Con la prepotencia por bandera

Mourinho: "Dios piensa que soy un tío cojonudo"

Mourinho sabe bien que será difícil derrocar al Barça y ya se está cubriendo las espaldas

Mourinho sabe bien que será difícil derrocar al Barça y ya se está cubriendo las espaldas

Xavi Canals 18.02.2011 00:00

Incorregible. José Mourinho volvió a dar ayer una lección de egocentrismo absoluta. En una entrevista concedida a la Cadena Cope, el entrenador del Real Madrid rizó el rizo. Al ser interrogado sobre qué opinión cree que tiene Dios de él, no lo dudó ni un momento: "Tiene que pensar que soy un tío cojonudo. Lo tiene que pensar, sino, no me daría tanto. Tengo una familia increíble, trabajo donde siempre he soñado trabajar. Me ha ayudado tanto a conseguir las cosas que consigue, que tiene que pensar muy bien de mí". Y se fue tan ancho.

Al margen de esta 'sobrada', Mourinho se mostró más comedido que en otras ocasiones, especialmente, al analizar los últimos tropiezos de su máximo rival en todas las competiciones, el Barça. Quizá porque no tiene la seguridad de superar su eliminatoria ante el Olympique Lyon: "No me parece que sea una realidad que el Barça esté en un bache. No, no quiero ir por ahí. Cuando se llega a los octavos de final de la Champions League, cada partido se decide por un mínimo detalle. Esa es la verdad normal de la Champions League, por eso muchas veces las diferencias entre ganar, empatar o perder son pequeños detalles que son significativos". Ni siquiera entró al trapo cuando se le preguntó si lograría derrotar algún día al Barça: "Seguro. Tengo cuatro años de contrato con el Madrid y seguro que veréis una victoria ante el Barça". Respuesta políticamente correcta. Una novedad.

Ni siquiera rompió su corrección para meter presión al conjunto blaugrana de cara a un futuro enfrentamiento en la Champions League: "Sería una suerte encontrarnos con el Barça en la Champions League, porque significaría que los dos avanzamos. Si me dicen que para eliminar al Lyon me tengo que enfrentar al Barça en los cuartos de final, perfecto, ahí estaremos".

Más humilde de lo normal, Mourinho empezó a ponerse la venda ante un posible año en blanco, insinuando que los éxitos pueden aplazarse a la segunda temporada: "Para mí, ahora la competición más importante es la Liga, porque el próximo partido es ante el Levante. Pero todos sabemos que el Real Madrid es el campeón de las Copas de Europa, con nueve, y todos sabemos que hay una ilusión muy grande por volver a ganarla y conseguir la 'décima'. Pero normalmente, las Copas de Europa llegan como consecuencia de un trabajo hecho, no por casualidad y no es casualidad que la gané con el Oporto en mi segunda temporada y no es casualidad que la gané con el Inter en mi segunda temporada".

Donde ya sacó su altivez fue al ser interrogado sobre la posibilidad de no ganar ningún título: "Sería duro, porque a mí nunca me ha pasado. La tendencia natural es que ganemos alguna cosa y dar un inicio a un ciclo que esperemos sea importante en victorias". Aún así, reiteró: "Espero mucho más de mi equipo el próximo año que esta temporada". Y es que el Barça da pánico.