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La medalla de Remco Evenepoel

Remco evenepoel mundial

Oro para Julian Alpahillippe, plata para Dylan Van Baarle y bronce para Michel Valgren. Estas fueron las tres medallas del mundial elite de ciclismo masculino.

Tres metales que en una carrera como la de ayer parecen totalmente insuficientes para premiar el esfuerzo sublime de muchos corredores.

En particular quería destacar el nombre de Remco Evenepoel. El belga fue para mi, con permiso de Loulou, el mejor ciclista del mundial.

El talentoso ciclista belga llegaba a una de las citas más importantes de su todavía corta vida deportiva. A sus 21 años corría el mundial de casa y lo hacía uniformado de una potentísima selección belga.

Los belgas eran favoritos con Wout Van Aert, tenían el bloque más potente atendiendo el tipo de recorrido, pero también contaban con algo que deportivamente no siempre es positivo. La presión de todo un país recaía sobre los hombros de los 8 integrantes del combinado nacional. En especial de Van Aert y de Evenepoel.

El papel del primero era bastante claro. Llevar la carrera más o menos controlada e ir a por el deseado oro en la parte final.

La función de Remco no era tan clara. Talento y piernas para brillar, pero sin comprometer las opciones de su compatriota Van Aert. 

En esta complicada tesitura Remco Evenepoel se movió como pez en el agua.

 

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Su historial de declaraciones y de determinadas actitudes en carrera no era como para pensar que en un mundial correría pensando en el bloque y no en sus individualidades. A sus 21 primaveras Remco ha demostrado ciertos momentos de inmadurez. Como cualquier gran talento quiere protagonismo, y acostumbrado a arrasar en las categorías inferiores, le cuesta asumir un rol más secundario.

Ayer dio la vuelta a la tortilla. Atacó en varias ocasiones y se filtró en los cortes más importantes de la carrera. Corrió al ataque y sin miedo.

Lo hizo absolutamente todo bien. Liberó a sus compañeros durante buena parte de la carrera y cuándo llegó el momento decisivo del mundial, no se dejó traicionar por su enorme ego.

Tal y como requería la situación se puso al servicio de Wout Van Aert y tiró del carro durante tanto tiempo como pudo.

Vimos a un líder en funciones de gregario que más allá de la exhibición deportiva se ganó los respetos de aficionados, prensa y compañeros.

Remco Evenepoel llegó en la posición 62. Lo hizo con los deberes hechos, con más carisma y colgándose la que puede ser su medalla más preciada hasta la fecha.

El respeto y los aplausos de toda la afición.

Así, sí, Remco.


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