Domingo de misa, domingo de Paris Roubaix

Escribo estas líneas a las puertas de la que para mí es la carrera más bonita y espectacular del año. La Paris-Roubaix. Una auténtica travesía por el infierno del norte que cada año llega como una esperada combinación entre épica, nostalgia y pundonor.

L’Enfern du Nord es la carrera más especial y complicada del año. La más loca y el monumento ciclista más imprevisible. Para ganar aquí se necesita algo más que ser el más fuerte. Para conseguir una victoria en la Roubaix deben alinearse diferentes astros al mismo tiempo y que la suerte este de tu lado el día de la carrera. Así nos lo ha demostrado innumerables ediciones de la carrera.

No he vivido ninguna Roubaix desde dentro, pero creo, y así lo afirman muchos corredores, que hacer planes tácticos en esta carrera es más bien un deseo que una realidad. A lo largo del año ninguna otra carrera pone tan nerviosos a los directores. La Paris-Roubaix se desarrolla en un estado total y absoluto de caos en el que pescar a río revuelto y sobrevivir se convierte en el objetivo de la mayoría de corredores.

Sobrevivir se convierte en el objetivo de la mayoría de corredores.

Pinchazos, caídas y ataques se suceden a lo largo de los más de 250 kilómetros del recorrido en los que los cambios en la situación de carrera son constantes.

Controlar la carrera es prácticamente imposible y lo diferentes tramos de adoquín se encargan de poner a cada corredor en su sitio.

Una clásica mágica que con solo verla por televisión pone los pelos de punta a cualquier buen aficionado de este deporte.

Un servidor lleva toda una vida viendo la Paris-Roubaix pero se me resulta imposible no emocionarme cada vez que se acerca la gran cita.

No sé definir muy bien con palabras que es lo que tiene esta carrera que me tenga tan enganchado, pero os aseguro que para mí el domingo de Roubaix es sagrado. Un domingo de culto al ciclismo que quiero seguir disfrutando durante muchos años más.

Sentarse en el sofá a las 11 de la mañana y levantarse a las 5 con la boca seca y tensión muscular solo demuestra la pasión con la que vivimos esta carrera los enamorados de este deporte.

Larga vida a los domingos de Paris Roubaix

Comparte
Publicado por
Aleix Serra

Artículos recientes

“Durante la pandemia me planteé correr el Giro 2020”

Una de las grandes leyendas del atletismo español y el único capaz de ganar las…

8 octubre 2021

Badlands 2021. Así fue la prueba de bikepacking más salvaje de Europa. 725 km y 15.000 m.

La Badlands 2021, la prueba de bikepacking off-road sin asistencia más salvaje de Europa puso…

8 octubre 2021

¿Cómo hacer series en ciclismo? Claves y consejos

Seguro que muchos de vosotros habréis oido hablar de las famosas series. Y no, no…

8 octubre 2021

¿Es necesario comprar una cabra para hacer triatlón?

Muchos aficionados al ciclismo o al running se atreven alguna vez a probar suerte con…

7 octubre 2021

El último ciclista de la París-Roubaix: “Lloré más que durante los dos últimos años de mi vida”

La última y tan esperada París-Roubaix nos dejó imágenes e historias para el recuerdo. La…

7 octubre 2021

Erviti: “Todo empezó bien, pintaba un bonito día, pero…”

El ciclista español Imanol Erviti (Movistar) ha sido intervenido con éxito de "un par de…

6 octubre 2021