Más explosivo, más rápido, más fuerte

La evolución de Messi

El actual Messi tiene poco que ver con el que llegó hace unos años a Barcelona

El actual Messi tiene poco que ver con el que llegó hace unos años a Barcelona

Toni Frieros 13.02.2009 00:00

Dios le ha dado un don natural y con la ayuda del FC Barcelona, juntos, lo ha aprovechado para convertirse en el mejor jugador del mundo. Detrás del fenómeno Leo Messi hay muchísimos años de trabajo y dedicación y un concienzudo plan físico y médico para hacer posible que un chico que con 13 años tenía una edad ósea de un niño de 11, presente hoy un físico privilegiado y dotado para la práctica deportiva. Muchas han sido las personas que han intervenido en este largo periodo, algunas de las cuales ya no están en la entidad.

Desde el primer día que llegó al FC Barcelona, en marzo de 2001, Messi ha sido mimado y cuidado por el club a todos los niveles, conscientes de que tenían en sus manos un diamante que había que pulir. Fueron los doctores Ardévol y Albanell los que realizaron el primer informe a raíz de unas radiografías, analítica, pruebas antropométricas y de esfuerzo. Se complementaron con un estudio endocrino que puso de manifiesto un cierto retraso de crecimiento. Un especialista contratado por el Barça aconsejó disminuir paulatinamente el consumo de la hormona que el chico estaba aplicándose en Argentina. Con una alimentación equilibrada y un trabajo físico adecuado, el muchacho alcanzaría la altura que genéticamente le correspondería.

En otoño de 2001, Leo Messi entró a formar parte del 'Programa Individualizado de la Condición Física' impulsado por el entonces jefe médico del club, el doctor Josep Borrell. El comité de seguimiento estaba formado por Paco Seirul.lo como preparador físico, Casimiro Javierre como fisiólogo y Jordi Sambola como experto en medicina deportiva. El objetivo era, según reza en el documento al que ha tenido acceso SPORT, "mejorar la condición física de algunos deportistas del fútbol base con buenas condiciones técnicas pero que podrían ver mediatizado su futuro rendimiento deportivo por unas características morfofuncionales no favorables". Junto a Messi participaron en este programa Gerard Piqué, y Víctor Vázquez , que también han llegado al primer equipo, además de Marc Valiente.

Leo llegó al Barça con 13 años midiendo 1,48 centímetros y pesando 39 kilogramos. Tres años después, el tiempo que pasó desde que jugó en el Infantil B de Rodolfo Borrell al Cadete A de Álex García, pasó a medir 1,64 y pesar 62 kilos. Un cambio espectacular que puso de manifiesto que todos los programas aplicados habían surtido el efecto perseguido.

Sin embargo, debido a la especial morfología de Leo, músculo corto y compacto, fortalecido por evolución natural y también por las horas pasadas en el gimnasio, entró a formar parte de la peligrosa espiral de lesiones musculares. Además se añadió un factor de riesgo: Messi jugó y entrenó en una sola temporada con cinco equipos diferentes. Los entrenadores del Juvenil B, Juvenil A, Barça C (Tercera División), Barça B (Segunda B) e incluso del primer equipo, lo tuvieron bajo sus órdenes. En ese periodo fue cuando Juanjo Brau apareció en su vida. Para evitarle que pasara de un preparador físico a otro, él se encargó de su puesta a punto.

La unión entre ambos se hizo tan estrecha y fuerte que cuando Leo cayó lesionado de gravedad bajo las órdenes de Frank Rijkaard, fue Brau quien siempre se ocupó de su rehabilitación.

Dos roturas de fibras en los isquiotibiales y una rotura ósea del quinto metatarsiano del pie izquierdo le permitieron a Juanjo pasar muchos meses con Leo. Un tiempo que aprovechó no sólo para recuperarle, sobre todo para reequilibrar su cuerpo muscularmente hablando. Juntos hicieron un intenso entrenamiento para fortalecer el tren superior: brazos, dorsales, lumbares y grupo abdominal.

Cuando en marzo de 2008 Leo tuvo una rotura en el tercio proximal del biceps femoral hubo una cumbre en el FC Barcelona: entrenador, secretario técnico, vicepresidente deportivo, jefe de los servicios médicos, responsable de la preparación física y recuperadores para atajar el problema.

Entre todos diseñaron un plan, apoyados en muchos parámetros científicos, para reducir a la mínima expresión el riesgo de lesiones. El plan de prevención (control de la fatiga muscular, estiramientos antes y después de entrenamientos y partidos, valores anímicos y de stress aportados por la máquina 'omega wave', horas de descanso, alimentación...) está funcionando.

A todo ello ha ayudado el cambio metabólico de Leo Messi y, sobre todo, su madurez evolutiva. Psicológicamente hablando es un hombre sereno, consciente del rol que ocupa en el Barça y en el mundo del fútbol. La tranquilidad que experimenta a la hora de enfrentarse a los retos diarios permiten que prácticamente no sepa lo que es el stress y, por tanto, está menos predispuesto a lesionarse.

Messi es, hoy en día, el futbolista más explosivo del Barça (antes lo era Giuly) y sería el más rápido de la plantilla en una carrera de 50 metros lisos. Seguramente, si se pudiera medir la velocidad de disparo, comprobaríamos con sorpresa que también es de los que más fuerte chuta. Un 10...

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