Ni viernes, ni sábado, ni domingo... No, los Mundiales de atletismo no se verán por Televisión Española ni tampoco por su canal temático, Teledeporte. Es una mala noticia. Admito que la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) no facilita las cosas porque ha pedido un precio abusivo por una competición en la que no están varios de los mejores atletas del mundo. Es lo que pasa con la pista cubierta. Muchas de las estrellas se resisten a competir a cubierto y centran todas sus expectativas en la temporada al aire libre, que es donde está ubicada la principal cita del año, además de los meetings de la Diamond League, que les reportan pingües beneficios. Hasta ahora, la IAAF 'apretaba las cuerdas' a las televisiones públicas europeas pero parece que eso ya se acabó. La situación económica en el mundo tampoco ayuda y la crisis obliga a severos recortes en todos los sectores. El problema es que la IAAF aún no se ha dado cuenta de que el atletismo cotiza a la baja, que poco a poco está desapareciendo de escena... Dicho ésto, tampoco queda libre de responsabilidad la televisión pública española. Me refiero a la nuestra, a la de todos, a la que pagamos de nuestros bolsillos... Lo que el Ente ha hecho con el deporte es exactamente lo mismo que hizo en su día con sus mejores trabajadores de la casa: ponerlos de patita en la calle a los 52 años, eso sí, pagando las prejubilaciones usted y yo y el vecino del quinto y el del tercero y el de la cera de enfrente... Todos los ciudadanos de este país. A partir de ahí, TVE, que incomprensiblemente forma parte de la Asociación de Deportes Oímpicos (ADO), maltrata -y escribo maltrata- al deporte nacional y sólo cuida aquello que considera capital, como es el motociclismo del que, por cierto, parece que ahora quiere desprenderse. Durante muchos años he almorazo a mediodia observando atónito como en un espacio estelar como es el Telediario de la Primera se ofrecían los entrenamientos - a veces, sólo pruebas de neumáticos- de tal o de cual piloto en los circuitos más alejados del planeta. ¡Y en el colmo de la paranoia, repetían las imagenes por la noche! Increíble. Conste que no tengo nada en contra de ese deporte. Más bien al contrario. Me gusta: considero que pasan más cosas que en la Fórmula 1.  Me costó mucho entender que todo eso formaba parte del contrato draconiano firmado entre la empresa que gestiona el mundial de motociclismo y los responsables de Televisión. Bien por ellos. Porque mientras esa ocurria, Televisión Española -la nuestra, la de todos...- seguía ignorando un buen número de noticias deportivas de importancia, que jamás vieron un resquicio de luz. Lo que el Ente ha hecho por el deporte español es de juzgado de guardia.

Mal la IAAF, pues, y en la misma línea Televisión Española. La peor parte, sin embargo, será para el atletismo porque lo que no se ve, ya saben, no existe. Y el atletismo cada vez existe menos, aunque algunos no se quieran dar cuenta.

No dejo de pensar en el penoso espectáculo que ofreció el otro día Tiger Woods pidiendo disculpas a la humanidad entera por sus múltiples casos de infidelidad. Reconozco que no estaba acostumbrado a verle sin la típica gorra de visera, ni hablando en ese tono de moralina que tanto gusta en los Estados Unidos y que a mi me parece un acto de estupidez monumental, además de un gesto hipócrita y fuera de lugar. Leer más

No se atreven. O puede que tengan miedo. Tal vez todo se deba a que meterse en materia tendría un alto costo electoral y eso es algo que no se quieren permitir nuestros políticos. No, definitivamente, no. Nadie se atreve a meter mano en el fútbol español. Si mi empresa tuviera un agujero de 200 millones de euros pasarían dos cosas: primera, que tendría que bajar persianas de mala manera -despidos, impagos, no cotizar a la Seguridad Social- y una segunda, me meterían en prisión. Pero, con el fútbol, no hay narices. El fútbol es harina de otro costal. Todo le está permitido. Campa a sus anchas en un reino de desenfreno no exento de responsabilidades jamas asumidas.

 Según los balances publicados por las propias entidades involucradas con fecha de 30 de junio de 2009, la deuda del Real Madrid era de 683 millones de euros; la del Valencia, de 550; la del Atlético de Madrid, de 511; la del FC Barcelona, de 489; la del Deportivo de La Coruña, de 292; la del Villareal, de 240; la del Espanyol, de 165... Poco más se puede añadir al respeto. La peor es que si miramos lo que ocurre en las categorías inferiores, la situación es, en muchos casos dramática. Atiendan: jugadores encerrados en los vestuarios porque no cobran... Las pagos pendientes a la Hacienda española y a la Seguridad Social ascienden a miles de millones.

