Nadie duda de que el campeón Barça y el aspirante Madrid se van a disputar el título en la Liga de fútbol. Tampoco hay que ser muy listo para deducir que el duelo se repetirá en el basket. Es el otro Barça-Madrid, el que no salvará la temporada ni de Joan Laporta ni de Florentino Pérez, pero que sí les va a permitir redondearla o paliar las penas. Y seguro que va a ser tanto a nivel ACB como a nivel de la Euroliga. Además de espectacular, el duelo será doble y se desarrollará en bastantes capítulos.

Los dos presidentes han apostado fuerte por el basket. Posiblemente a ninguno les gusta el deporte de la canasta. A casi nadie de los máximos dirigentes de los dos clubs les ha gustado pero como ninguno tuvo la valentía de suprimir la sección, al final se han visto todos obligados a poner el dinero necesario para ser competitivos. Y este año Barça y Madrid lo han hecho a lo grande. Más de 20 millones de euros han invertido cada para estar al nivel del mercado del basket, que es tan exigente para las primeras espadas que ofrece situaciones extrañas; por ejemplo, el entrenador de basket del Madrid cobra tanto o más que el de fútbol. Ettore Messina cuesta más de cuatro millones de europs porque es uno de los mejores y Manuel Pellegrini no deja de ser uno de tantos, muy por debajo de la cotización de Mourinho o del reconocimiento de Guardiola.

¿Quién se llevará el otro Barça-Madrid? No es fácil pronosticar porque los títulos importantes se deciden entre en mayo y junio y resulta imposible saber las condiciones en las que los dos equipo llegarán a esa fechas. Por el momento, la ventaja es blaugrana. Demostrada porque el equipo de Xavi Pascual se ha impuesto en los dos partidos jugados hasta el momento (uno de pretemporada y otro en la final de la Supercopa ACB) e imaginable ya que los barcelonistas mantienen la estructura de la temporada anterior mientras que los madridistas han cambiado la friolera de ocho jugadores. Ahora el Barça es más equipo que el Madrid, entre otras cosas porque está ahí un Juan Carlos Navarro muy por encima de cualquier blanco. Pero habrá que ver el rendimiento que Messina consigue de sus fichajes y en los que va a basar la temporada porque ni Bullock ni siquiera Reyes -junto con Llull los únicos que se salvaron de la quema- parecen ser del agrado del italiano. Prigioni y Garbajosa son dos seguros -posiblemente a la baja-, Kaukenas y Hansen, no pasan de ser jugadores de equipos capaces de pelearse con cualquiera y Lavrinovic y, sobre todo, Velickovic son los que pueden convertirse en claves y marcar las diferencias. Con todo ello, Messina tratará de asaltar el poder del campeón, de un Barça que Pascual rescató inteligentemente del histerismo de Dusko Ivanovic y que se ha convertido en el equipo que mejor juega de Europa.

Atractivo duelo el del Barça-Madrid. Con infitivamente menor repercusión mediática, pero con muchísimo más espectáculo.