EL LIDERATO SE PONE A TIRO. ¡Vaya jornada! El sueño dorado de los barcelonistas se cumplió: el Barça goleó y el Madrid perdió. Mayor satisfacción imposible. En un tiempo récord se ha reducido la diferencia de nueve a dos puntos. Los de Rijkaard vuelven a depender de ellos mismos. El liderato se pone a tiro. La afición vuelve a pensar que “esta Liga la vamos a ganar”. Los blancos se hundieron en el Bernabéu ante el Getafe confirmando que los equipos de Schuster hacen aguas en las segundas vueltas, al tiempo que en el Camp Nou alcanzan la velocidad de crucero para ganar el título. Los papeles se han cambiado: en Madrid están nerviosos e inquietos, en Can Barça renace la ilusión y la confianza.
ETO’O REVOLUCIONA EL EQUIPO. Jugar con Eto’o es jugar con ventaja. En su debut este año como titular en partido de Liga en el Camp Nou, marcó diferencias, no sólo por su ‘hat trick’, sino por encima de todo por su velocidad y desmarque. Con Samuel el equipo se revoluciona, juega con otro ritmo, con más presión y crea muchas ocasiones de gol. Es como si de repente, el Barça jugara con una sexta velocidad, con un arma letal capaz de contagiar a todo el equipo. Eto’o es una vitamina que da fuerza y energía al colectivo, un ejemplo de coraje y amor propio. Las ganas del camerunés, sumadas al talento de Messi, pueden ser claves para conseguir las metas soñadas. Si esta pareja está en forma, si se entienden como demostraron ayer en un par de goles, el futuro se nos antoja esperanzador. En quince días, tan pronto ha recuperado todos sus efectivos, el equipo ha experimentado un cambio espectacular, y quién sabe si estamos en el inicio de una racha de victorias importante. Lo que está claro es que en este Barça se puede volver a confiar.
MESSI VUELVE POR SUS FUEROS. La clave de esta metamorfosis está en la velocidad, los jugadores corren más y el balón va más rápido. Automáticamente se crean espacios fruto de la mayor movilidad y se avanza por las bandas con peligro. Nada que ver con aquel Barça estático, que mareaba el balón en el centro del campo, que siempre lo pasaba al pie y que se empeñaba en querer entrar por el centro del área a base de filigranas. Se ha recuperado la frescura, la inspiración y la profundidad. En los dos últimos partidos han marcado ocho goles, un dato elocuente aunque un rival fuera el colista. Leo Messi vuelve a ser un diablo con botas, el jugador de referencia, el más desequilibrante. Marcó un gol cuando el partido se encallaba y propició otros tres. Vuelve a ser el crack que enamora, a su lado Ronaldinho apenas brilló y prueba de ello es que no intervino en ningún gol. A día de hoy, la titularidad la tiene difícil.
- Confidencial
- Humor gráfico
- Barça
- Barça
- Fútbol
Cabeceras de prensa del Grupo Zeta
Otras publicaciones del Grupo Zeta
Premio Antonio Asensio de Periodismo
Enlaces recomendados
SPORT también en tu: