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Luis Enrique se equivoca dos veces: la estrategia y la alineación

Pedro
Pedro no vio puerta en Anoeta | sport

NO ESCUCHA, NO APRENDE. Luis Enrique se equivocó por partida doble. Dos errores de bulto. Erró en la estrategia de dejar a los buenos en el banquillo en entrada y presentó la enésima revolución con una alineación que no tenía ni pies ni cabeza. Ver la cara de estupor y desencanto que ponían Messi, Neymar, Piqué, Rakitic y Alves en el banquillo fue el presagio de una mala noche. El Barça tenía la posibilidad de ponerse líder tras la derrota del Madrid en Valencia y no aprovechó la ocasión de oro. Todo lo contrario, encajó un gol en el primer minuto y fue incapaz de reaccionar. El entrenador del Barça se está equivocando demasiado. No escucha, no aprende y es torpe en los planteamientos tácticos. Toma decisiones que no benefician al club. No se pueden dar vacaciones a las estrellas hasta el día 2 cuando el día 4 hay un partido importante. Y si reconoces que no están para jugar 90 minutos en Anoeta, sácalos de entrada para imponer tu superioridad y no esperes a la segunda parte cuando hay que remar con el marcador en contra. La soberbia y tozudez de Luis Enrique es tan preocupante como el mal juego del equipo. La primera parte fue lamentable. Luis Suárez, cuando tuvo la responsabilidad de demostrar su valía en ausencia de los cracks, estuvo decepcionante. Munir hizo méritos para volver al Barça B. Montoya tuvo su oportunidad y tampoco la aprovechó. A todo esto, Bartra se quedó en Barcelona y Piqué y Rakitic viajaron de turistas. 

REGALARON LA PRIMERA PARTE. Falla el entrenador y el equipo no da la talla. Es la triste realidad. Duele tanto la derrota como la forma como se produjo, frente a una Real Sociedad que tuvo la suerte de cara en el autogol de Alba y que se pasó hora y media achicando balones, encerrada en su área. Los jugadores del Barça se muerden la lengua para no decir lo que piensan. El entrenador les marea con cambios constantes que a nada conducen. En el estreno del nuevo año volvieron a jugar juntos Xavi, Iniesta y Busquets como si fuera un retorno al pasado. Hay tres goleadores en ataque y se llevan menos goles que la temporada pasada con dos. Dejar a Messi en el banquillo es un pecado como se vio en la segunda parte. El día que se podían poner líderes caen en los errores del pasado. A Luis Enrique le falta humildad para hacer autocrítica. A veces da la sensación de que el equipo le viene grande. Sabíamos que Anoeta era un campo difícil, lo que no podíamos esperar es que el Barça regalara la primera parte con una alineación equivocada. Esperemos que contra el Atlético de Madrid haya aprendido la lección.

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