 Y todo eso ocurre en un país que mira hacia otra parte cuando una anciana puede ser deshauciada de su piso por el impago de 300 euros. No hay escrúpulos. Peor que eso, no hay moral. La prensa -sobre todo la deportiva- tampoco es ajena al espectáculo organizado desde los propios clubs y caen -caemos- con demasiada frecuencia en el error de confundir ingresos con riqueza. Y no es lo mismo. Así pues, leemos a menudo que el Manchester United, el Real Madrid y el Barça son los clubs más ricos del mundo -porque tienen la mayor cifra de ingresos- sin analizar con detenimiento sus balances, esto es, su patrimonio, sus activos y, sobre todo, sus deudas. Pido desde este foro que el Gobierno actúe con firmeza y ponga orden en esa maraña entre otras cosas, porque el ejemplo que se divulga no puede ser más pernicioso. El fútbol español está en una situación muy próxima a la quiebra. Y eso es así, aunque no guste. Cifras cantan. La pasión por unos colors es una cosa. La sensatez, otra muy distinta.

Sé que son pocos; una minoría. Pero 'haberlos, haylos'. Son pocos, en efecto, y son rematadamente tontos. Me refiero a esos deportistas que siguen 'enganchados' al dopaje y que, de vez en cuando, nos deparan un monumental sobresalto cuando son descubiertos con las manos en la masa y la noticia aparece con grandes titulares en todos los medios informativos del país. Leer más

Estoy indignado, lo siento. Lamento que el mundo del fútbol se pliegue sin condiciones a una trampa como fue el gol con la mano de Thierry Henry ante Irlanda que le valió la clasificación a Francia para el Mundial de Sudáfrica. Admito que el debate es amplio y no se puede circunscribir a un sólo hecho pero no puedo aceptar -ni acepto- que una ilegalidad de ese calíbre, que todo el mundo pudo ver repetida y a cámara lenta, sea validada así, sin más. Sólo porque el fútbol se maneja en esos parámetros. Me parece simplemente inmoral que se pueda ganar un partido de esa forma -ya no digamos ganar el pasaporte para un Mundial- como me parece inmoral cualquier caso de corrupción. Y no consigo entender a aquellos que sostienen que esa es, precisamente, la mágica del fútbol, el núcleo sobre el que se generan esos intensos debates en los bares y en los puestos de trabajo. Leer más

Escucho por radio a la ministra de turno asegurar que la reducción en los presupuestos de I+D+I no afectará a los investigadores de nuestro país. Horas después, recibo un teletipo fechado en Efe según el cual, Jaime Lissavetzky, secretario de Estado para el Deporte, explica en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados que, pese al descenso previsto en su departamento con vista al próximo ejercicio, podrán cumplir con los objetivos previstos. Curioso país... Leer más

Dicen que son la salsa del verano; que nos alegran la vida y nos entretienen mientras tostamos nuestra piel bajo el sol de alguna playa mediterránea. Me refiero a los culebrones del verano; a esa suerte de noticias que se repiten hasta la saciedad en los medios informativos y que consiguen que, finalmente, el lector pierda el norte. ¿Dónde está la realidad?, ¿cuál es la frontera que separa lo creíble de lo increíble?, ¿hay que poner un limite a ese cúmulo de informaciones que, en la mayoria de los casos, salen a la luz pública sin estar soportadas por ninguna fuente digna de crédito? Leer más

