron a la suplencia, el capitán del Real Madrid se despidió solo en una rueda de prensa, sin Florentino ni ningunos de sus compañeros.
"No tiene dos dedos de frente. Es un tío muy corto"
Aunque fue el propio Casillas quien pidió salir del Madrid, la tensión entre el internacional español y la directiva era más que evidente. Prueba de ello son también los audios de Florentino en los que criticaba la actitud del jugador: "No tiene dos dedos de frente. Es un tío muy corto. Es como un niño pequeño. Es un perrito faldero, como un monigote, una cosa infantil".
Cristiano Ronaldo
Junto a Sergio Ramos, Cristiano Ronaldo ejerció como capitán del Real Madrid en sus últimos años como jugador blanco. El paso de la estrella portuguesa por el club de la capital española estuvo marcado por sucesivas disputas por temas contractuales.
Pero el detonante definitivo se produjo en la temporada 2017/18. Cristiano pidió una mejora de sueldo equiparable al de otros 'cracks' como Messi o Neymar, algo a lo que Florentino se negó. El portugués no se sintió reconocido y el se acabó marchando a la Juventus a cambio de 100 millones de euros.
Sergio Ramos
Las primeras disputas entre el sevillano y el presidente del Real Madrid empezaron en 2019 tras la eliminación en octavos de final de la Champions ante el Ajax cuando ambos tuvieron una fuerte bronca en el vestuario. En verano, Ramos pidió marcharse gratis a China, pero Florentino lo rechazó.
Dos años más tarde, la entidad blanca le ofreció renovar su contrato por una temporada con una reducción salarial del 10%. Ramos pedía una extensión de dos años, pero el Madrid no cedió. Mese más tarde, el capitán aceptó la oferta. Sin embargo, el club merengue le comunicó que esta había expirado y Ramos fichó por el PSG
Valencia
Si bien FC Barcelona y Real Madrid son los clubes más mediáticos del fútbol español y en los que más se airean los problemas entre la directiva y los jugadores, el Valencia no se queda atrás.
Cañizares, Albelda y Angulo
En diciembre de 2007, Ronald Koeman, a instancias del presidente ché Juan Soler, decidió apartar a tres de las principales figuras del cuadro valencianista, David Albelda, Santiago Cañizares y Miguel Ángel Angulo, se les retiró la capitanía y se les comunicó que debían buscarse equipo.
Albelda demandó judicialmente al club, reclamando su indemnización completa para rescindir su contrato, argumentando que se le impedía ejercer como futbolista y era un desempleo encubierto. Sin embargo, con la marcha de Koeman a final de temporada acabó retirando la demanda.
Dani Parejo
Dani Parejo fue apartado del grupo y despojado de la capitanía en verano de 2016, después de que pidiese ser traspasado. Aun así, acabó disculpándose y volvía a ejercer como capitán pocos días después.
Las tensiones con Lim y Murphy continuaron hasta que todo explotó con la destitución de Marcelino en 2020. El de Coslada fue uno de los señalados por alinearse con el técnico asturiano y junto a algunos de los pesos pesados de la plantilla fue puesto en el mercado. En el caso de Parejo, recaló en el Villarreal a coste cero.
Arsenal
Fuera del fútbol español, el Arsenal es uno de los clubes donde más conflictos han surgido entre los capitanes y la directiva. En los últimos años, pocos líderes han dejado el club en buenos términos.
William Gallas
El defensa francés fue destituido como capitán después de criticar a sus compañeros por falta de carácter y compromiso tras un mal inicio de temporada. Su contrato no fue renovado y se fue gratis al Tottenham Hotspur, rival directo de los 'gunners'.
Cesc Fàbregas
El conflicto con el jugador formado en La Masia surgió con su deseo de regresar al FC Barcelona. En la celebración del Mundial 2010, sus compañeros del Barça le enfundaron la camiseta azulgrana, algo que no sentó bien en el club londinense.
Al año siguiente, el Arsenal no puso facilidades en la operación y las negociaciones se alargaron. Ello desgastó la relación entre el entonces capitán y los dirigentes de la entidad inglesa.
Robin Van Persie
Fue en 2012 cuando Van Persie, capitán del Arsenal y máximo referente en el ataque del equipo, expresó públicamente su descontento con la dirección del Arsenal y criticó la ambición del club y de Wenger en una carta abierta tras negarse a renovar.
Laurent Koscielny
El defensor francés se declaró en rebeldía para forzar su traspaso al Burdeos en 2019. Se negó a viajar con el equipo en la gira de pretemporada por Estados Unidos, forzando así su salida del club.
Granit Xhaka
El suizo fue quien sustituyó a Koscielny en la capitanía del Arsenal. Sin embargo, no logró ganarse la popularidad entre la aficióm 'gunner'. Xhaka fue abucheado tras ser sustituido en un partido y reaccionó colocándose la mano en la oreja e insultando a los fans. Como resultado, Unai Emery le quitó la capitanía.
Pierre-Emerick Aubameyang
En 2021, 'Auba' fue apartado del equipo por Mikel Arteta, quien también le arrebató el brazalete de capitán después de varios problemas disciplinarios. La directiva y el entrenador decidieron rescindir su contrato en enero de 2022 y el jugador fichó por el Barça como agente libre.
La capitanía, un deporte de riesgo en un mundo individualista
por Dídac Peyret
El pulso entre Ter Stegen y el Barça no es el primer caso de tensión de un capitán con su club o su entrenador. La figura del capitán, y lo que se le presupone al cargo, choca a menudo con la naturaleza egoísta de los futbolistas que compiten en la élite. No es solo culpa del jugador: el deportista que ha llegado a este nivel ha comprobado en primera persona que, para hacerse un hueco en un mundo tan ultracompetitivo e individualista, a veces tiene que sacar los codos.
Es algo que pueden ver desde pequeños: cada verano hay una criba de futbolistas, unos siguen y otros se quedan en el camino en el objetivo de llegar al primer equipo. Los futbolistas crecen formando parte de un sistema que recuerda a la selección natural. Llevar el brazalete en la teoría supone aceptar una serie de obligaciones, la primera poner al colectivo por delante de sus intereses. Es una posición particularmente conflictiva. Sobre todo cuando el capitán en cuestión sufre un cambio de rol brusco en el equipo. Es entonces cuando acostumbran a llegar los problemas.
La capitanía se asocia a futbolistas con una aportación clave en el equipo, una posición que -de algún modo- les da mayor legitimidad ante sus compañeros. Así que muchas veces los conflictos llegan cuando un capitán que era indiscutible pasa a ser una figura más secundaria. Es un movimiento que muchos de estos futbolistas con galones no gestionan bien. Y es entonces cuando más difícil es mantener esas obligaciones que vienen con el cargo de capitán.
Estar pendiente del colectivo es mucho más fácil cuando uno se siente importante, y está contento con su rol, que cuando llega la frustración personal
Estar pendiente del colectivo es mucho más fácil cuando uno se siente importante, y está contento con su rol, que cuando llega la frustración personal. Futbolistas que han llevado el brazalete del Barça como Xavi o Piqué han reconocido las dificultades de adaptarse a esta nueva situación, aunque su caso fue muy distinto al de Ter Stegen. El vínculo del alemán con el club, además, es distinto al no ser un futbolista formado en la casa.
El meta acumula agravios por lo que considera una actuación desleal del club en los últimos meses. Una situación cada vez más insostenible que se ha convertido en uno de los capítulos más incómodos de la etapa de Flick en el banquillo del Barça.




