Friday, July 10, 2009 3:32 AM
Manuel Moreno
Pau Gasol y los políticos
Además de un impresionante jugador, Pau Gasol es uno de los mejores profesionales que conozco. Sus ocho años en la NBA le han servido para aprender el valor de la imagen y cumple sus compromisos de forma impecable. Por eso aún está de acto en acto en lugar de estar de vacaciones. Aunque ganas no le faltan, un mes después de conseguir en Orlando el anillo de campeón, el jugador catalán aún no se ha tomado su merecido descanso. Lógico que le pida a Sergio Scariolo unos días extra antes de comenzar la preparación para el Eurobasket de Polonia porque no hay forma de desconectar. La agenda siempre está cargada los primeros días tras su regreso de Estados Unidos. Siempre hay que cumplir con los patrocinadores que dejan un buen dinero en su cuenta corriente, pero cuando aparecen los exitos surgen de sus despachos los políticos. Y todo se complica. Y la agenda se carga un poco más.
No sé si le queda a alguien más por visitar, pero el recorrido de Pau en los últimos días tiene su mérito. Después de compartir unos minutos el domingo con su gente en Sant Boi, el martes vivió una discreta presencia en el Palau de la Generalitat y el jueves un espectacular show en la Puerta del Sol de Madrid. De menos a más, según corresponde a la personalidad de los anfitriones, pero siempre con el interés de los políticos por bandera. José Montilla y Esperanza Aguirre buscaron la foto con el famoso y la consiguieron porque Gasol sabe el valor que le dan a esa foto, que la agencia EFE interpretó a su manera: dos en el caso del presidente de la Generalitat y nueve -sin que se entienda demasiado esa diferencia -¿o sí?- en el de la presidenta de Comunidad de Madrid. El catalán de Córdoba recibió un balón firmado -dijo que para su hijo- con discrección y una camiseta de los Lakers con satisfacción. De cara a las cámaras, sin declaraciones y con un diálogo privado de una media hora. La utilización del deportista por parte del político fue discreta. Algo así como un mal menor. Diferente a lo que hizo la madrileña de Madrid. Esperanza Aguirre no es, evidentemente, José Montilla y se lo montó a su manera. Show espectacular. Se enfundó la camiseta de los Lakers, que le llegaba hasta los tobillos, y le pidió a Pau que se la firmara sobre su cuerpo. Equilibrios tuvo que realizar el pívot de los Lakers para hacerlo sin avergonzarse más de lo imprescindible. Ahí está el vídeo que demuestra los esfuerzos del jugador para encontrar el sitio adecuado en la espalda de la presidenta. Espacio había más que suficiente pero hay ciertas zonas en las que un caballero no puede adentrarse. Respiró Pau cuando lo consiguió y pudo cerrar la operación con dignidad. Tenía tantas ganas de acabar como Esperanza Aguirre de seguir con el show. Estaba en su ambiente. No sé si le gusta o, simplemente, lo valora en votos, pero no siempre la vergüenza ajena coincide con la propia. Parece que el fin justifica los medios para la presidenta madrileña y cuando se tiene una estrella Gasol a mano es bueno sacarle el máximo rendimiento en beneficio propio. Así son los políticos -unos más que otros como queda claro- y así nos utilizan. A cada uno de una manera diferente.