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El secreto de Van Niekerk es...¡una abuela de 75 años!

Es soso e inexpresivo; un hombre normal que hace cosas absolutamente extraordinarias

No tiene carisma ni nada especial pero está llamado a ocupar el vacío que dejará Usain Bolt

Atletismo
El sudafricano Van Niekerk, un atleta prodigioso | AFP

Es el atleta de moda, lo que tiene mérito por tratarse de alguien con menos expresividad que Jean Claude Van Damme y soso hasta el hartazgo. Pero cuando el sudafricano Wayde Van Niekerk salta a la pista, se transforma en un huracán. Corre tan rápido que cuesta seguirlo. ¿Secretos? Es un talento natural que ha sido pulido por una mujer de pelo corto y blanco como la nieve que tiene la friolera de 75 años. Ella hizo del tirillas un atleta desbocado, un corredor que alcanza el éxito desde la sobriedad más absoluta. Es, en definitiva, un hombre normal absolutamente extraordinario.  

Ans Botha es  la ‘abuela’ que transformó a Van Niekerk en un velocista singular. Único. Estamos hablando del atleta que rompió un récord mundial que el estadounidense Michael Johnson defendió durante 17 años. Esta temporada ha demostrado una prodigiosidad al alcance de muy pocos. Sus tiempos en 100, 200, 300 y, desde el jueves, en 400 metros son para llevarse las manos a la cabeza. El jueves, en Lausana, bajó de 44 segundos casi sin despeinarse. Y todo ello, sin el ruido de fondo de Usain Bolt o la gestualidad rítmica del ‘Expreso de Waco’. 

Ans Botha, a quien sus alumnos llaman “Tannie Ans” (tía Ans), se fijó en Van Niekerk en 2010. Desde un físico enclenque sin nada especial labró un corredor que dejó sin aliento al propio Johnson. “No ha batido mi récord... Lo ha masacrado”, dijo atónito en los Juegos de Río 2016. 

No hay duda. Van Niekerk será la próxima estrella del atletismo cuando Usain Bolt abandone el escenario.  
Con solo 24 años marcó un crono de 43,03 segundos, y con ello superó la plusmarca mundial de 43,18 de Johnson. “Es tan joven… ¿Qué más puede hacer? Quizá bajar de los 43 segundos? Es algo que en su día pensé que podía hacer, pero que nunca logré”, se preguntó ‘Pato’ Johnson.

Botha se percató de ese potencial hace años, en 2010, en el Campeonato del Mundo Juvenil de Moncton, Canadá. Volvieron a encontrarse en 2012, cuando Van Niekerk llegó a la Universidad de Free State de Sudáfrica para estudiar marketing. Desde entonces, no deja de crecer. Es el éxito de Botha, que en los 50 y 60 fue velocista y saltadora de altura. Dios era un tipo corriente

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