miércoles, 20 de enero de 2010 1:53
Manuel Moreno
Los derroches del Madrid
No sé quien ganará la Liga ACB y, mucho menos, la Euroliga. Ni siquiera distingo a vislumbrar el desenlace de la Copa porque en el mes que queda hasta la cita de Bilbao pueden pasar muchas cosas. La temporada del basket es todavía un misterio pero, cuando se ha disputado ya casi la mitad, dos cosas están muy claras: el Barça está ahora por encima de todos y el Madrid despilfarra millones de euros en su alocada persecución al trono barcelonista. Fiel a su línea de que todo se puede comprar con dinero, Florentino Pérez le abrió la caja a Ettore Messina y el italiano, que en mayo del 2008 estaba casi sentado en el banquillo del Palau, está sacando de ella hasta el último euro. Messina, sin duda el mejor técnico que podía fichar en aquel momento el presidente blanco, está apostando su prestigio en la renovación de una plantilla que calificó como de segundones y de la que sólo salvaba a Sergio Llull.
Los contratos le obligaron a quedarse también con Reyes y Bullock -los dos reducidos a papeles secundarios, según les explicó personalmente el mismo técnico- y a un Van Spiegel que nadie sabe lo que pinta en ese equipo. Pero las grandes exageraciones llegaron con los fichajes. Hasta el momento, y sin que nadie descarte que aumente en las próximas semanas, el Madrid ha fichado a 12 jugadores (Velickovic, Prigioni, Garbajosa, Darius Lavrinovic, Kaukenas, Hansen, Vidal, Jaric, Dasic, Tomic, Samb y De Miguel), pagando traspaso por más de la mitad de ellos (un total de 6,5 millones de euros) y ha financiado -con cantidades en muchos casos cercanas al cien por cien, que llegan en total a las 8,5 millones- la marcha de otros cuatro (Papadopoulos, Tomas, Massey y Hervelle) hasta concretar con los cuatro que se han quedado (Bullock, Reyes, Llull y Van Spiegel) una lista de 20 profesionales que están cobrando del club blanco. Si a ello se añade el contrato del propio italiano (alrededor de los 3 millones de euros) y el millón largo -es el quinto técnico mejor pagado de la ACB- de su compatriota, amigo y ayudante Emanuele Molin nos da un presupuesto superior a los 30 millones de euros, el más alto del baloncesto europeo.
El prestigio acumulado por Messina en Italia y Rusia y el paraguas de Florentino Pérez acallan críticas como las exageradas que le cayeron a Joan Plaza -por muchos menos fichajes y bastante más coherencia-, pero no evitan acumular tensión. Permitir que un entrenador fiche a 12 jugadores, propicie una nómina de 20 y bañe en oro a su ayudante es una muestra de confianza tal que le deja sólo ante el peligro. Si el Madrid gana, que lo puede hacer aunque ahora esté muy por debajo de otros- ACB y Euroliga casi nadie se acordará de fichajes y millones y Florentino Pérez compartirá medallas con Messina, pero si los resultados de la inversión son similares a los visualizados en estos primeros cinco meses ni la protección del presidente y sus medios afines evitará que la tormenta descargue sobre el técnico italiano. Resulta evidente que Messina se juega su prestigio con los millones de Florentino. O con los millones del Real Madrid que Florentino siempre maneja a su antojo.