¿Hemos tocado fondo?, inquirimos con la esperanza de una respuesta positiva que equivalga a decirnos que ya está, que lo malo pasó y pronto saldremos del pozo. ¿Hablamos de la economía mundial, de la catástrofe bursátil o la epidemia del paro? No, aunque también: hablamos del Barça. ¿Ha tocado fondo el Pep Team o aún quedan más capítulos de angustia y precipicio? No sufran más: entre esta noche y la del miércoles despejaremos las dudas. Cinco días que, probablemente, serán decisivos para los desenlaces de la temporada. Ya saben: no es lo mismo dormir esta noche con un punto de ventaja que con siete, ni saberse en cuartos de Champions que frotarse otra sangrante herida europea.
El pueblo barcelonista se ha hecho ya todas las preguntas frente a ese muro de las lamentaciones en que se han convertido los periódicos. Hemos oído todas las preguntas y también miles de respuestas. Pero ya sabemos que sólo ocurrieron tres cosas: algunos jugadores se apoltronaron tras otra sobredosis gigantesca de elogios e incumplieron los fundamentos básicos del comportamiento colectivo. En paralelo, los rivales, que no son tontos, aprendieron toda la gama de antídotos contra los de Guardiola, que han caído de bruces en todas las trampas y trampitas. Y como desenlace de los tropiezos, al equipo se le apareció el ‘síndrome de la gacela’, la sensación de que el león te atrapa, pues ya sientes su aliento en el cogote. Tres factores, sólo tres, pero concatenados uno tras otro: el envanecimiento, la dejación de funciones y el agarrotamiento. Tres factores letales si se encadenan de forma sucesiva.
¿Qué ha hecho el entrenador para virar el rumbo? El viernes actuó sobre el envanecimiento con la conocida ‘Guardiolina’ a los extremos; el lunes incidió en el funcionamiento colectivo, con una lección completa y dura; y el martes atacó la raíz del ‘síndrome de la gacela’ al proponerse como líder principal y único pararrayos. Fue un puñetazo en toda regla buscando la reacción de sus jugadores. En esos cinco días, Guardiola pretendió detener la sangría. De acuerdo, dijo, hemos tocado fondo. Pero ya está; no hace falta recrearse más en la miseria. Ahora toca salir del pozo y para eso aquí estoy yo.
Los movimientos del entrenador han sido de libro. Perfectos. Pero desconocemos su eficacia, aunque saldremos de dudas a una velocidad de vértigo. Desde hoy.
- Confidencial
- Humor gráfico
- Barça
- Barça
- Barça
Cabeceras de prensa del Grupo Zeta
Otras publicaciones del Grupo Zeta
Premio Antonio Asensio de Periodismo
Enlaces recomendados
SPORT también en tu: