Antes de aquella noche, Alvaro Arbeloa apenas era otro capricho incomprensible de Rafa Benítez. O el enésimo canterano del Madrid que debía buscarse las habichuelas fuera de Chamartín. Otro éxito en el historial de Joaquín Caparrós como creador de defensas sólidos. Sólo era eso. Hasta que aquella noche de miércoles europeo, 21 de febrero de 2007, Benítez dejó boquiabierto a Rijkaard cuando situó al diestro Arbeloa como lateral zurdo para secar a Messi. Y vaya si lo secó. Messi fue una sombra en aquel Barça que ya agonizaba, víctima de tantos pecados que segaron una trayectoria triunfal. Aquella noche, Arbeloa consiguió lo que nadie antes: frenar a Messi sin necesidad de abatirle, sólo aguantando la posición, regalándole el exterior y anticipándose a todas sus diagonales de fuera hacia dentro. Y Benítez se apuntó una muesca más como excelente estratega: para anular la zurda de Messi, nadie mejor que un diestro con bajo centro de gravedad.
Benítez no improvisó aquella operación. La trabajó a puerta cerrada en la concentración que el Liverpool realizó en Portugal, en la que Riise y Bellamy se pegaron con los palos de golf. El trabajo táctico consistió en agotadoras repeticiones de la misma jugada: Bellamy y Riise hacían de Messi y tiraban la diagonal hacia adentro para que Arbeloa se adiestrara en la operación. Juande Ramos conoce esta historia y daría lo que fuera por repetirla hoy. Esta semana ha amagado con que Salgado sea Arbeloa, aunque el consenso en Madrid es que la broma ya ha durado demasiado. Se acepta que Metzelder quizás pueda desactivar por alto los servicios en diagonal de Márquez a Henry, aunque no por bajo, pero nadie concibe que Salgado le aguante media hora a Messi sin ser tarjeteado.
Ya veremos, pues Juande es amigo de sorpresas: quizás Sergio Ramos intente imitar el ‘efecto Arbeloa’ o quizás debute un chico del filial para meter a Metzelder como tercer central. El Liverpool ganó aquella eliminatoria no sólo porque Arbeloa desmontó a Messi, sino porque Benítez organizó un atasco fenomenal en el centro del campo, con Sissoko, Xabi Alonso y Riise pegados a sus cuatro defensas. También la búsqueda de ese atasco se antoja difícil en el Madrid, incluso si mezcla a Gago con Javi García, Guti y Drenthe. Pero es la única opción que tiene el Madrid: encerrarse, atascar al Barça y salir zumbando al contraataque.
- Confidencial
- Humor gráfico
- Barça
- Barça
- Barça
Cabeceras de prensa del Grupo Zeta
Otras publicaciones del Grupo Zeta
Premio Antonio Asensio de Periodismo
Enlaces recomendados
SPORT también en tu: