Sexo, mentiras y cintas de correr

Sexo, mentiras y cintas de correr

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No es lo mismo el hambre que las ganas de comer. Tampoco hacerse una idea y hacerse a la idea. Ya lo dijo aquél en plan rapero del sur: “No es lo mismo ser que estar. No es lo mismo estar que quedarse… Será que ni somos, ni estamos, ni nos pensamos quedar”. Correr en la calle y en el gimnasio, se puede decir más alto y hasta con más postureo pero igual, igual… lo que se dice igual… No lo veo. No es lo mismo el running outdoor que el running indoor.

Sin embargo lo que a veces no es lo mismo,… a veces como si lo fuera.

Sexo

El debate sobre el alcance del sexo como ejercicio físico deportivo es más antiguo que los rodapiés de la Cueva de Altamira, pero aquí seguimos. Año 2013, Quebec , su Universidad y un equipo científico sin mayor inquietud, se entretienen estudiando las diferencias del gasto calórico entre un caliqueño y un paseo en cinta ergométrica. ¿Lo qué? Caminadora de banda, tapiz rodante… ¡cinta de correr, oiga!

¿Conclusión del devaneo de sesos? Sorprendente e inquietante. Agárrense. Tener sexo es tan saludable como andar 30 minutos pero menos que correr el mismo tiempo. Y para darle caché a la investigación… toma nombre y toma publicación buscando renombre: “Sexercise” en la biblioteca científica online Public Library of Science”. En fin, que moriremos sin cura para alguno de nuestros males pero con la conciencia más tranquila por correr y acumular kilómetros en nuestras zapatillas en lugar de echar un polvo.

Menos mal que la comunidad deportiva tuvo al señor William Staub dedicándose a otros menesteres más interesantes a finales de los 60 del siglo pasado.

Mentiras

Confieso que he pecado. Sí. Octavo mandamiento: no dirás falso testimonio ni mentirás. No me gustan los gimnasios, no voy a ellos y menos correr en una cinta. ¡Mentira! Llevo dos meses apuntada en uno, hago entrenamiento cruzado con spinning preparando un maratón y… Me va a costar pero ahí va:… corro en una cinta… Corro bastante… A veces hasta intervalos…. E incluso una vez,… pero solo una vez,… hice una tirada larga de 20 kilómetros.

Cintas de correr

Antes de los gimnasios lowcost, del cross-fit, de los body combat y body pump, mucho antes de la llegada de los personal trainer y antes del “Just do it” y del “Impossible is nothing”, hubo un libro que cambio la vida de un hombre que cambio la vida de muchos y muchas.

¿El libro? “Aerobics”, escrito por el doctor en medicina y coronel de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos, el Sr. Kenneth H. Cooper. Sí. Ni más ni menos que el que parió el famoso test de Cooper.

¿El hombre? William Staub, un ingeniero industrial preocupado por su dieta y su salud y al que el método creado por Cooper, y publicado en su libro, para mejorar el sistema cardiovascular no dejó indiferente. Sobre todo una de sus afirmaciones. “Si puedes correr una milla en 8 minutos (4’58’’/km) 4-5 días a la semana, estarás en el escalón superior del fitness”.

William Staub hizo dos cosas entonces, se puso a correr y diseño el primer tapiz rodante de uso doméstico. Hasta el momento existían modelos de utilidad médica y científica cuyo precio no estaba al alcance de la gran masa. William quería acercar a los hogares americanos la posibilidad de mejorar su estado físico sin excusas, la posibilidad de alcanzar la “velocidad fitness” sin salir de casa. Y desafiando las capacidades premonitorias de Cooper, que afirmaba que su dispositivo nunca sería asequible para el uso en casa, y que era dueño de una fábrica aeroespacial llamada Besco, mientras por un lado le daban a los inyectores, por otro le dieron a la caminadora. ¡Y voila! En 1968 nació la PaceMaster al módico precio de 399 dólares.

Después de esto ya sabemos lo que vino… y luego lo otro, y lo demás… y por fin Eva Nasarre, la Batuka, el Zumba… y por en medio los gimnasios llenos de cintas de correr. Y ahí es donde aparezco yo hace un par de meses para superar el síndrome “es que hace frío, es que está lloviendo”. Me subo a la maquinita y… el mundo cinta de correr se abre ante mí.

No es lo mismo correr en la calle que dentro del gimnasio. Eso lo tengo claro. Pero tiene su aquel. No tenemos la resistencia que ofrece el viento, ni los cambios de ritmo provocados por la variedad del terreno, ni la distracción del paisaje, ni consumimos las mismas calorías, ni el movimiento natural sobre todo de los brazos… Pero el clima no es un obstáculo, la monotonía puede servir para entrenar la concentración, el ritmo es más constante y puede ser más elevado…

El Running indoor se parece bastante al exterior pero no hay que olvidar que tiene dos trampas:

  • Lo que te agradece en cuestión de esfuerzo te reprocha en cuestión articular. Se consiguen ritmos más elevados con menos trabajo pero al correr sobre una superficie que amortigua poco, las articulaciones pueden resentirse.
  • Los números engañan. Dada la diferencia de variables como resistencia, viento, terreno y temperatura respecto a correr en el exterior, los resultados de hacerlo en la cinta están “engordados” y no son del todo reales. El resultado será como el de correr a menos velocidad. Pero hay solución. Para eso tenemos la opción de variar la inclinación del tapiz. Existen tablas de equivalencias para usar la inclinación adecuada y obtener el rendimiento que buscamos.

Hay pros y contras de correr en cinta y sobre ello ya se ha escrito bastante. Al final de lo que se trata es de usarla sin abusarla según nuestro objetivo.

William Staub murío con 96 años el 19 de julio de 2012 y hasta dos meses antes caminaba en una de sus cintas. Yo casi muero de cansancio hace un par de días corriendo en otra. Hoy me conforta saber que, aunque por los pelos, ¡estoy en el escalón superior del fitness! En fin, no sé si celebrarlo con un fartleck de 1 hora y pendiente al 8%.

@PinguinaVeloz  · La Pingüina Veloz

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10 Comentarios

  1. Desde ya un fiel seguidor de todo aquello que escriba esta autora, la Pinguina Veloz, podrá ser incluso una entrada en blanco que yo lo celebraré. Promete darnos a los lectores asiduos de esta página muchas alegrías.

    Y entrando en el tema, los gimnasios tienen un altísimo componente sexual, hasta el punto de que si no existiera el sexo desaparecerían los gimnasios, no tendrían ningún sentido. El que va a un gimnasio lo hace bajo una influencia antropológica de atracción del género opuesto, aunque a veces se enmascara bajo sentimientos como el “sentirse bien”.

  2. La verdad es que en este país la cinta esta muy mal vista por todos los corredores populares, incluso por los atletas, pero en EEUU es mucho más utilizada, incluso por atletas de la talla de los entrenados por Salazar. Pero supongo que también influirá el clima, al menos en valencia, la mayoría de las veces el tiempo invita a salir a la calle y no ponerte a sudar encima de una cinta.

  3. hola buenas, pues yo por ejemplo hoy me tokaban series de 400 a 1’20” y komo hacia 5 grados un viento de muerte y llovia a kantaros me ido al gimnasio y despues de kalentar 20 minutitos en la cinta la he inclinado 2 graditos y me he etxo intervalos de 2 minutos a 17 kmh y no es igual k en la pista pero dias komo este va ha korrer en la kalle el k yo te diga

  4. Lo siento pero me da la risa. Yo no resido precisamente en climas tropicales, y odio a muerte los gimnasios y las cintas. Aunque haga frío, llueva, nieve y/o sople un viento del copón, 1000 veces salgo antes a la calle: un paraviento y un par de camisetas (nada de algodón), y tan calentito. Hasta hace unos meses sólo había corrido 1 vez en cinta en años, porqué necesité un certificado médico. Sin embargo no hace mucho, debido a temas de seguridad (viaje a países poco recomendables) me quedé en el hotel… nunca se me ha hecho más largo un viaje. Odio los gimnasios, y las cintas.

  5. jajaja, yo no puedo con ellas. En los últimos 12 meses me he subido a una cinta una sola vez, una semana antes de correr el Maratón de Donosti el pasado 24/11. Fuera llovía a cántaros y por no arriesgar y pillarnos un resfriados, me fui con Jon al gym y a correr en cinta. Rodeados los dos de decenas de personas estornudando y echando virus y bacterias por doquier.
    Ni con pendiente me gusta y me convence. Al final ni corres, vas rebotando en el mismo sitio sin desplazarte… Y a pesar de esto mi gimnasio está lleno, año tras año, de runners que preparan el maratón de Barcelona en cinta, a pesar de tener club de running que sale a la calle 2 veces por semana. Inutil decir que casi todos los que conozco y se entrenan en cinta se dan con el muro mucho antes que lo demás.
    Y Barcelona, además, tiene un clima que invita a salir a la calle prácticamente 350 días al año …

  6. Hola, soy un joven de 19 años al que le empieza a gustar este mundillo de correr, después de haber hecho la Behobia-San Sebastian en 1h y 23 minutos. No conozco muchos tipos de entrenamientos, por lo tanto me gustaría saber alguno mas, y que me informarais de trucos en alimentación y demás. Por otra parte, siempre tengo que correr solo y la verdad es que no es lo mismo, porque la cinta me aburre. Suelo hacer 4 minutos a 12 y del 4 al 5 a 14km/h, porque en mi gimnasio la cinta no tiene opción de añadir pendiente.

  7. Hola!
    Pues yo no tengo alternativa, vivo en Moscú, y desde noviembre hasta finales de abril la calle está nevada, y no hablemos del frío, la falta de luz y el peligro del tráfico; así que me he preparado el maratón de Moscú, el de Barcelona, y el triatlón de Fuerteventura de hace dos semanas 100% inodoro, Tirada de 34 km incluida, evidentemente no es lo mismo; pero yo sin cinta y sin spinning, tendría que dedicarme solo a jugar a la play , que le vamos a hacer !

  8. Enhorabuena por tu post, ¡me ha encantado! No has mencionado nada de l@s pelm@s que se acercan a mirar tu pantalla para ver cuanto llevas, cuanto te quedas, a que ritmo vas…

    Las cintas del gimnasio, ¡Ai las cintas de correr!
    Soy joven, pero tengo la suerte de llevar más de la mitad de mi vida corriendo, en la calle y en la pista, haciendo series en tartan con 35º y -4º, con nieve, lluvia, sol, nubes… También he corrido en cintas, rápido, lento, haciendo pruebas de esfuerzo, fartleks, etc.
    Quizás sea la falta de costumbre o el exceso de horas de pista, pero soy incapaz de completar un 4km en una maldita cinta, mi cabeza no va!
    En conclusión, aunque suene a lema de banda callejera, la calle te hace fuerte.

  9. Yo ahora estoy dudando si comprar una para casa, aunque tengo un bonito río cerca de casa, siempre acabo por no hacer nada por falta de tiempo, así que quizá sea una buena opción para el invierno. Saludos!

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