De Jimmy Jump lo que más me molesta es que para un amplio sector de la sociedad española (y también internacional), el personajillo en cuestión representa a Catalunya por aquello de la barretina y de otros signos identitarios. No se queden ahí; la idea es demasiado simplista y errónea. Un elemento de esa naturaleza podría haber nacido en cualquier rincón del mundo, incluso en un container -respetando siempre a sus progenitores, los pobres, que han de ser unos santos y bastante pena tienen con haber traído al mundo a semejante sujeto. Dedicar un pequeño espacio a Jimmy Jump, por mínimo que sea, es arrojarlo a la basura. Lo mejor que se podría hacer de él es, sencillamente, ignorarlo; pasar por alto sus estupideces, omitir sus actos vandálicos... Negar su existencia, en suma. El domingo irrumpió en la central de Roland Garros con la única intención de colocarle una barretina a Roger Federer -menúdo susto se llevó el suizo- como ha hecho en otras tantas ocasiones con deportistas de postín y jugadores de fútbol. ¿Qué hacer? Vaya por delante que para Catalunya, Jimmy Jump es un grano en el culo que la inmensa mayoría de ciudadanos -entre los que me encuentro- desearía extirpar -con o sin anestesia-. La nacionalidad que tenga el interfecto es sólo un hecho circunstancial, una anécdota sin más importancia que la pura coincidencia. Bien pudo nacer en Burundi, a suponer. Pero no. Nació en Catalunya para vergüenza de los catalanes. En su caso, como en el de tantos otros, la estupidez humana es infinita. Está claro que no se le debería permitir la entrada en los recintos deportivos, pero parece que la medida tiene mala solución porque es muy complicado que los servicios de seguridad puedan controlar, uno a uno, a todos los aficionados. ¿Más ideas...? Tampoco se le puede meter de patitas en la cárcel porque lo suyo tiene mucho que ver con la imbecilidad y la necedad humana. Desafía abiertamente a los 'seguratas' pero no comete ningún acto delictivo que sea susceptible de ser considerado grave y, por consiguiente, elude prisión. Lo de ponerle una multa de esas que quitan el hipo podría ser otra solución siempre y cuando, acabara pagando hasta el último euro. Leer más

No es de recibo. Estoy molesto y así lo manifiesto. No quisiera pecar de oportunista por aquello de que Rafa Nadal acaba de sufrir una dolorosa derrota en Roland Garros ante un jugador, el sueco Soderling, teóricamente muy inferior al manacorí. Pero así son las cosas en el deporte. Lo que me enoja de verdad es la cruzada que Rafa Nadal -y otros tenistas más- han iniciado contra los controles antidopaje que están sufriendo. Leer más

Abiertos cinco expedientes disciplinarios y cesado el director de contenidos deportivos de Televisión Española por la censura-manipulación o no emisión (que cada cual lo interprete como quiera) del himno nacional durante la final de la Copa del Rey entre el Barça y el Athletic de Bilbao. Que quieren que les diga… El tema ya me chirría en los oídos. Está claro que en TVE, por el sólo hecho de demostrar que son más papistas que el Papa se ha desatado una auténtica caza de brujas y va a pagar los platos rotos el más ‘pringao’. ¿Hubo orden de ‘desviar’ la emisión para que la parroquia no se percatara de la enorme pitada que se le dispensó al himno, al Rey o a ambos a la vez? Es probable que la hubiera. Y también es probable que el problema fuera de un exceso de celo de alguien –para evitar lo que parecía inevitable-, que la pitada iba a ser monumental porque se daban todos los condicionantes para ello.  En cualquier caso, me parece que el tema ya se ha sacado de contexto y empieza a ser casposo, aburrido, inútil… Leer más

No me gustan ciertos aspectos relacionados con los premios Príncipe de Asturias de los deportes. Lo siento, es así. Sé que hay intereses muy altos –todo lo que tiene que ver con la Casa Real parece que es intocable, como el Vaticano…- y que se han involucrado personalidades de enorme calado. No discutiré que todos los galardonados han hecho méritos más que suficientes para recibir semejante distinción  pero a Michael Schumacher se lo dieron cuando ya se había retirado y a Fernando Alonso cuando aún no había ganado nada, sin ir más lejos. No sé a ustedes pero a mí la cosa me dejó cierto tufillo a oportunismo. Leer más

Lo siento, me duele en las carnes. No puedo aceptar de ningún modo la mala educación, la falta de actitud, la indolencia, el no saber estar... Desde Barcelona, me duele que los capitanes del Real Madrid dieran 'plantón' a los trece delegados del Comité Olímpico Internacional (CIO) que visitaron las instalaciones olímpicas de la candidatura de Madrid 2016 como estaba previsto tras acabar el 'planning' en el estadio Santiago Bernabéu. Me pareció un error garrafal.... o una falta de sintonía alarmante entre el club blanco y el equipo de candidatura. Leer más

Disfruté del Madrid-Barça del sábado. Disfruté como un niño pequeño de ese partido. Pero disfruté porque, por primera vez en mucho tiempo, los jugadores se dedicaron a hacer aquello que tienen que hacer, que es jugar a fútbol. Sin más. Para eso se les paga... En mi modesta opinión, fue un partido de guante blanco. Limpio, deportivo, de raza, con toques de genialidad, sin las acostumbradas marrullerías a las que nos tienen habituadas nuestras estrellas de la mejor Liga del mundo. Aplaudo al Barça por lo que hizo y también aplaudo al Madrid por lo que no pudo hacer, que fue mucho. Pero, sobre todo, aplaudo al público por la gran lección de deportividad que brindó. Ejemplar, modélica. Rendida al mejor ese día y esperando tiempos mejores que llegarán, sin duda. Leer más

Lo digo desde el máximo respeto y como un declarado amante del tenis. El lunes empieza el Barcelona Open, que es un torneo ya tradicional en el calendario y que, en mi modesta opinión, busca año tras año dar un salto de calidad que no acaba de producirse. Tal vez, la culpa sea la propia idiosincrasia de la ciudad, demasiado apegada a sus cosas... Tengo la sensación de que ese torneo pasa por ser una cita social, un punto de encuentro exclusivo -y exclusivista-  con el deporte de la raqueta como excusa.

