Los 10 mandamientos del runner

Los 10 mandamientos del runner

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Hoy amigos estamos ante la revelación de las Sagradas Escrituras del runner, el decálogo definitivo tanto para principiantes como para marines USA del running. Una lista que todo corredor debería tatuarse en la espalda con letras góticas, o con caracteres chinos bajo la oreja.

Fue casi con total seguridad y según mi fantasía el profeta “Moisés” Kiptanui, que al ser el primer humano que rompiese la barrera de los 8 minutos en los 3000 obstáculos, obtendría la gracia divina y la revelación de las tablas de la ley del corredor.

Sus fieles apóstoles, con Daniel Komen a la cabeza, siguieron sus preceptos y consiguieron gozar de una histórica hegemonía keniata en el atletismo de fondo. Sin embargo, un día en la cámara de llamadas de algún importante Mundial, un menudo muchacho etíope llamado Haile Gebresselassie se percató de que algo brillaba en el interior de la mochila de alguno de estos keniatas. En un descuido se acercó cual hurraca a hociquear la bolsa y descubrió que el misterio no eran otras cosas que las tablas de la ley; entonces cargó el carrete de su cámara analógica e inmortalizó la divina información para sí mismo y para los suyos. Y así sería como cambiase la historia del atletismo internacional y comenzase la mayor batalla jamás narrada entre los dos titanes africanos, Kenia y Etiopía.

No se sabe muy bien cuál fue el devenir de este sagrado decálogo, pero lo cierto es que un mosquito nos lo susurró al oído durante la noche, y un enano del bosque lo dejó en el buzón de nuestra redacción. Y aquí os brindamos humildemente esta sabiduría milenaria.


LOS 10 MANDAMIENTOS DEL RUNNER


1No te fliparás en los inicios.

Es motivante y esperanzadora la vertiginosa mejora en los primeros compases de un runner, pero que ello no nuble tu vista y te haga pensar que eres algún tipo de corredor perfecto, porque te espera un leñazo indescriptible. Esto no solo sirve para principiantes, también es válido para corredores experimentados que vuelven a los ruedos tras un impás o temporada de traición al running; la clave del fracaso es pensar que sigues siendo el de siempre, porque te hace volver a entrenar como lo has hecho siempre y romperte como no lo habías hecho nunca. Este deporte tiene muchas cosas buenas, pero es uno de los más desagradecidos del reino y, si dejas de entrenar, te pegará la pasada hasta el apuntador mientras la boca te sabe a sangre y te inunda la incredulidad.

2No entrenarás lesionado.

Mal, mal, mal, mal, mal. El ansia por no perder entrenamientos y kilómetros te pone una peligrosa venda en los ojos. Ese veneno puede hacerte creer hasta en el Ratoncito Pérez, y las mentiras más inconcebibles te sonarán a premisas fundamentales de filósofo clásico; como por ejemplo que con el gemelo como un boniato no pasará nada si haces las series de 200m, o que esa leve cojera que te provoca la contractura en el isquiotibial no afectará en absoluto a todo tu cuerpo y no te dejará dos meses en boxes.

3Entrenarás con dos dedos de frente.

No te fies de cualquiera, sigue los consejos de un experto, busca un entrenador afín a tus intereses y no te conformes con la primera opción. Prueba con mil y un grupos y con varios místers. Pero cuando te decantes por uno, cree en él o ella; limitar tu iniciativa es fundamental cuando te pones en manos de alguien, y por eso es tan importante la elección. Si no entrarás en unas medias tintas y falta de fe que te llevará muy probablemente a la frustración por entrenar sin cabeza.

4No te doparás.

Si lo haces te estarás cagando en el atletismo y en toda la gente que corre, y el día del juicio final quizá necesites esta equipación para entrenar, porque irás al infierno.

5Satisfarás a tu cónyuge antes de la competición.

El sexo antes de la competición está estigmatizado y ha sido víctima de una caza de brujas injustificada. Quizá te reste algo (en función de la duración del cohete) de cara a la competición, pero compensa porque te dormirás mucho antes, más relajado (por lo que descansarás mejor) y tu pareja no te odiará por practicar running. El mundo será más feliz.

6Antes de una carrera, desayunarás LO DE SIEMPRE.

Es una idea brillante: “¿Qué desayuno hoy, lo que sé que siempre me ha sentado bien o algo nuevo y desconocido que algún lumbreras me ha dicho que es mano de santo?… ¡Venga lo nuevo!”. Pues ya sabes lo que te toca, desde flato a cagarte la pata abajo. Más vale malo conocido que bueno por conocer, y aunque ninguno estamos libres de haber cometido algún error de bulto antes de una competición, hay cosas tan evidentes que no permiten fallos.

7No mentirás.

Si entrenas no digas que no entrenas, eso está muy feo y además se te verá el plumero; tu fama de embustero precederá tus zancadas en cada carrera. No mentirás sobre tus tiempos. Tampoco mentirás sobre tu edad para manotear un trofeo que no te corresponde; da igual que los cumplas el mes que viene, está mal y lo sabes. Por no hablar de los recortadores de esquinas o los que directamente encuentran como grandes aliadas en sus maratones las líneas de metro, tramposos; estos últimos gozan de todo el desprecio. #runnerdemierda #shittyrunner 

8Creerás en ti.

Este no es el típico mensaje de infame autoayuda paulocohelesca, es sencillamente una verdad aplastante. El amor propio junto al sentido común puede obrar milagros. El éxito reside en creer que puedes hacer todo lo que tu naturaleza es capaz de hacer. No te subestimes.

9No te rendirás.

No, este mandamiento tampoco es una mierda motivacional. Uno debe no rendirse mediante la victoria frente la pereza o la falta de voluntad, ese ancla que domina nuestras vidas en contra de nuestra voluntad. Esa es la verdadera victoria, la verdadera fuerza y el verdadero logro: hacer real un día a día, un hábito.

10Serás humilde.

La cretinidad no te hará atracar en puertos muy lejanos al desprecio ajeno. Este deporte nada contracorriente a las tendencias del ego, del exceso y de la degradación del espíritu humano. Siempre habrá herejes que promuevan tendencias deformes de este maravilloso deporte; pero da igual porque por fortuna viven entre nosotros algunos arcángeles mensajeros de la verdad que, con tremenda humildad, predican la verdad del correr, como Eluid Kipchoge y su cama. Aprendamos de los maestros.

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4 Comentarios

  1. […] Los diez mandamientos del runner lo dicen bien claro, “entrenarás con dos dedos de frente”. Parece evidente y al alcance incluso del mal entendedor pero no está claro que sea tan sencillo luchar contra la ambición, una característica definitoria del ser humano. Ella nos lleva a cosas tan infames como el doping o el sobreentrenamiento. Una sed insaciable de superación personal, o reconocimiento ajeno, o vete a saber qué nos destierra del raciocinio. […]

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