Levante, 3 - Betis, 1

El Levante mantiene vivo el sueño de la Champions a costa del Betis

El Levante se aferra a la cuarta posición de la Liga tras conseguir una victoria que se le resistía en casa desde hace tres meses, en un encuentro en el que el Betis ofreció un buen fútbol en el primer tiempo pero con muy poco poder ofensivo

EFE

Fue un choque sin excesivas ocasiones de gol, en el que el Levante supo rentabilizar a la perfección las que dispuso, lo que le permitió doblegar al equipo andaluz que apenas se mostró en este capítulo.

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Liga BBVA

3
1
Alineaciones
Levante
Munúa, Pedro López, Ballesteros, Cabral, Juanfran, Xavi Torres, Iborra, Valdo (Pallardó, m.87), Ghezzal (Rubén, m.77), Barkero y Koné (Javi Venta, m.71)
Betis
Fabricio, Nelson, Paulao (Roque Santacruz, m.53), Dorado, Nacho, Salva Sevilla (Cañas, m.66), Iriney, Beñat, Jefferson Montero (Jonathan Pereira, m.60), Jorge Molina y Rubén Castro.

En cualquier caso, el fútbol que se vio en la primera mitad corrió por cuenta del Betis, con un centro del campo creativo, que movía la pelota con criterio a partir de las salidas de Iriney y Beñat, a los que se unía Jefferson Montero, veloz e incisivo como extremo izquierda.

La ventaja en el marcador, sin embargo, fue para el Levante, un equipo agazapado en su parcela y con problemas para llegar a la meta rival, pero que en el tramo final de la primera mitad dio dos zarpazos que le pusieron por delante en el marcador.

Mientras en la primera media hora de juego no hubo ocasiones de gol, en el cuarto de hora final se registraron los goles de Barkero, Xavi Torres y Jorge Molina, además de una oportunidad en una falta lanzada por Beñat.

El 1-0 llegó en una gran falta de Barkero, el 2-0 en una gran jugada de Barkero y Juanfran que cabeceó Xavi Torres y el 2-1, justo antes del descanso, en una acción que resolvió Jorge Molina.

Quizá el Betis no mereció irse al vestuario en desventaja en el marcador, pero su gol pudo haberse marcado en fuera de juego. Quizá el Levante tuvo mucho premio con sus dos tantos, pero sus futbolistas habían jugado con inteligencia y, sobre todo, habían sido letales a la hora de aprovechar sus oportunidades.

Aunque el Betis salió decidido a empatar en el segundo tiempo, a los cinco minutos de juego un contragolpe espectacular conducido por Ghezzal acabó en el 3-1, lo que propició un cambio en el Betis, ya salió el defensa Paulao y entró el atacante Roque Santacruz. Iriney se situó como central.

En los instantes inmediatos al gol vivió el Levante sus mejores minutos. Dispuso de un par de opciones a la contra para redondear en marcador pero las falló, mientras que al Betis le costó recuperarse del golpe del tercer tanto levantinista.

Cuando lo hizo, el partido entró en una fase de dominio visitante, con espacios para la contra del Levante, que se sentía cómodo frente a un rival que no era capaz, pese a tener el balón, de crear peligro ante la meta de Munúa.

El Betis bregaba en la zona ancha, pero la defensa del Levante resolvía sus aproximaciones con solvencia y, aunque cada vez con menos frecuencia, organizaba contragolpes que comprometían a los sevillanos.

A medida que pasaban el Betis intensificaba sus ataques, pero el conjunto de Juan Ignacio Martínez, sin descomponerse, neutralizó las acometidas del conjunto andaluz y llegar al final sin riesgo para quedarse con una victoria que en casa no lograba desde diciembre, cuando se impuso al Sevilla.