Víctor Gonzalo: uno de los ciclistas más rápidos del mundo en el maratón (2h 21m 55seg)

Fue compañero de Indurain y Perico en el Banesto. Pero se retiró pronto, a los 24 años, y encontró una vía de escape en el maratón. “Me ayudó a olvidar”.

El otro día, haciendo una mudanza y recogiendo antiguas fotografías, se dio cuenta de como ha pasado el tiempo. Víctor Gonzalo, de 54 años, fue ciclista profesional del Banesto durante cinco años. Compañero de Indurain y Perico. Una etapa más de su vida hasta que se retiró a los 24 años. “La última temporada no fue bien y ya no tuve más oportunidades”, explica Víctor, que después del ciclismo se puso a correr y se convirtió en el ciclista mas rápido en correr un maratón: 2 horas, 21 minutos y 55 segundos. “Es verdad que siempre tuve facilidad para correr”.

Han pasado muchos años, Victor.
Lo dejé en 1992. Yo corría en el Clas con Juan Fernández de director. Me fui de Banesto porque Unzúe siempre ha sido de regatear mucho. Yo quería que me valorasen. Fui el mejor neoprofesional de España y creo que merecía un trato mejor. Y como tenía otras posibilidades me fui.

Y se fue al Clas. 
Y no salió bien. No llegué al rendimiento esperado. Había días en los que sí pero esos fueron pocos días. Quizás valía menos de lo que creía. De profesional sólo gané el Circuito de Getxo. No recuperaba como era necesario. Nunca me planteé el doping porque entonces estaba a la orden del día y al alcance de la mano: te lo proponían médicos y te ofrecían planes. Pero yo no me lo planteé. Creía en otros caminos.

¿Y se arrepiente?
Hago camino día a día. El pasado pasado está. Si hubiese durado 10 años me hubiese retirado con más dinero pero nada más. Fue una etapa más de mi vida. No sé si volvería a ser ciclista en otra vida. Pero hoy me quedo con lo que aprendí que es lo mejor que me puede pasar.

¿Y qué aprendió?
Sobre todo, aprendí a sufrir y a saber que tienes unos límites y que no todo en la vida se puede conseguir. Esa humildad me quedó muy clara. No todo el mundo puede llegar a un Tour de Francia. No basta solo con querer. Tú puedes hacer un Ironman a tu ritmo. Pero para determinadas cosas en el mundo profesional necesitas genética y yo vi que había gente mucho mejor que yo.

Indurain, por ejemplo.
Era una roca de cabeza. Estaba hecho para hacer lo que hizo. Siempre recordaré una concentración en Mallorca en la que le pregunté porque seguía si ya tenía dinero para toda la vida y me acuerdo que me contestó que él seguía porque le gustaba. Es más, recuerdo que me dijo: “Me encanta ir a entrenar”. Así de escueto y categórico. No lo olvidaré nunca.

¿Y a usted no le gustaba entrenar?
A mí ese sufrimiento me desencajaba. Yo no tenía fortaleza mental. Cuando lo dejé lo pasé mal. Sufrí una depresión porque el sueño se había cortado de un día para otro. Para mí fue un trauma. Los traumas, en realidad, no sabes que los tienes hasta que te liberas. Me pudo durar seis o siete años hasta que levanté cabeza. Cuando no puedes dedicarte a lo que más te gusta es difícil. No tiene nada que ver con el dinero.

¿Se siente realizado? 
Sí, ahora me siento bien con lo que hago.

¿Y qué hace?
Acabé Graduado Social y un Master de prevención de riesgos y me he hecho presidente del Comité de Empresa. Tengo que responder antes los trabajadores y negocio con la empresa porque yo también estudié un grado en relaciones laborales. Me gusta solucionar conflictos, aprender a solucionarlos.

Pero después de retirarse del ciclismo, hizo maratón. 
Sí. Me sentía frustrado y encontré otro deporte. Había corrido siempre para preparar el invierno en ciclismo y se me daba bien. Busqué una vía de escape, una especie de evasión y la encontré. Me permitía estar más sano y más a gusto conmigo mismo. Fue muy importante.

Y llegó a hacer 2 horas 21 minutos 55segundos. 
Sí, en Berlín. Recuerdo que entré entre los 20 primeros en la meta y para lo que entrenaba… Mi principal objetivo era no lesionarme. Trabajaba en una tienda. Hacía 80 o 90 km semanales y con eso me apañaba. No quería abusar de los impactos. Me asustaba el riesgo de lesionarme.  Sabía que a la élite no iba a llegar y por eso era muy moderado. Pero con todo y con eso también hice 1 hora, 6 minutos en media.

Hasta que se acabó.
Sí, porque hay otras ilusiones. Surgen otras ilusiones. Ahora, mi ilusión es ver como amanece cada día, ver como se crían mis hijas. A medida que se hacen mayores, cada vez te das más cuenta de la importancia de llegar con actitud a casa y sin mal humor como cuando era ciclista. Es una de las cosas más importantes que he aprendido de la vida. No te puedes poner nervioso en la adversidad. ¿De qué vale estresarte? No arreglas nada.

¿Con esta forma de ser de ahora hubiera triunfado en el ciclismo? 
Quizás no, pero no hubiese estado tanto tiempo perdiendo el tiempo. Hubiese pasado página antes. No hubiese dado tanto tumbos. He tenido muchos trabajos. Me especialicé en dar vueltas porque no estaba bien conmigo mismo. Hasta los 45 años no empecé a estudiar una carrera de verdad. Eso me ha dado confianza. Ahora tengo más armonía. Eso te ayuda a desdramatizarlo todo: yo ya no veo enemigos ni enjuicio tanto a la gente. Ahora hablo sin resentimiento.

Los años le mejoran a uno. 
No sé. He visto jóvenes que son cracks y gente muy mayor que aún no se ha enterado de la vida.

¿Qué fue más duro: el ciclismo o el maratón? 
Siempre diré que el ciclismo. Debes ir a los ritmos que te marcan. Si te quedas estas fuera. Ese desgaste no existe en maratón donde puedes ir a tu ritmo. Nunca vas a ir tan por encima de tus límites. Pero no son esos latigazos del ciclismo que te dejan sin vida. Recuerdo esas Vueltas a Galicia con esos terrenos que le aniquilaban a uno en los que querías pero no podías.

Ha sido muy interesante. 
En la vida cada uno vende su libro. Lo difícil es que alguien te escuche. Cada vez hay mas gente especializada en escucharse a sí mismo y menos a los demás. Por eso valoro tanto mi trabajo actual. Me ha enseñado a escuchar.

Fe de errores:  El Aragonés José Antonio Casajús fue ciclista profesional y tiene de PB 2h21’48 en Madrid 2006 (corrección gracias a @farleando y @el_trinkel)
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Publicado por
Alfredo Varona

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