Pese a la eliminación de la Copa, el empate contra el Barça parece haber apaciguado las aguas en el vestuario del Real Madrid. Si hace unos días la convivencia entre los jugadores y el entrenador blanco pendía de un hilo, este jueves toda la plantilla ha celebrado el cumpleaños de Mourinho
Y es que los jugadores del Real Madrid han querido sorprender a su entrenador justo antes del entrenamiento con una tarta. Curiosamente los encargados de llevar el pastel fueron Iker Casillas y Sergio Ramos, los dos capitanes del conjunto blanco, sobre los que siempre se ha rumoreado que no tienen una buena relación con Mourinho.
El técnico blanco, que cumplía 49 años, sopló las velas después de que toda la plantilla le cantara el cumpleaños feliz y le dedicara una sonora ovación. Parece que un empate contra el Barça es suficiente para calmar los ánimos en Valdebebas.