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Se cumplen 50 años de la demolición del campo de Les Corts

Una imagen del viejo campo de Les Corts durante las Bodas de Oro del FC Barcelona, en noviembre de 1949
Una imagen del viejo campo de Les Corts durante las Bodas de Oro del FC Barcelona, en noviembre de 1949 | sport

Este jueves se cumplen 50 años de la demolición del campo de Les Corts del FC Barcelona, donde jugó el equipo entre 1922 y 1957. El entonces presidente Enric Llaudet, empuñando una taladradora, simbolizó la despedida del mítico terreno de juego.

David Salinas @flytoapia

El 4 de febrero de 1966 fue un día triste para el FC Barcelona. El campo de Les Corts pasaba a ser historia. La catedral del fútbol, que tantas tardes de gloria había ofrecido a la afición, empezó a derribarse.

El acto fue sencillo pero muy emotivo. Las palabras del presidente Enric Llaudet calaron hondo entre los que no quisieron perderse aquella cita con la historia: "¡Cuántas alegrías, cuántas victorias! Mas también ¡cuántas luchas y cuántas derrotas! Pero el deporte es lucha, la vida es lucha y la historia se escribe entre lágrimas y sonrisas".

Llaudet, después de referirse al pasado (Gamper) y al futuro (los jóvenes), agregó: "Nos sentimos orgullosos de llevar el nombre de nuestra ciudad, con el convencimiento de nuestra fe y el estímulo de nuestras obligaciones, deseando más que nunca extender su nombre por todo el mundo para que sea conocido, admirado y respetado junto a nuestra bandera azulgrana".

Poco después entró una excavadora y, sin piedad alguna, empezó a romper las gradas. Les Corts se había inaugurado el 20 de mayo de 1922 y el Camp Nou había abierto las puertas el 24 de septiembre de 1957. La demolición se demoró hasta 1966, una vez vendido el terreno (1965) después de una recalificación que duró dos años y que no tuvo la luz verde hasta que se aprobó en el Consejo de Ministros celebrado en agosto de 1965.

En Les Corts se levantó un complejo residencial. Pisos de tres y cuatro habitaciones a un precio de 995.000 pesetas a pagar en 12 años, entregándose las llaves a partir de un desembolso de 350.000 pesetas.