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Zapatero optó por un término medio. ‘Ni sí, ni no', que es una forma de dar un paso adelante sin acabar de rematar la jugada. Supongo que la coyuntura económica actual no ayuda y hay reservas a la hora de incrementar el gasto nacional con la creación de un nuevo Ministerio (de Deportes), por muy necesario - y reivindicado- que sea. La crisis es la crisis. A partir de ahora, el deporte pasará a pertenecer directamente de la Presidencia del Gobierno. Con ello, la toma de decisiones será más ágil, los presupuestos se elaborarán con mayor rigor y se pondrá coto al exceso de burocracia. El presidente del Gobierno prometió (a Emilio Sánchez Vicario y a los chicos de la Davis) un Ministerio de Deportes y ha cumplido su palabra a medias - o la ha incumplido otro tanto, según se mire -. Juan Antonio Samaranch se lo volvía a pedir el otro día, pero tendrá que esperar. Tras el anuncio oficial, el presidente honorario del CIO admitía que se había dado un paso más, pero entre líneas se podía apreciar un cierto desencanto.

Dicho esto, quisiera subrayar una opinión muy personal: el deporte español no es Rafa Nadal ni sus compañeros de la Davis, ni Pau Gasol, ni Fernando Alonso, ni Dani Pedrosa, ni Leo Messi... Ni siquiera, ese genio cordobés llamado Rafa Muñoz que acaba de batir el récord del mundo de 50 mariposa. ¡Pero si resulta que tenemos un plusmarquista universal en nuestra piel de toro...! Pues sí, es verdad. Atiendan, me gustaría ir un paso más allá. No me preocupa - o me preocupa poco- lo que pueda ocurrir con el deporte de elite que, de una forma u otra, está bien cubierto y siempre sale a flote. Admito que, a veces, se producen arbitrariedades, que no siempre se hacen las cosas bien... Pero, en fin, lo que sí me preocupa -y mucho- es lo que ocurre en las escuelas. Y es ahí donde España hace aguas por todas partes. Se dirá que el deporte está transferido a las autonomías, que el gobierno central no tiene competencias... Se dirá lo que se quiera... Pero el deporte de base, en este país, es un autentico fracaso. Y me da igual que sea en Andalucía que en Catalunya. Un dislate no tapa otro dislate. El primer motivo es porque ya en los propios colegios, la asignatura de Educación Física ( y los profesores) son considerados de ‘segunda categoría'. Los niños practican poco deporte. Y con demasiada frecuencia lo hacen mal. Conozco infinidad de casos en los que ni siquiera les enseñan a realizar estiramientos. Cada vez hay menos jovenes federados. Esta materia -igual que ocurre con el inglés- debiera impartirse cada día, pero nada más lejos de la realidad. Como bien dijo Javier Moracho en estas mismas páginas no hace muchos días, España sería oro en consumo de cocaína, plata en fracaso escolar y bronce en obesidad infantil.

Permítanme el simil: la casa falla por la base y no por el tejado. Pero para que este edificio tenga solidez, necesita buenos fundamentos. Se habla con frecuencia de la candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos de 2016, pero ¿quién nos representará con posibilidades reales -y digo reales- de medalla? Como se ha visto en los pasados Juegos de Pekín, apenas se registra avance alguno y todavía no hemos conseguido superar el listón alcanzado en Barcelona'92.

No me gusta la palabra Educación Física. Preferiría cambiarla por la de Cultura Deportiva. Sueño con el día en el que los niños y las niñas de este país tengan  fundamentos básicos de atletismo, natación, baloncesto, balonmano, gimnasia, fútbol, ciclismo... Y todo, para acabar con ese triste récord: España es el país que consume más cocaína de Europa, que alcanza un mayor grado de fracaso escolar y donde se dan más casos de obesidad infantil. (Y ya puestos, donde se habla menos inglés del Viejo Continente, que la cosa tiene guasa...)
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